INGER ENKVIST: NO HAY EJEMPLOS DE QUE LOS SISTEMAS QUE DAN MUCHA ‘AUTONOMÍA’ A LOS ALUMNOS SEAN EXITOSOS NI INTELECTUAL NI SOCIALMENTE

Licenciada en filología francesa, empezó a trabajar en la enseñanza primaria, secundaria y media de Suecia como profesora de francés y luego también de inglés. Posteriormente hizo su tesis sobre literatura española, doctorándose en Letras por la Universidad de Gotemburgo. Tradujo varios autores y publicó estudios sobre Miguel de Unamuno, José Ortega y Gasset, María Zambrano, Fernando Savater, Eugenio Trías, Mario Vargas Llosa y Juan Goytisolo. Ha traducido la obra de Mario Vargas Llosa y de Juan Goytisolo y ha organizado el Simposio internacional sobre la obra de Tzvetan Todorov (Lund 2004) y el Simposio Internacional Aprender a Pensar (Universidad de Lund, 2005).

Aparte de artículos, ha publicado ensayos sobre los males de la educación y la enseñanza en la Europa contemporánea. Expresa su desacuerdo con la nueva pedagogía que pone más peso en la iniciativa y autonomía del alumno al considerar que infantiliza y degrada su formación al desestructurar y fragmentar su conocimiento sobre el mundo e impedirle desarrollar hábitos sistemáticos de trabajo. Es lo que llama «espontaneísmo pedagógico» o «angelismo escolar», que incluye ideas como que «todos los niños son buenos, todos los alumnos quieren aprender, si se les deja en paz aprenden solos, los adultos más bien molestan». Para Enkvist, la mayoría de los sistemas educativos actuales carecen de objetivos claros que no se encuentren dispersos y no ofrece modelos ni pone retos a superar, impidiendo la creación de un horizonte al alumno como individuo y a la sociedad de que es miembro:

Lo curioso de los famosos pedagogos del siglo XX es que la mayoría son románticos y no son amigos de la escuela, de la lectura o de los profesores. Tampoco tienen mucho que decir sobre por qué se debe aprender algo. En lugar de esto, hablan de qué método se debe usar para aprender.

A continuación compartimos con fines educativos la publicación del portal informativo Infobae en donde Maximiliano Fernandez entrevista a la experta sueca en pedagogía Inger Enkvist. Esperamos que la siguiente publicación sirva para reflexionar sobre el tema Autonomía. Si desea leer la entrevista completa, podrá hacerlo en el siguiente enlace: Se necesitan maestros con más autoridad que no acepten perder el tiempo en tonterías en el aula.
“Se necesitan maestros con más autoridad que no acepten perder el tiempo en tonterías en el aula”
Son épocas en las que se habla y pondera la innovación en el aula. Se habla de la tecnología aplicada para mejorar los aprendizajes, de trayectos personalizados, de que los alumnos no deben aprender lo mismo. Se repite que ya no tiene sentido memorizar, que para qué aprender de memoria las capitales o las tablas de multiplicar si para eso está Google. Se habla también de que el alumno necesita autonomía.
En ese contexto, Inger Enkvist, una de las más prestigiosas pedagogas, escritoras, investigadoras, catedráticas suecas sostiene volver a las bases de una pedagogía más tradicional, una corriente que empieza a tomar fuerza nuevamente entre los académicos.

En diálogo con Infobae, fue contundente: “No hay ejemplos de que los sistemas que dan mucha ‘autonomía’ a los alumnos sean exitosos ni intelectual ni socialmente – y menos a largo plazo. Los alumnos no logran motivarse a sí mismos más que por un tiempo muy breve y los primeros en cansarse son los que menos apoyo reciben en sus casas”.
¿No comparte la idea de innovación en el aula, muy boga en estos momentos?
La palabra innovación es tramposa. Lo que queremos es un buen aprendizaje. Si el aprendizaje es novedoso es lo de menos. Con el cuento de la innovación la plata de la educación ha ido a parar a los bolsillos de los “innovadores” y no a la mejora del aprendizaje. ¿De qué innovación estamos hablando si se invirtió tanta plata en la innovación y los resultados están empeorando?
¿Está de acuerdo con que se debe poner al estudiante en el centro de la enseñanza o es una idea peligrosa?
Es otro término tramposo, porque por un lado dice algo que es obvio y es que todo en educación es para que el estudiante aprenda. En ese sentido, el alumno está y ha estado siempre en el centro de la educación. La idea de “poner al alumno en el centro de la enseñanza” parece anodina, pero así empieza una fragmentación de la organización de la escuela y de los presupuestos, y empieza a bajar el resultado. Ese es uno de los muchos lemas que circulan en educación no comprobados científicamente.

