CONSEJOS PARA DAR APOYO EMOCIONAL A NUESTROS HIJOS

Los años de la adolescencia son un momento de transición de la infancia a la adultez. Los adolescentes a menudo tienen un fuerte deseo de ser independientes. Por lo tanto, pueden tener dificultades para seguir dependiendo de sus padres. También pueden sentirse abrumados por los cambios emocionales y físicos que están atravesando.

Al mismo tiempo, los adolescentes pueden enfrentar una serie de presiones:

Adaptarse a la escuela y entre amigos.
Que les vaya bien en la escuela y obtener buenas calificaciones.
Destacarse en actividades como deportes.
Participar como miembro de la familia.
Trabajar a tiempo parcial.
Prepararse para la universidad o su siguiente paso en la vida después de la escuela secundaria.

Los años de la adolescencia son importantes ya que su hijo afirma su individualidad. Muchos padres se preguntan qué pueden hacer para ayudar a su hijo adolescente.
A continuación compartimos con fines educativos la publicación del portal El mundo “Sapos y Princesas” siete consejos para el apoyo emocional de nuestros hijos. Esperamos que el siguiente material sea de utilidad para la comunidad docente y para los padres de familia.
7 consejos para dar apoyo emocional a nuestros hijos
Los padres siempre queremos que nuestros hijos sean felices. Para ello tenemos que tener cubiertas necesidades básicas como su alimentación, su higiene o su descanso. Pero también nuestros hijos tienen necesidades afectivas con las que deben contar en su infancia y adolescencia.
Un hijo necesita experimentar el afecto de sus padres, es el modo de adquirir la autoestima y la seguridad necesaria que le permitirá alcanzar su autonomía personal. “Dar al niño el afecto que necesita no significa ser excesivamente tolerante con él ni sobreprotegerle. El niño puede sentirse querido a pesar de que se le reprenda cuando es necesario, si nota que esto se hace con cariño y rigidez a la vez. Es importante premiar los logros, esfuerzos y conductas correctas que el niño va realizando, reforzando de este modo conductas que se van a mantener a la larga y sancionar aquellas que pueden ser nocivas para su desarrollo psicológico y social”, se explica en Educar en la afectividad.
Los adolescentes siguen necesitando el afecto constante de los padres incluso más que en la infancia. En muchas ocasiones se muestran esquivos y nos rechazan pero en el fondo necesitan sentir nuestro cariño. Aunque para ellos sus amigos son fundamentales su familia es siempre su punto de apoyo fundamental.

Ideas para dar apoyo emocional a nuestros hijos
Nuestro hijo necesita este apoyo emocional por parte de su familia durante su infancia y adolescencia. No contar con nuestro apoyo puede tener consecuencias en su desarrollo. Os vamos a dar 7 sencillas ideas para apoyar estas necesidades emocionales de nuestros hijos y lograrlo.
1. Tenemos que decirle que le queremos
Es importante que todos los días busquemos un momento para decirle a nuestro hijo que le queremos y que sienta que estamos pendiente de él. No solo tenemos que pensarlo sino también tenemos que verbalizarlo. Saber que su familia le quiere y le apoya es básico para reforzar su autoestima. Si no lo hacemos, es posible que nuestro hijo no sienta todo nuestro cariño y apoyo.
2. Tiempo en cantidad
Durante años se ha extendido el concepto de tiempo de calidad. Pero quizás esa idea hay que revisarla porque los niños necesitan pasar muchas horas con sus hijos. Quizás ha sido la forma de justificar nuestras ausencias por motivos laborales. No solo hay estar cerca de ellos todos los días sino que tenemos que dedicarles nuestro tiempo cuando nos piden ayuda o cuando quieren jugar con nosotros. El tiempo de calidad no puede sustituir nunca al tiempo en cantidad.
3. Ayudarles a gestionar sus emociones
Nuestros hijos tienen que aprender desde pequeños a aprender a gestionar sus emociones. Normalmente lo suelen conseguir cuando siguen el ejemplo de sus padres. Nuestra actitud ante los enfados, berrinches y rabietas es fundamental. Tenemos que comprender sus miedos, sus problemas y sus afectos. Además debemos dar ejemplo con nuestra reacción ante los obstáculos y dificultades. No podemos pretender que nuestro hijo no se enfade si nosotros lo hacemos ante el primer problema.
4. Establecer límites y normas en casa
Los niños necesitan desde pequeños conocer los límites y las normas. Tienen que saber que no pueden jugar con la tablet cuatro horas seguidas o comer con la televisión. Necesitan saber hasta dónde pueden llegar y cuál es su papel en la familia. Desde pequeños deben tener pequeñas obligaciones en la familia como ordenar su habitación o poner la mesa. Los límites son importantes para su desarrollo y para la convivencia familiar.
5.  Un padre siempre es un padre
Es importante que nuestros hijos no vean como padres y madres. No somos sus amigos y menos sus criados. Tienen que saber que no estamos a su entera disposición y tampoco somos sus compañeros del colegio. Los padres somos padres y es importante que desde pequeños lo comprendan.

6. Siempre refuerzo positivo
Otra de nuestras funciones es apoyar siempre a nuestros hijos. Tenemos que valorar los esfuerzos que hacen en su vida diaria y decírselo. No solo les tenemos que recriminar lo malo sino también comentarles lo que han hecho bien. El apoyo de la familia es fundamental para su desarrollo como personas responsables. También debemos fomentar su autonomía para que vayan aprendiendo a vestirse y por ejemplo a hacer sus deberes solos. Tenemos que apoyarles pero intentando que cada día sean más autónomos.
7. Ayudarles a pensar y reflexionar
Por último los padres tenemos que fomentar la reflexión y la curiosidad en los niños. Hay que favorecer que se paren todos los días unos minutos a pensar qué han hecho bien o mal. Nuestros hijos tienen que saber cuáles de sus comportamientos son positivos y negativos para comprender las consecuencias de su conducta.
Las necesidades afectivas de nuestros hijos son tan importante como la alimentación o la higiene y pueden afectar a su salud mental. Las madres y los padres somos piezas fundamentales en esta seguridad afectiva en su infancia y en su adolescencia.

Este contenido ha sido publicado originalmente por El Mundo “Sapos y Princesas” en la siguiente dirección: saposyprincesas.elmundo.es
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250 NUEVAS DINÁMICAS DE EDUCACIÓN EMOCIONAL PARA TUS CLASES

La siguiente publicación que compartimos con fines educativos – pastorales, lleva como centro de interés la educación emocional. Sin duda muy recomendable para introducir alguna experiencia en el aula. Les reproducimos el post de forma íntegra. Cada vez tengo más claro que la Educación Emocional y todo lo que tras este concepto se engloba es una de las claves para intentar comprender el mundo actual, hacer que lo comprendan nuestros alumnos y no morir de pena en el intento.

El autoconocimiento, la empatía, la comunicación asertiva, la mutua confianza, la autoestima, las habilidades sociales, la cooperación son sólo algunos de los aspectos tratados por la Educación Emocional como gran paraguas conceptual y que están reflejados en estas dinámicas que os presento. Muchas son harto conocidas y aplicadas y otras lo son menos. La he recogido de multitud de sitios y de multitud de compañeros y compañeras que ponen altruistamente su conocimiento al servicio de los demás. A todos gracias por vuestra generosidad.

He tratado de ordenarlas por temas para facilitar su aplicación y de agruparlas en una base de datos con varias informaciones para facilitar su localización. Soy consciente de que algunas de las temáticas tratadas no están adscritas “stricto senso” al concepto de E. Emocional pero he sacrificado el rigor conceptual al carácter práctico de las actividades. También he planterado 14 sesiones en las que se pueden hacer varias dinámicas para facilitar el trabajo del tutor o tutora ya que estimo que la Tutoría es el ámbito de aplicación ideal.

Este contenido ha sido publicado originalmente por La botica del orientador  en la siguiente dirección: orientafer.blogspot.cl
Esperamos que le sea de utilidad. No olvide de comentar sus experiencias y compartir esta entrada con su comunidad virtual, así más docentes utilizarán estos recursos de forma gratuita.  Muchas gracias.
MATERIAL DE DESCARGA 

Mejora de la Educación Emocional a través de la Motricidad. Infantil de 3 a 6 años
Incidencias de los juegos cooperativos frente al Desarrollo Emocional. Primaria 6 a 7 años
Juegos para la autoestima.Primaria
La técnica de la “Tortuga”: un método para el autocontrol de la conducta impulsiva
Juegos para la autoestima.Adolescentes
Juegos para ser más felices, combatir la tristeza, fomentar la autoestima, olvidar el enfado y superar miedos. Dirigido a padres de familia.

DINÁMICAS DE EDUCACIÓN EMOCIONAL

Dinámicas  de  asertividad
Dinámicas de autoestima
Dinámicas Autoconocimiento
Dinámicas De Comunicación: Escucha Activa
Dinámicas De Confianza
Dinámicas De Conocimiento
Dinámicas De Distensión
Dinámicas De Empatía
Dinámicas De Habilidades Sociales
Dinámicas De Toma De Decisiones Rol
Base De Datos De Dinámicas Emocionales
14 sesiones de educación emocional

MATERIAL DE DESCARGA:
¡Comparte y así más docentes utilizarán estos recursos gratis! Muchas gracias.
DESCARGA: COMPLETA DE TODAS LAS DINÁMICAS

10 CONSEJOS PARA EDUCAR CON INTELIGENCIA EMOCIONAL – RECOMENDADO

Si educamos para el bienestar, no solo debemos educar las cabezas, sino también los corazones.
En el mundo actual en el que vivimos resulta fundamental educar las emociones de los pequeños.
El aprendizaje emocional es esencial para el desarrollo y el bienestar de las personas, tener la capacidad de reconocer las emociones y manejarlas va a determinar el éxito el bienestar personal y social en definitiva la felicidad.

Educar con inteligencia emocional es educar a las personas para que su desarrollo emocional sea adecuado y sano. La inteligencia emocional es la capacidad de reconocer las emociones propias y ajenas y tener la capacidad de manejarlas y regularlas de forma positiva y productiva.
Educar con inteligencia emocional implica prestar atención al corazón y los sentimientos de los pequeños, proveerles de las herramientas y habilidades necesarias para ser emocionalmente inteligentes, de forma que no se dejen controlar por sus emociones, sino que controlen ellos las emociones. Y de este modo hacerles personas seguras, con confianza, capaces de afrontar los fracasos y las frustraciones, de solucionar los problemas, de  relacionarse adecuadamente y ser felices.

Beneficios
La Educación Emocional aporta importantes beneficios en los pequeños, no debemos olvidar educar el corazón de nuestros pequeños.

Mejora la Conducta de los niños.
Ayuda a crear una Autoestima sana
Fomenta el desarrollo de las Habilidades Sociales, para el bienestar social.
Contribuye a  la Felicidad, ayuda al bienestar personal.
Mejora sus resultados académicos.
Potencia la Responsabilidad. Hace a los niños más autónomos, responsables y seguros.

10 CONSEJOS PARA EDUCAR CON INTELIGENICA EMOCIONAL

Practica la Escucha activa. No solo se trata de oír, sino de escuchar lo que nos dicen.
Crea un ambiente donde los pequeños se sientan cómodos para expresarseemocionalmente. Expresa tus emociones abiertamente sin miedo y sin vergüenza y no juzgues al pequeño cuando exprese las suyas propias.
Fomenta las Emociones positivas. Muestra abiertamente tus emociones positivas, tu afecto, tu alegría,…
Utiliza la Relajación contra las emociones negativas, las tuyas y las de los niños (miedo, enfado, tristeza, etc.).
Emplea cuentos y explícales lo que sienten los personajes y como afrontan esos sentimientos.
Expresa tu cariño y aceptación al pequeño.
Ten siempre presente la Diversión y el sentido del humor
Proporciona al niño un Clima de seguridad donde pueda ser el mismo.
Enséñale a defender sus propios derechos y a respetar los derechos de los demás.
Asegúrate de emplear siempre Expectativas positivas y Lenguaje positivo. Hazle ver qué crees que puede y lo hará, será capaz.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Educa y Aprende en la siguiente dirección: educayaprende.com | Autor: Celia Rodríguez Ruiz
La importancia de educar las emociones
Podemos garantizar con certeza que todos nosotros conocemos a alguien que podemos calificar de irreflexivo o caprichoso. Muy probablemente podremos coincidir en que no es algo que deseamos para nuestros niños y jóvenes.
La prudencia, la inteligencia y madurez no se logran de un día para otro. Es necesario trabajar con nuestros hijos y alumnos desde edades tempranas la inteligencia emocional.
La inteligencia emocional es la facultad que los seres humanos tenemos para comprender nuestras emociones, identificar los sentimientos que traen consigo y actuar en consecuencia. Más allá del coeficiente intelectual, lo que determina el sano desarrollo y bienestar de una persona es esta habilidad de relacionarse de manera saludable con los demás y tomar decisiones con sensatez.
Para educar en las emociones es necesario considerar:

El reconocimiento del sentimiento o emoción: saberle poner nombre a lo que estamos experimentando.
Validación: saber que no es malo sentir. Ninguna emoción en sí misma puede categorizarse como esencialmente mala.
Actuar en consecuencia: una vez aceptado el sentimiento, podremos decidir la conducta a seguir que resulte positiva o conveniente ante la situación determinada.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Canva en la siguiente dirección: canva.com

SOLEMOS PONER POR DELANTE LO COGNITIVO Y NOS OLVIDAMOS DE LO SENSORIAL Y LO EMOCIONAL

La Licenciada Heike Freire estudió Psicología y Filosofía en la Universidad de Nanterre (París, Francia). “Sus investigaciones sobre las relaciones entre salud, bienestar y aprendizaje en la naturaleza la han convertido en un referente de la Pedagogía Verde, enfoque educativo que ha creado y viene desarrollando desde los 90. Ha publicado centenares de artículos, así como dos obras: “Educar en verde. Ideas para acercar a niños y niñas a la naturaleza” (Graó, 2011) traducido a seis idiomas, y “¡Estate quieto y atiende!: Ambientes más saludables para prevenir los trastornos infantiles” (Herder, 2017).