“EL ÉXITO DEL SISTEMA EDUCATIVO EN FINLANDIA ES EL RESPETO AL PROFESOR“

¿Qué consecuencias tuvo esa idea?
Introdujo una serie de nociones no tan positivas como la de decir que cada alumno debe tener su propio currícula, que tiene derecho a adaptaciones y que debe tener derecho a elegir sus tareas y su ritmo de trabajo. En otras palabras, el término se utiliza para quitarle importancia a que el alumno estudie lo que está en el currículo del año. Tendrá un plan de estudio “personalizado”. La idea está también asociada a que el profesor debe motivar al alumno. No se dice que es la tarea del alumno estudiar el contenido del año. Uno puede pensar en los países del sureste asiático que lograron resultados magníficos en un tiempo récord. Y no fue tratando a cada alumno de manera diferente.
Algunos académicos piensan que el modelo finlandés es poco menos que una farsa, que cuando cambiaron empezaron a caer en las pruebas internacionales. ¿Está de acuerdo?
No es correcto. El modelo existe y es bueno, pero el gobierno finlandés tomó hace unos años decisiones en educación que son desacertadas. Se nota el factor de la “sociedad de bienestar” que hace que los jóvenes estudien algo menos, pero de ninguna manera es una farsa.
¿Hasta qué punto es bueno darle autonomía a un estudiante y hasta qué punto es contraproducente?
La autonomía es un concepto muy vago y no es raro que se traduzca como abandono porque se le deja “libre”, sin una idea clara de lo que debe hacer. Los más flojos y los menos interesados en aprender desperdician el tiempo. La autonomía más importante es la que tiene el alumno para aprender en su casa. Tiene total libertad para organizar sus estudios en casa y algunos lo hacen bien y otros no tanto.
¿Cómo se trabaja con alumnos hiperestimulados por la tecnología?
Hay que crear en la escuela zonas sin tecnología donde reinen el silencio, la concentración y el enfoque en el aprendizaje intelectual. Crear entusiasmo por el aprendizaje colectivo del grupo y a veces el aprendizaje individual con buenos profesores que abran el mundo del conocimiento. Es enormemente estimulante entender cosas nuevas.
Hoy se dice que con Google no vale la pena aprender de memoria, pero usted no coincide. ¿Dónde ve el valor de memorizar?
Porque no hay otro aprendizaje que el del cerebro, es decir de la memoria. La memoria es lo que posibilita nuestro desarrollo intelectual. Sin la memoria seríamos más como los animales. La memoria es nuestra faceta de seres racionales. El concepto mismo de escuela se basa en la idea de lo racional que, a su vez, necesita basarse en los conocimientos adquiridos, guardados en la memoria.

Los exámenes también empezaron a estar mal vistos. ¿Cómo se debería evaluar a los estudiantes?
La evaluación es una parte de cómo se enseña, cómo se practica, cómo se organizan las clases. Sí, es útil tener exámenes. Da a todos la misma posibilidad de prepararse. Si hay evaluación continua, supuestamente hay menos estrés, pero también se podría hablar de un estrés continuo. La evaluación continua da más importancia al criterio del profesor, mientras que un examen normalmente es más objetivo. Algo que no se dice lo suficiente es que el valor de un examen depende también de cómo se integra en el resto del trabajo y de la inteligencia con la que se preparan las preguntas.
Este contenido ha sido publicado originalmente por Infobae en la siguiente dirección: infobae.com

LOS PADRES COMIENZAN LA ESCUELA CON MUCHA ILUSIÓN Y LUEGO PONEN LA RESPONSABILIDAD DE LOS HIJOS EN MANOS DE LOS PROFESORES