Con sus amplios conocimientos, su experiencia y su calidez humana, Heike acompaña a educadores, familias, profesionales, escuelas y organizaciones en sus procesos de crecimiento y renaturalización”. […]Ha dirigido las revistas Cuadernos de Pedagogía (Wolters Kluwer) y Mente Sana (RBA). Ha coordinado la obra colectiva “Infancia y adolescencia” (Wolters Kluwer, 2012) y, actualmente, tiene en prensa dos nuevos títulos: “Bienestar, buentrato y democracia” y “Espacios vivos para renaturalizar la escuela”. SOBRE HEIKE.
Para la profesora Freire en las escuelas y colegios, debemos poner un poco más de atención sobre la ecología y nuestra relación con la naturaleza propia. Es cierto, que no todos tenemos los mismos espacios naturales, pero podemos traer la naturaleza al aula, como propuso Tagore. Es necesario “convertir los patios en huertos, jardines o granjas. Además de los beneficios que éstos aportan a los alumnos por el contacto con la naturaleza, gracias a estos espacios también se puede aprender matemáticas, lengua u otras asignaturas. Otras iniciativas interesantes pueden consistir en crear aulas al aire libre o introducir materiales de la naturaleza en las clases” (TICHING 13/02/2014).
Siguiendo con nuestra serie APRENDAMOS JUNTOS, PARA SUMAR POR LA EDUCACIÓN, compartimos por motivos únicamente educativos, parte de la publicación de El País (España), BBVA y Editorial Santillana, en la cual Heike Freire dialoga con Tamara, Díaz maestra de Educación Infantil, sobre la educación y el contacto con la naturaleza. Tocan el tema de las relaciones humanas en casa y en la escuela, el estrés infantil, la psicomotricidad, los valores, la tecnología y su invasión a muchos espacios de convivencia. Y afirma a “que el ser humano, desde el principio de los tiempos, nuestra especie ha emergido, de alguna manera, de este entorno natural que es la biosfera. Y nuestros organismos están perfectamente adaptados, perfectamente equilibrados, … “.
TAMARA DÍAZ: ¿Crees que ahora tienen el suficiente contacto con la naturaleza los niños de hoy en día?
HEIKE FREIRE: “No, no creo que ahora mismo… De hecho, hay estudios que lo prueban. Por ejemplo, hace unos años, hubo un estudio de la Universidad de Do Minho, en Portugal, que demostraba que pasaban el 76% del tiempo, los niños y niñas de entre 4 y 12 años, el 76% de su tiempo sentados o acostados, en lugares cerrados, se sobreentiende. No se mueven. […] Y los niños y las niñas, resulta que es a través del movimiento precisamente como se desarrolla… Por eso hablamos de psicomotricidad, porque el movimiento es un factor fundamental a través del cual se desarrollan los sentidos, a través del cual se desarrolla la inteligencia espacial, a través del cual se desarrollan nuestros cuerpos, el vigor físico, etcétera. Y que, desgraciadamente, los niños de hoy no tienen oportunidades de movimiento. […] Y cuando hablamos de movimiento, estamos hablando necesariamente de espacio al aire libre. Porque un movimiento en un lugar encerrado es más limitado, ¿no?”.
APRENDER EN CONTACTO CON LA NATURALEZA. (MOMENTO DESTACADO 4´53”)

TAMARA DÍAZ: En los colegios notamos mucho cuando no pueden salir los niños al patio durante varios días, pues porque llueve, hace mucho frío o está nevando, y tienen que estar… Se llaman “patios de lluvia”. Y están tres días o cuatro, los que sean, sin salir a la calle. Lo notamos muchísimo tanto nosotros como ellos, que estamos desbordados.
HEIKE FREIRE: “…los primeros días se pasan mucho tiempo intentando que los niños y las niñas no salgan del aula. […] De hecho, muchas veces no nos damos cuenta de hasta qué punto los entornos y los espacios escolares influyen en las actitudes y en los comportamientos de los niños y las niñas. Y es muy importante, porque luego les atribuimos a ellos comportamientos que, realmente, bastaría con transformar eso… […] Cuando tú empiezas a trabajar en espacios abiertos, cuando empiezas a trabajar con la naturaleza… A las maestras os cuesta a veces, porque es el miedo a salir, el miedo… Porque hay tanto miedo alrededor de esto, ¿no? Pero cuando das ese paso y aprendes algunas estrategias, realmente te das cuenta de cómo facilita muchísimo tu tarea. Porque muchos de los comportamientos, de los que tú hablabas antes con lo del patio de lluvia, que son totalmente inadaptados, cuando los niños y las niñas están al aire libre o están en un entorno natural, más o menos natural, realmente no los muestran, están mucho más relajados. Y de esto hay estudios. Están muchísimo más relajados, son mucho más colaborativos, tienen muchos menos conflictos… De modo que favorece muchísimo el trabajo. […]”.
LA NATURALEZA COMO MAESTRA (VIDEO COMPLETO 44´22”)

TAMARA DÍAZ: … Y algo que he leído también que has comentado es sobre cómo la naturaleza puede afectar al desarrollo de los niños y a su aprendizaje.
HEIKE FREIRE. “En la naturaleza hay innumerables oportunidades de motivación y aprendizaje. […] solemos poner por delante lo cognitivo y nos olvidamos de lo sensorial y lo emocional. Hay quien habla del trastorno por déficit de naturaleza, porque dice que los niños y las niñas de hoy tienen un trastorno. Yo me he negado un poco a tipificarlo como trastorno. De hecho, no existe como trastorno, no está tipificado en ningún manual diagnóstico ni nada. […]”.
TAMARA DÍAZ: Sí, también han aumentado mucho los casos de TDAH, de hiperactividad. […] Y yo creo que también va muy asociado al movimiento.
HEIKE FREIRE. “Está muy asociado. […] es que los niños también están sometidos a muchísimo estrés por la forma de vida que llevamos, porque tienen cantidad de problemas. […] está demostrado que la naturaleza, de alguna manera, restablece nuestra capacidad de atender. […] te ayuda también a sentir todas tus sensaciones internas y externas, y eso relaja muchísimo. Entonces, todos los procesos… He hablado de procesos de desarrollo físico, ¿vale? También sabemos que evita alergias, problemas de miopía… […]”.
TAMARA DÍAZ: En las escuelas hay muchísimas enfermedades.
HEIKE FREIRE. “[…] el movimiento, el aire libre, ayuda a conectar con tus emociones mucho más claramente también, cuando estás en un espacio al aire libre. […] También se desarrolla mejor toda la inteligencia verbal, curiosamente. Se producen más interacciones. […] Desarrollan más su inteligencia, digamos, emocional. Se producen más relaciones sociales, con lo cual, la inteligencia social. Y, además, hay menos conflictos, esto también está comprobado. […] yo defiendo mucho el que se pueda combinar interior y exterior en la educación de los niños y las niñas. […] Sabemos que dependemos del mundo natural, que dependemos de él, que es el que realmente nos alimenta, el que nos da todo, y que ese cuidado hacia nosotros mismos, como naturaleza, y hacia el mundo natural, es fundamental. […]

TAMARA DÍAZ: … ¿Y tú cómo crees que podríamos trabajar los valores a través de la naturaleza y también enseñar a los niños ese valor tan importante de respetar la naturaleza?
HEIKE FREIRE. “La naturaleza está llena de ejemplos que enseñan valores, de alguna forma. […] es una oportunidad tan grande de poder trabajar tantas cosas de la vida y de los valores, de la importancia del cuidado. […]”
TAMARA DÍAZ: … Algo que también a mí me preocupa mucho es el tema de las tecnologías y el que vivamos detrás de una pantalla. No solo los niños, también los mayores. Yo creo que es como la enfermedad del siglo XXI…
HEIKE FREIRE. “[…] tú te compras el aparatito pero nadie te habla de cómo utilizarlo. […] en la familia, se puede hacer un trabajo muy bonito. Que, de alguna manera, la tecnología no nos aleje, no cree problemas y conflictos entre nosotros, sino que, a partir de eso, lo convirtamos en una oportunidad para poder, de alguna manera, sacar lo mejor minimizando los inconvenientes, … […] cuanta más tecnología tenemos, más naturaleza necesitamos. Necesitamos naturaleza, la naturaleza que somos y la naturaleza de ahí afuera, de los otros seres, porque necesitamos repensar nuestra vida para que esa tecnología sea una herramienta a nuestro servicio. […]”.
Los videos y la transcripción completa de este conversatorio lo pueden Ustedes leer aquí: APRENDER EN CONTACTO CON LA NATURALEZA.
Esta publicación corresponde a la SERIE DE VIDEOS: APRENDAMOS JUNTOS, PARA SUMAR POR LA EDUCACIÓN
“Temo sobre todo a las puertas cerradas de cabeza y corazón, y cada vez las tenemos más. Las puertas abiertas claro que dan miedo, pero son un camino hacia algo, un acierto o un error, pero siempre al aprendizaje. Claro que hay riesgo, pero nunca he tenido miedo a equivocarme. Es mi derecho y mi obligación” (El País, 21/01/2018). 
REDACCIÓN WEB DEL MAESTRO CMF
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[BBVA] CURSO GRATUITO SOBRE INTELIGENCIA EMOCIONAL PARA QUE LOS ESTUDIANTES APRENDAN A DESARROLLAR, GESTIONAR Y REGULAR SUS EMOCIONES

Cuando hablamos de “inteligencia emocional”, no todos manejamos el mismo lenguaje, concepto, definición, significación, idea, … o entendemos lo mismo cuando opinamos sobre “inteligencia” e “inteligencia emocional. Incluso los especialistas tienen diversas maneras de entender y definir si la inteligencia es única y universal. Pero en lo que sí (creemos estar de acuerdo) es que, como educadores, tenemos la necesidad de conocer mejor y desde fuentes confiables, sobre un tema que cada día se nos “filtra” en los itinerarios educativos: la relación entre la inteligencia y las emociones.

También podemos convenir en que dependerá de nosotros mismos el buscar un espacio y el tiempo en nuestra tarea diaria -tan esquivos- para aprovechar las oportunidades, como la que nos ofrece el Proyecto Aprendemos juntos del BBVA en colaboración El País (España) y la Editorial Santillana, sobre el cómo enseñar a nuestros hijos y/o estudiantes a aprender a pensar sobre sus emociones y la de los demás, comprender la importancia de los diferentes estados emocionales en su aprendizaje y el adquirir buenas estrategias para examinar sus diferentes estamos emocionales.
Nuestra principal intención es el motivarlos a interesarse sobre este curso gratuito para que niños y adolescentes, ayudados por sus padres y maestros, aprendan a desarrollar, gestionar y regular sus emociones. Permítannos hacer una breve introducción, sobre algunos términos que están incluidos hoy en el vocabulario de muchos, tanto de la gente corriente como de los intelectuales o especialistas en educación.
La Real Academia de la Lengua Española (RAE) define la inteligencia como la “capacidad de entender o comprender” y la “capacidad de resolver problemas”. Razón por la cual “cuando alguien dice que un niño es inteligente en general se piensa exclusivamente en una inteligencia lógica, racional, analítica y que es solo un tipo de inteligencia” (Julián De Zubiría). La revista Times afirmó que “la inteligencia emocional puede ser el mejor predictor de éxito en la vida, redefiniendo lo que significa ser listo”. Eran los tiempos en que el periodista Daniel Goleman había publicado su conocida y exitosa obra Inteligencia Emocional, haciendo creer a muchos que él había creado o descubierto ese (nuevo) tipo de inteligencia” (Ignacio Morgado Bernal). . Y mucho más: “los especialistas en psicología no están del todo de acuerdo con el significado que aparece en el diccionario”. QUÉ ES LA INTELIGENCIA, QUÉ TAN IMPORTANTE ES Y POR QUÉ NO DEBERÍAS DECIRLE A NADIE QUE ES INTELIGENTE.

“Para algunos la inteligencia emocional es algo así como una especie de inteligencia más avanzada que la clásica, es decir, que la inteligencia analítica, la que miden los test que acaban dando un resultado en forma de coeficiente numérico. Hay también quien se refieren a la inteligencia emocional en negativo, como una incapacidad para controlar las emociones: “Se comporta como si no tuviera inteligencia emocional”. No faltan tampoco quienes creen que es un nuevo tipo de inteligencia recientemente inventada, pues, a fin de cuentas, el concepto de inteligencia no es absoluto, como lo son la talla o el peso de una persona, pues siempre depende del criterio del observador. Otros, por fin, ni siquiera sabemos a qué se refieren cuando hablan de ese tipo de inteligencia. Quizá por todo ello vale la pena intentar aclarar el concepto”. Y les recomendamos ingresar a este enlace: ¿QUÉ ES (EXACTAMENTE) LA INTELIGENCIA EMOCIONAL?
No olvidemos, que como educadores tenemos la fundamental tarea de adquirir la habilidad de manejar nuestras propias emociones, porque antes de buscar el ser comprendidos, debemos demostrar nuestra capacidad de empatía y comprensión con nuestros estudiantes. Cada profesor es diferente, pero también nuestros estudiantes (incluso los padres de familia) son diferentes: y trabajar sobre este tema mejora mucho la tarea en el aula y en la convivencia institucional. Quizá les sea útil ampliar sobre este tema con el artículo: AFABILIDAD E INTELIGENCIA EMOCIONAL EN LOS DOCENTES.

AFABILIDAD E INTELIGENCIA EMOCIONAL EN LOS DOCENTES.

El portal del curso “HECHOS DE EMOCIONES”, nos dice que “la Inteligencia Emocional es la capacidad para percibir las emociones tanto en uno mismo como en los demás, de comprender por qué se han producido y ser capaz de regularlas. Las personas emocionalmente inteligentes extraen lo mejor de sí mismas: alcanzan su máximo potencial, disfrutan de mayor bienestar físico y psicológico, y multiplican sus posibilidades de alcanzar sus objetivos”. Y nos presenta una metodología gratuita tanto para los profesores con todos los recursos que necesitan para realizar el curso con sus alumnos en clase y como para los padres de familia una versión del curso preparada para que acompañen a sus hijos desde la casa.
El material ha sido preparado por Silvia Álava Sordo y Ruth Castillo Gualda, doctoras en Psicología, con el objetivo de ofrecer las herramientas necesarias para entrenar, paso a paso, las habilidades de la inteligencia emocional. “Hay que enseñar a los niños a pensar, a pensar sobre sus emociones, a que sepan cómo se sienten ellos y a detectar cómo se sienten los demás, ayudarles a canalizar las emociones, a expresarlas, a regularlas, a favorecer la importancia de la comunicación …” (Silvia Álava). EL MAYOR PREMIO PARA UN NIÑO Y PARA UNA NIÑA ES LA ATENCIÓN DE SUS PADRES.

EL MAYOR PREMIO PARA UN NIÑO Y PARA UNA NIÑA ES LA ATENCIÓN DE SUS PADRES.

EL curso consta de las siguientes herramientas:

14 vídeos de máxima calidad para seguir el método, paso a paso,
Guías con información teórica y práctica para realizar el curso, y
Materiales descargables y herramientas para realizar cada ejercicio.

Sus objetivos son:

PERCEPCIÓN EMOCIONAL: ser capaz de reconocer las emociones propias, y de entender las de los demás. Ser consciente de la influencia que el estado emocional tiene en nuestro comportamiento y en nuestras decisiones.
FACILITACIÓN Y COMPRENSIÓN EMOCIONAL: Conocer qué ocurre para que se desencadene una emoción determinada, qué consecuencias tiene, y las razones por las que te sientes así. Comprender la utilidad de los diferentes estados emocionales, aprender a ser capaz de priorizar tus pensamientos partiendo de tus sentimientos.
REGULACIÓN EMOCIONAL: Manejar las emociones de forma apropiada supone tomar conciencia de la relación entre emoción, cognición y comportamiento; tener buenas estrategias de afrontamiento; capacidad para autogenerarse emociones positivas, etc.