El Profesor Gregorio Luri Medrano (Azagra, España, 1955) estudió magisterio en Pamplona y cursó la licenciatura en Ciencias de la Educación y el doctorado en Filosofía en la Universidad de Barcelona (España). Es autor de “La imaginación conservadora” (2019), “¿Matar a Sócrates?” (ebook, 2015), “La escuela contra el mundo: el optimismo es posible” (2015), “Por una educación republicana” (2013), “Introducción al vocabulario de Platón” (2015), “Mejor educados” (2014), “Aforismos que nunca contare a mis hijos” (2015), “Elogio de las familias sensatamente imperfectas” (2017), entre otros libros sobre educación y pedagogía, filosofía e historia. Luri anima a padres de familia a presentarse “orgullosamente imperfectos” y reivindicar el “sentido común” en la educación familiar: “Comencemos por lo obvio: no hay familias perfectas”.

La sociedad (“la tribu”) educa, pero está la familia para poner los límites y la escala de valores, y dar el ejemplo de “no abandonar un trabajo a medias porque se nos ha presentado una dificultad, no rendirnos ante el primer inconveniente, la perseverancia y la educación de la atención”. Y es muy importante estar de acuerdo que “educamos por impregnación, el órgano educativo de nuestros hijos no es el oído, que es por donde reciben los consejos, sino el ojo, que es por donde ven los ejemplos”.
El aporte a la educación de El País, Editorial Santillana y BBVA, nos ofrece el diálogo del Profesor Luri sobre los roles de los actores en la educación, atención, emociones, autoridad, límites, normas, TIC, lectura, confianza, miedos y temas que como educadores ojalá tengamos tiempo para conocer y reflexionar. La publicación de APRENDAMOS JUNTOS, UN PROYECTO DE EDUCACIÓN PARA UNA VIDA MEJOR, solo nos trae la transcripción con la terapeuta y madre de familia, Laura García, (de la cual compartimos algunas partes); y el video (28´30”) del diálogo del profesor Gregorio Luri con profesor Carlos Ortiz.
“HAY QUE EDUCAR LA ATENCIÓN DE NUESTROS HIJOS” (Programa completo con Laura García 1h 12´46”)

LAURA GARCÍA: … Lo que pasa es que a veces veo familias como que vienen con el máster en crianza. O sea, como que saben de todo, que se han leído todos los artículos. Y ante eso a veces me pregunto, no sé si nos estamos
GREGORIO LURI: “[…] Yo diría que básicamente lo que les pasa es que no tienen suficiente con hacerlo bien, quieren hacerlo pluscuamperfecto. Y buscan esa respuesta exacta en algún sitio, porque como estamos envueltos en una cultura tecnológica que nos viene a decir que para cada problema hay una respuesta concreta, exacta y precisa, pues hacemos esa traslación de lo tecnológico a lo humano. Y, además, pues hay muchísimos medios relacionados con la educación que nos están bombardeando continuamente con mensajes del tipo: “Las 5 cosas que has de hacer para…” o “Las 3 cosas que has de evitar para…” Es decir, en la cultura tecnológica actual, estamos envueltos de la fe de que hay respuestas técnicas para los problemas humanos, y las cosas no van por ahí. […] Básicamente lo que quiero decir es que no hay sustituto en la educación para el sentido común. Y el sentido común es lo que te has de construir porque el sentido común necesario para tu familia no es el sentido común necesario para la familia de al lado; y eso, que tienes que ir construyendo de tu propia experiencia, pues es que no hay sustituto para la construcción de tu propia experiencia”.
LAURA GARCÍA: No sé cómo ves cómo nos relacionamos los padres con el centro educativo, porque a veces desde este saber y tener la respuesta, vamos diciendo: “Lo que le pasa a mi hijo es esto”. Y casi diciendo a los profesores lo que tienen que hacer. O en el otro extremo a veces incluso también delegando, …
GREGORIO LURI: “[…] Con respecto a las relaciones de los padres y las escuelas, a veces se dice que los padres actuales o las familias actuales han dimitido. Es absolutamente falso. Nunca se habían preocupado tanto los padres por los hijos como ahora. Lo que ocurre, y este es un fenómeno muy interesante que debe ser estudiado, es que, si miramos el grado de participación de las familias en preescolar o en los primeros años de primaria, es masivo; mientras que el grado de participación de los padres en las elecciones para los consejos escolares en secundaria, rondan en torno al 4% o 5%. Eso quiere decir que han comenzado la escuela con mucha ilusión y poco a poco han ido abandonando esas ilusiones y poniendo la responsabilidad de los hijos en manos de los profesores. […] Se ha incrementado la incertidumbre con respecto al futuro y necesitamos algunas sujeciones que nos den estabilidad y me parece lícito exigirle a la escuela una parte de esa estabilidad, entre otras cosas, porque la diferencia entre los maestros y los padres, resumiéndolo mucho, podíamos plantearla así: “Los maestros son los profesionales, los padres los aficionados”.

LAURA GARCÍA: … ¿cómo están influyendo las nuevas tecnologías en la educación?
GREGORIO LURI: “[…] Las tecnologías, las nuevas tecnologías, llevan un ritmo de desarrollo que es muchísimo más acelerado que nuestra capacidad para analizar sus consecuencias, y además es otro elemento de incertidumbre en el que nos movemos, precisamente por eso creo yo que hay que compensar las incertidumbres de hecho con algunas certidumbres, con un conocimiento de base, hay que compensarlo de alguna manera, porque ningún ser humano es capaz de vivir ni de moverse sensatamente, yo diría ni tan siquiera psicológicamente en un medioambiente poblado solo de incertidumbres. […] lo que nos está pasando con la tecnología, es una especie de maremágnum en el que hay mezcladas muchas cosas. […] estoy convencido de que la relación humana fundamental y la que tiene mayor calidad pedagógica es la relación cara a cara. Cuando nos situamos cara a cara, tú puedes estar en desacuerdo con lo que yo diga, pero enseguida captas si estoy fingiendo, si me creo lo que digo, veo todos esos microgestos que nos recorren y puedo ver tu asentimiento, tu interés, tu duda. Entonces esas cosas hay que leerlas. Si en la escuela sustituimos la relación cara a cara por otra cosa, digo sustituir, no completar, entonces creo que hay una pérdida. […] Estamos rodeados de tanta información que vivimos como peces en el agua, que nunca se han parado a pensar que están dentro del agua. Es su medio natural. Para que la información se pueda transformar en conocimiento se necesita realizar algunas operaciones sobre la información. […]. Se pueden aprender muchas cosas de la tablet, de los vídeos y también depende de la capacidad de atención, … […]”.
“LA ATENCIÓN ES EL NUEVO COCIENTE INTELECTUAL” (Momento destacado con Carlos Ortiz 28¨30”)

LAURA GARCÍA: … lo que hablas es de la autoridad y del límite como cuidado, como forma de cuidado.
GREGORIO LURI: “[…] Es que es esencial, porque el límite es lo que da forma, lo que visualiza algo, y eso no quiere decir que yo sea partidario de muchas normas, creo que las normas cuantas menos haya, mejor; y cuando más libre sea el niño para moverse en un espacio marcado por pocas normas, mejor, pero las normas han de estar y ser incuestionables. […] si el orden es un elemento que enriquece nuestras capacidades, si los hábitos multiplican nuestras capacidades, pues no desarrollarlos sería tan absurdo como limitar el crecimiento de nuestros hijos … […] Yo diría que, para ser libre, hacen falta dos condiciones como mínimo. Una, conocer lo que tienes que hacer, porque, si lo conoces, puedes decidir no hacerlo y atenerte a las consecuencias; y la segunda, tener una conciencia tranquila, porque si no la tienes, estás arrastrando demasiados fardos que te impiden moverte con libertad […]”.
La transcripción completa con Laura García, si le interesa, la puede Usted leer haciendo clic aquí: EL BUEN MAESTRO DESCUBRE LA MEJOR VERSIÓN DE SUS ALUMNOS
Esta publicación pertenece a SERIE DE VIDEOS: APRENDAMOS JUNTOS, PARA SUMAR POR LA EDUCACIÓN
“La relación educativa elemental es la relación cara a cara. En ella nos manifestamos espontáneamente ante nuestros hijos como lo que somos, sin subterfugios retóricos. En el cara a cara se ponen de manifiesto nuestras convicciones espontáneas.  Y es esta espontaneidad la que educa. Educamos por impregnación. Dicho de otra manera: Los pilares de la educación de un niño son dos: su madre y su padre” (Blog Gestionando Hijos).
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