Si está Usted interesado, puede inscribirse como profesor o como padre de familia en la parte final de este enlace: REGÍSTRATE Y COMIENZA EL CURSO
En nuestra próxima publicación, con otro curso gratuito online de la BBVA, sobre la importancia de enseñar a hablar o comunicarse en público, no necesitas volver a registrarse, podrá usar el mismo email y contraseña de hoy. También .agradecemos a estas agrupaciones, porque nos permiten compartir con Ustedes, una serie de exposiciones sobre temas de educación y que les recomendamos: APRENDAMOS JUNTOS, PARA SUMAR POR LA EDUCACIÓN.
“Dominar el mundo emocional es especialmente difícil porque estas habilidades deben ejercitarse en aquellos momentos en que las personas se encuentran en peores condiciones para asimilar información y aprender hábitos de respuesta nuevos, es decir, cuando tienen problemas” (Daniel Goleman).
REDACCIÓN WEB DEL MAESTRO CMF
MATERIAL DE DESCARGA: 
¡Comparte y así más docentes utilizarán estos recursos gratis! Muchas gracias.
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126 DINÁMICAS GRUPALES Y JUEGOS DE EDUCACIÓN EMOCIONAL

Las siguientes técnicas de animación grupal permiten obtener diferentes resultados, según el propósito de cada una, ya sea para romper el hielo, para que cada uno de los individuos del colectivo conozca a los demás o para conformar equipos de trabajo y resolución de problemas, entre otros.
Las dinámicas grupales son técnicas altamente motivadoras cuando son bien conducidas y permiten desarrollar ciertos aprendizajes que sería más difícil de lograr por otros medios: aquellos que requieren análisis, diálogo, experimentación.

Sin embargo, muchas veces las dinámicas grupales se reducen a la “actividad entretenida” sin poner el foco en sus objetivos pedagógicos, los que, por lo tanto, no se logran y nos quedamos simplemente con el recuerdo de un momento agradable, vivido en conjunto con otras personas.
La presente ficha aborda el ciclo que debe cumplir una dinámica grupal para que se constituya en una actividad de aprendizaje transferible a la vida cotidiana.
A continuación compartimos con fines educativos los enlaces del blog Aula de Ideas en donde seleccionaron un buen número de juegos y también compartimos los enlaces del blog Orientafer sobre las nuevas dinámicas grupales. Esperamos que el siguiente material sea de utilidad para la comunidad docente.
Las dinámicas de grupo presentadas se clasifican en:
Juegos de afirmación para niños
Son aquellos juegos en los que tiene un papel prioritario la afirmación de los/as participantes como personas y del grupo como tal. Ponen en juego los mecanismos en que se basa la seguridad en sí mismo/a, tanto internos (auto concepto, capacidades,) como en relación a las presiones exteriores (papel en el grupo, exigencias sociales, …). Tratan a veces de hacer conscientes las propias limitaciones. Otras de facilitar el reconocimiento de las propias necesidades y poderlas expresar de una forma verbal y no verbal, potenciando la aceptación de todos/as en el grupo. Otras de favorecer la conciencia de grupo. Estos juegos enmarcan a veces situaciones de un relativo enfrentamiento, cuyo objetivo no es la competición sino favorecer la capacidad de resistencia frente a las presiones exteriores y la manipulación, y valorar la capacidad de respuesta a una situación hostil.

Splash
Las lanchas
Las gafas
Cuando te queremos
Cortahilos

Juegos de comunicación
Son juegos que buscan estimular la comunicación entre los/as participantes e intentan romper la unidireccionalidad de la comunicación verbal en el grupo en la que normalmente se establecen unos papeles muy determinados. Estos juegos pretenden favorecer la escucha activa en la comunicación verbal y por otra parte, estimular la comunicación no-verbal (expresión gestual, contacto físico, mirada, …), para favorecer nuevas posibilidades de comunicación.

Rumbo a lo desconocido
Vamos a vender
Policías y contrabandistas
Pelota imaginaria
Paseo en la jungla
Las 4 esquinas
La baraja de los cuentos
Gran fiesta
El submarino
El psiquiatra
El orden de las edades
Cómo estoy?
Cuento animalia

Juegos de conocimiento
Son aquellos juegos destinados a permitir a los/as participantes en una sesión o encuentro, conocerse entre sí. Se trata de lograr un grado más en la presentación, llegando poco a poco a un conocimiento más profundo y vital.

Lo que nunca he hecho
El orden de las edades
Si/No
Ardilla a su cueva
El detective
Diario de los sueños
La gallinita ciega
Reconozco tu animal

Juegos de cooperación
Son juegos en los que la colaboración entre participantes es un elemento esencial. Ponen en cuestión los mecanismos de los juegos competitivos, creando un clima distendido y favorable a la cooperación en el grupo. Pretenden que todos/as tengan posibilidades de participar, y en todo caso, de no hacer de la exclusión/discriminación el punto central del juego. Evitan el estereotipo del “buen” o “mal” jugador, en cuanto que todo el grupo funciona como un conjunto en el que cada persona puede aportar diferentes habilidades y/o capacidades.

La baldosa
Gincana cooperativa
Formemos un puente
Ordenamos zapatillas
La botella
El salto al lazo cooperativo
El equilibrio de fuerzas
El lazo
Laberinth
Pasar el tesoro
Cruzar el pantano
La vara de la comunicación
Encestar en la rueda
A volar con el paraguas gigante
Zapatos viajeros
Todos encima del banco o colchoneta
Formar palabras
Sillas cooperativas
Sigue la historia
Río de pirañas
Cazar con el balón
Salvarse por parejas
Azúcar
Orden en el barco

Juegos de distensión
Son juegos que fundamentalmente sirven para liberar energía, hacer reír, estimular el movimiento, etc… en el grupo. El movimiento y la risa actúan en estos juegos, como mecanismos de distensión psicológica y física en todas sus interrelaciones. Los juegos de distensión pueden tener diferentes finalidades: “calentar” al grupo, tomar contacto entre las/os participantes, romper una situación de monotonía o tensión, en el paso de una actividad a otra, o como punto final de un trabajo en común.

Conejos y conejeras
Caza abrazadores
Michelines
Ensalada de frutas
El inquilino

Juegos de presentación para niños

Parejas
El bolígrafo loco
Buscando pareja
El abogado
Gesto paranoico
Algo de ti
Centrifugadora
El hombre kilométrico
La telaraña
Las iniciales
El protocolo
Tierra
Me pica
El espejo
Quien calla paga
Pelota caliente

Juegos de resolución de conflictos
Son juegos en los que se plantean situaciones de conflicto, o que utilizan algún aspecto relacionado con éstas. Unos hacen hincapié en el análisis de situaciones conflictivas, otros en los problemas de comunicación en el conflicto, en las relaciones poder/sumisión, en la toma de conciencia del punto de vista de los otros. etc. Aportan a las personas y al grupo elementos para aprender a afrontar los conflictos de una forma creativa.

Motivación
El escuadrón
Robar la bandera
Telaraña

Juegos de distensión
Son juegos que fundamentalmente sirven para liberar energía, hacer reír, estimular el movimiento, etc… en el grupo. El movimiento y la risa actúan en estos juegos, como mecanismos de distensión psicológica y física en todas sus interrelaciones. Los juegos de distensión pueden tener diferentes finalidades: “calentar” al grupo, tomar contacto entre las/os participantes, romper una situación de monotonía o tensión, en el paso de una actividad a otra, o como punto final de un trabajo en común.

Conejos y conejeras
Caza abrazadores
Michelines
Ensalada de frutas
El inquilino

126 Dinámicas grupales de Educación Emocional

DINÁMICAS  DE  ASERTIVIDAD
DINÁMICAS DE AUTOESTIMA
DINÁMICAS AUTOCONOCIMIENTO
DINÁMICAS DE COMUNICACIÓN: ESCUCHA ACTIVA
DINÁMICAS DE CONFIANZA
DINÁMICAS DE CONOCIMIENTO
DINÁMICAS DE DISTENSIÓN
DINÁMICAS DE EMPATÍA
DINÁMICAS DE HABILIDADES SOCIALES
DINÁMICAS DE TOMA DE DECISIONES ROL
BASE DE DATOS DE DINÁMICAS EMOCIONALES
14 SESIONES DE EDUCACIÓN EMOCIONAL

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DESCARGA: LAS DINÁMICAS GRUPALES: UNA TÉCNICA DE APRENDIZAJE
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BEGOÑA IBARROLA: DIRIGIR Y EDUCAR CON INTELIGENCIA EMOCIONAL

Begoña Ibarrola nació en Bilbao en 1954, aunque reside en Madrid desde hace muchos años. Licenciada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid en 1977, ejerció como terapeuta infantil durante quince años y su trabajo ha estado siempre vinculado al mundo de las emociones. Hasta 1996 trabajó con niños y adolescentes con trastorno del desarrollo intelectual y problemas de conducta en diversos centros de la Comunidad de Madrid.

Desde 1994 realiza cursos de Educación Emocional en varios Centros de Formación de Profesores dependientes del Ministerio de Educación, y desde el año 2000 es profesora del Master de Musicoterapia e la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid.
Entre sus trabajos, destaca la colección Cuentos para sentir, donde la autora recorre en sus historias las diferentes emociones que experimenta el niño en el camino de la madurez, ya sea alegría, tristeza, orgullo, envidia, vergüenza, culpa, etc. Biografía de Begoña Ibarrola.
A continuación compartimos con fines únicamente educativos la Ponencia del VII Congreso de Educación y Gestión de la especialista en Inteligencia Emocional Begoña ibarrola L. De Davalillo publicada en el portal de la Universidad Nacional de Educación a Distancia. Esperamos que el siguiente material sea de utilidad para la comunidad Docente.
Dirigir y educar con Inteligencia Emocional
1. ¿ Qué es la Inteligencia Emocional?
La sociedad actual, sociedad de la información y del conocimiento, se caracteriza por la complejidad del mundo industrial y tecnológico, y por una tendencia a la mundialización económica y cultural. Por ello, exige el uso de todas nuestras capacidades y de nuevas competencias personales, sociales y profesionales para poder conseguir un desempeño efectivo y afrontar los continuos cambios que se nos imponen. Sin embargo, en muchos casos, las herramientas que utilizamos para lograr estos objetivos no son las más adecuadas y solo conducen a la frustración, la ansiedad o al estrés, que nos hace comportarnos de una manera inadecuada tanto con nosotros como con los demás, creando un círculo vicioso que por desgracia transmitimos a nuestros hijos y alumnos.
Quizás, uno de los motivos por los que esto sucede tiene que ver con la poca atención que tanto padres como educadores prestan a la dimensión emocional de los niños, dimensión que debe ser educada para que las emociones y los sentimientos que tan importantes son en nuestra vida, se conviertan en aliados y no en enemigos.
Hace unos años la UNESCO publicó el Informe Delors, donde se hace referencia a los cambios de estilos de vida que vive el mundo contemporáneo, se analizan las tensiones que ello provoca y plantea soluciones y alternativas para la educación del siglo XXI.

Tras recomendar cómo debemos superar estas tensiones, el informe dice textualmente: “Eso que proponemos supone trascender la visión puramente instrumental de la educación considerada como la vía necesaria para obtener resultados (dinero, carreras, etc.) y supone cambiar para considerar la función que tiene en su globalidad la educación: la realización de la persona, que toda entera debe aprender a ser”. A continuación el informe explica los cuatro pilares de la educación, en los que se hace clara referencia al mundo emocional:

Aprender a conocer, lo que equivale a dominar los instrumentos del conocimiento. Pero asegura que los métodos que deben ser utilizados para conocer deben favorecer el placer de comprender y descubrir, es decir, factores emocionales unidos al aprendizaje que lo potencian y lo hacen estimulante.
Aprender a hacer, lo que implica adquirir una formación para poder desempeñar un trabajo y a la vez una serie de competencias personales, como trabajar en grupo, tomar decisiones, crear sinergias, etc. Estas son competencias que forman parte de la I.E. (inteligencia emocional) como veremos más adelante.
Aprender a convivir y trabajar en proyectos comunes. Este es uno de los retos para este siglo, donde la convivencia entre personas diferentes nos obliga a descubrir lo que tenemos en común y a comprender que todos somos interdependientes. Pero para descubrir al otro antes tenemos que descubrirnos a nosotros mismos. Otra vez el informe hace referencia a competencias propias de la inteligencia emocional, como el autoconocimiento, la empatía y la destreza social.
Aprender a ser, refiriéndose al desarrollo total y máximo posible de cada persona, a su proceso de autorrealización que diría Maslow. Esta referencia a la educación integral, por sí sola justificaría la necesidad de educar con inteligencia emocional.

El informe destaca asimismo el papel de las emociones haciendo hincapié en la necesidad de educar la dimensión emocional del ser humano junto a su dimensión cognitiva, tarea en la que se ha centrado tradicionalmente el entorno educativo.. Es preciso reconocer, como nos dice Goleman, que todos tenemos dos mentes: una que piensa y otra que siente, pero ¿acaso razón y emoción se oponen? Ahora sabemos que no, que son dos formas fundamentales de conocimiento que interactúan para construir nuestra vida mental. Ambas mentes tienen que ser atendidas en toda situación de la vida, no debe haber predominio ni oposición, y en todo momento se debe buscar su equilibrio, ya que los sentimientos son indispensables para la toma racional de decisiones, porque nos orientan en la dirección adecuada para sacar el mejor provecho a las posibilidades que nos ofrece la fría lógica. Por lo tanto, ambos componentes de la mente aportan recursos sinérgicos: el uno sin el otro resultan incompletos e ineficaces.
Afortunadamente la era de la información se está abriendo a un nuevo sistema de valores en que el corazón se une a la mente para trabajar juntos por el bienestar de la persona.
Todos hemos comprobado que, cuando aparecen problemas importantes en la vida, determinadas habilidades son las que nos ayudan a solucionarlos, es nuestra madurez emocional la que nos suele guiar cuando nos tenemos que enfrentar a situaciones difíciles o tareas muy importantes. Sin embargo, la educación continúa esforzándose por desarrollar la mayor cantidad de contenidos de las áreas cognitivas, no prestando suficiente atención al desarrollo de las habilidades emocionales del alumnado.
Hace 2200 años Platón decía: ”La disposición emocional del alumno determina su habilidad para aprender”. Pues bien, si el desarrollo intelectual de nuestros alumnos nos preocupa y hacemos lo posible por mejorar su nivel de aprendizaje, conviene recordar que, aún cuando el intelecto puede estar excelentemente desarrollado, el sistema de control emocional puede no estar maduro y en ocasiones logra sabotear los logros de una persona altamente inteligente. La emoción es más fuerte que el pensamiento, incluso puede llegar a anularlo. Seguramente recordamos algún momento donde esto nos ha sucedido.
Entonces podemos preguntarnos: ¿Qué estamos haciendo para desarrollar las habilidades de madurez emocional de nuestros alumnos que les permitirán potenciar su formación académica y elevar su nivel de aptitud social y emocional?
Pero ¿a qué nos referimos cuando hablamos de inteligencia emocional?
Habitualmente estamos acostumbrados a relacionar la inteligencia con la capacidad de raciocinio lógico, con las competencias que componen el cociente intelectual como son la capacidad de análisis, comprensión, retención, resolución de problemas de índole cognitivo, etc… Sin embargo, en el mundo empresarial se está empezando a tener en cuenta y a valorar más la denominada “inteligencia emocional”, que determina cómo nos manejamos con nosotros mismos y con los demás. El término surge de la siguiente manera.
En 1983 Howard Gardner desarrolló el modelo de Inteligencias Múltiples, donde proponía una nueva visión de la inteligencia como una capacidad múltiple, como un abanico de capacidades intelectuales, reconociendo que existen otros tipos de inteligencia aparte de la cognitiva. De los ocho tipos de inteligencias que definió Gardner, dos de ellas, denominadas inteligencia intrapersonal e inteligencia interpersonal llamaron la atención de Peter Salovey y John Mayer, psicólogos de dos prestigiosas universidades americanas, los cuales definieron sus competencias, presentándolas bajo el término “Inteligencia Emocional”.

Esta expresión, por lo tanto, fue acuñada por estos dos psicólogos en 1990. Salovey y Mayer la describían como “una forma de inteligencia social que implica la habilidad para dirigir los propios sentimientos y emociones y los de los demás, saber discriminar entre ellos, y usar esta información para guiar el pensamiento y la propia acción”. Sin embargo, ha sido a raíz de la publicación en 1995 del libro de Daniel Goleman, “La inteligencia emocional”, cuando ha recibido mucha más atención en los medios de comunicación y en el mundo educativo y empresarial.
La inteligencia emocional es por lo tanto un conjunto de destrezas, actitudes, habilidades y competencias que determinan la conducta de un individuo, sus reacciones, estados mentales, etc., y que puede definirse, según el propio Goleman, como la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones.
Definimos las competencias de las que hablaremos a continuación como un conjunto de conocimientos, capacidades, cualidades y comportamientos que contribuyen al éxito en un puesto de trabajo o en la ejecución de una determinada tarea.
Este término incluye como dije anteriormente, dos tipos de inteligencias, según el concepto de Inteligencias Múltiples de Howard Gardner, la Inteligencia Personal que está compuesta a su vez por una serie de competencias que determinan el modo en que nos relacionamos con nosotros mismos. Esta inteligencia comprende tres componentes:

Conciencia en uno mismo: es la capacidad de reconocer y entender en uno mismo las propias fortalezas, debilidades, estados de ánimo, emociones e impulsos, así como el efecto que éstos tienen sobre los demás y sobre el
Autorregulación o control de sí mismo: es la habilidad de controlar nuestras propias emociones e impulsos para adecuarlos a un objetivo, de responsabilizarse de los propios actos, de pensar antes de actuar y de evitar los juicios

Automotivación: es la habilidad de estar en un estado de continua búsqueda y persistencia en la consecución de los objetivos, haciendo frente a los problemas y encontrando

Y la Inteligencia Interpersonal cuyas competencias tienen que ver con el manejo social efectivo, la capacidad de relacionarse con quienes nos rodean y de crear una red de relaciones interpersonales sanas. Comprende los siguientes componentes:

Empatía: es la habilidad para entender las necesidades, sentimientos y problemas de los demás, poniéndose en su lugar, y responder correctamente a sus reacciones
Destreza social: es el talento en el manejo de las relaciones con los demás, en saber persuadir e influenciar a los demás.

Estas cinco competencias son muy útiles para cuatro áreas fundamentales de nuestra vida:

Propenden a nuestro bienestar psicológico, base para el desarrollo armónico y equilibrado de nuestra
Contribuyen a nuestra buena salud física, moderando o eliminando patrones y/o hábitos psicosomáticos dañinos o destructivos, y previniendo enfermedades producidas por desequilibrios emocionales permanentes (angustia, miedo, ansiedad, ira, irritabilidad, etc.).
Favorecen nuestro entusiasmo y motivación. Gran parte de nuestra motivación en distintas áreas de la vida está basada en estímulos
Permiten un mejor desarrollo de nuestras relaciones con las personas, en el área familiar-afectiva, social y laboral-profesional.

Recientemente Daniel Goleman sobre la base de las últimas investigaciones realizadas ha propuesto un nuevo modelo donde se reducen a cuatro las dimensiones de la inteligencia emocional: conciencia de uno mismo, autogestión, competencia social y gestión de las relaciones. Mas adelante hablaremos de ellas con más profundidad.
Conviene señalar que estas competencias no son cualidades innatas, sino habilidades aprendidas, cada una de las cuales aporta una herramienta básica para potenciar la eficacia .La carencia de las aptitudes anteriores se denomina actualmente analfabetismo emocional.

ES NECESARIO COMPRENDER QUE LA BASE DE LA EDUCACIÓN EMOCIONAL SE FORMA DENTRO DE LA FAMILIA Y NO ÚNICAMENTE DESDE LA ESCUELA

2. Educar con Inteligencia Emocional en los centros educativos  
Las características socio-económicas del siglo XXI (donde la tecnología constituye una base importante) obligan en forma insoslayable a las organizaciones a desarrollar un proceso educativo que procure el desarrollo integral de los recursos humanos. El desarrollo intelectual deberá compartir su importancia, en el proceso educativo, con otros aspectos de la persona como son el cuidado de su salud física y mental, su desarrollo emocional y el desarrollo de sus valores. Todo esto se enfrenta con el fin de que la persona -y la organización como sistema formado por personas- pueda sobrevivir y crecer en un mundo cada vez más complejo y competitivo.
Muchos centros educativos recogen en su ideario de forma expresa o tácita la importancia del desarrollo de la dimensión socio-emocional de los alumnos o hace referencia a su educación integral. Pero el reto consiste en encontrar la manera de traducir estas palabras en acciones concretas que desarrollen estos objetivos.
Si dentro de la misión educativa se encuentra reflejado el Interés por el desarrollo emocional del alumno es importante comprender que no basta con un contenido teórico, que por otra parte es tambien necesario, sino que debemos prepararnos para desarrollar actividades y cultura organizacional que promueva el crecimiento emocional de nuestros alumnos, de los docentes y de toda la comunidad educativa.
Uno de los requisitos para que el profesorado asuma la misión de desarrollar la I.E. de sus alumnos es que se comprometa a desarrollar su propia inteligencia emocional.
Respecto al uso de la propia inteligencia emocional los educadores deberán ser capaces de:

Expresar adecuadamente sus sentimientos en la relación con los
Utilizar la metodología de planificación en función de metas y de resolución de
Poner en práctica estrategias de automotivación.
Controlar sus estados de ánimo negativos y gestionar adecuadamente sus
Manifestar su empatía y capacidad de
Desarrollar conductas asertivas, manejando adecuadamente los conflictos que se produzcan en el

Educar con I.E. implica que el profesorado sepa identificar sus sentimientos y emociones, sepa controlar su expresión, no reprimirla sino ofrecer modelos adecuados de expresión sobre todo cuando se trata de emociones negativas que suelen ser más difíciles de comunicar de una forma respetuosa.
Evidentemente la educación de las emociones requiere una formación inicial pero también una formación permanente. Este tipo de educación es además importante porque puede convertirse en una prevención inespecífica, -prevención de estrés, de la depresión, de los conflictos interpersonales-, y a la vez potencia su desarrollo como persona.
Se ha comprobado que la inteligencia emocional del profesor es una de las variables que está presente en la creación de un clima de aula emocionalmente saludable, donde se gestionan de forma correcta las emociones y donde se pueden expresar sin miedo a ser juzgados o ridiculizados.
Todo educador debería enseñar un amplio vocabulario emocional, o como dice Goleman debería prestar atención a la alfabetización emocional de sus alumnos. Y procurar ayudar a sus alumnos a mirar en su interior a menudo para descubrir cuáles son sus estados emocionales y por qué están provocados.
Es importante que el alumnado comprenda que las emociones son una parte fundamental del ser humano, determinan nuestro comportamiento, manifestándose a través del ajuste social, el bienestar y la salud del individuo.
Con el programa escolar atiborrado por la proliferación de nuevos temas y agendas, algunos profesores que, comprensiblemente, se sienten sobrecargados, se resisten a sustraer más tiempo a los contenidos básicos para enseñar estas habilidades, de manera que una estrategia alternativa para impartir educación emocional, no es crear una nueva clase, sino integrar las clases sobre sentimientos y relaciones personales a otros temas ya enseñados.
Las lecciones sobre las emociones pueden surgir naturalmente en la clase de lectura y escritura, de lengua, de ciencias, de estudios sociales, así como en el resto de las asignaturas. Los modelos de intervención son muy variados, desde la acción tutorial a la integración curricular de los contenidos que desarrollan la inteligencia emocional.
Por otra parte no hay que olvidar que muchos de los docentes en ejercicio recibieron una formación pensada para la escuela de mediados del siglo XX y nuestra sociedad ha cambiado vertiginosamente, de manera que la formación permanente que nuestra sociedad actual impone a sus ciudadanos, también resulta indispensable para el profesorado de todos los niveles educativos.
Dado que cada vez más niños no reciben en la vida familiar un apoyo seguro para transitar por la vida, y que muchos padres no pueden ser modelos de inteligencia emocional para sus hijos, las escuelas pasan a ser el único lugar hacia donde pueden volverse las comunidades en busca de pautas para superar las deficiencias de los niños en la aptitud social y emocional. Esto no significa
que la escuela, por sí sola, pueda suplantar a todas las instituciones sociales pero, desde el momento en que prácticamente todos los niños concurren a la escuela, esta ofrece un ámbito donde se les puede brindar lecciones de vida que no podrían recibir en ninguna parte. Esta tarea exige dos cambios importantes: que el profesorado comprenda que educar es mucho más que transmitir conocimientos y, que la familia y los miembros de la comunidad se involucren más profundamente con la actividad escolar.
Todos los centros educativos deberían estar preparados para desarrollar esta función. La I.E. debe promoverse a través de la práctica docente pero no existe un libro de recetas sino pistas, señales que nos marcan el camino. Numerosas investigaciones sobre el tema nos pueden brindar una ayuda más que necesaria a la hora de abordarla. Afortunadamente estas investigaciones nos dicen que es posible estudiar la I.E. de un modo formal y nos señalan cuáles son sus principales competencias, alrededor de las cuales giran una serie de habilidades que se pueden desarrollar en el aula de un modo práctico mediante actividades diseñadas expresamente para tal fin.

Hoy en día existen varios programas de desarrollo de la I.E. que están siendo aplicados con mucho éxito en nuestro país y que están recogidos en la bibliografía.
Se ha comprobado que los programas de alfabetización emocional mejoran las calificaciones académicas y el desempeño escolar. Este no es un descubrimiento aislado: aparece una y otra vez en diferentes estudios. En un momento en que demasiados niños parecen carecer de la capacidad de manejar sus problemas, de prestar atención o de concentrarse, de controlar sus impulsos, de sentirse responsables por su trabajo o de interesarse en su aprendizaje, cualquier cosa que sostenga estas habilidades ayudará a su educación. En este sentido, la alfabetización emocional mejora la capacidad de la escuela para enseñar.
Todos los investigadores coinciden en las características de los alumnos emocionalmente inteligentes, que, a modo de resumen, son las siguientes:

Poseen un buen nivel de autoestima
Aprenden más y mejor
Presentan menos problemas de conducta
Se sienten bien consigo mismos
Son personas positivas y optimistas
Tienen la capacidad de entender los sentimientos de los demás
Resisten mejor la presión de sus compañeros
Superan sin dificultad las frustraciones
Resuelven bien los conflictos
Son más felices, saludables y tienen más éxito

Otro argumento que justifica la necesidad de educar con I.E. se basa en los estudios realizados para determinar la incidencia de las emociones en el proceso de aprendizaje, los cuales han puesto de manifiesto que no basta con un elevado CI para superar los exámenes o concluir con éxito los diferentes ciclos del proceso educativo. Es necesario desarrollar programas que enseñen a los alumnos a tomar conciencia del mundo de los sentimientos, a saber hablar sobre ellos, a descubrir las conexiones entre pensamientos, emociones y reacciones, y a manejar adecuadamente el enfado, la tristeza, la ansiedad, etc.
Según las investigaciones de un experto en fracaso escolar, Lautrey, “los fracasos escolares masivos se deben con frecuencia a factores afectivos, emocionales o relacionales frente a los cuales el análisis de los procesos cognitivos equivale a la realización de un bordado inglés sobre tela de saco”.
Y es también Goleman quien nos dice que los alumnos con bajo rendimiento escolar presentan claras deficiencias en su inteligencia emocional.
El panorama actual y futuro permite inferir la necesidad de una alfabetización emocional de los niños y jóvenes que hoy se encuentran en nuestros centros, futuros trabajadores del conocimiento.
Además, si son ciertas las aportaciones de Maturana, Salovey y Mayer, Góleman, Marina, Bisquerra, y cuantos defienden la importancia de lo emocional en la construcción personal, profesional
y social, no debería existir un solo centro educativo en el que no apareciera entre sus finalidades de centro y objetivos de aula la explícita alusión a la educación emocional.
En un mundo perfecto todos los niños aprenderían este tipo de habilidades en casa pero, si tales habilidades no se adquieren en casa, la escuela del siglo XXI tendrá la responsabilidad de educar las emociones de sus alumnos tanto o más que la propia familia. Como dice, Fernández Berrocal, experto en esta materia: “el profesor ideal de este nuevo siglo tendrá que ser capaz de enseñar la aritmética del corazón y la gramática de las relaciones sociales. Si la escuela y la administración asumen este reto, la convivencia en este milenio puede ser más fácil para todos”.

BEGOÑA IBARROLA: CONSEJOS PARA QUE UN NIÑO CREZCA SEGURO Y FELIZ

3. Dirigir con Inteligencia Emocional: el director como líder                                                       
La educación crea el futuro, por eso el concepto de “mejora continua de calidad” es apropiado para la planificación educativa.
Los centros educativos no son organizaciones rígidas, previsibles, que funcionan como un mecanismo de relojería. Si lo fueran la dirección del centro haría las veces del director de orquesta que marca a cada uno de sus miembros cuándo y cómo debe actuar. Se parecen más bien al modelo orgánico, basado en la naturaleza, caracterizado por la flexibilidad, los cambios, la incertidumbre, la complejidad, pues trabaja con personas al servicio de personas.
En este contexto los profesores se convierten el facilitadores del aprendizaje y los directores o gestores se convierten en líderes garantes del buen funcionamiento de su centro y dispuestos a servir a sus miembros e impulsar su desarrollo.
El director se convierte en líder y su trabajo consiste en hacer que toda la comunidad educativa colabore para crear una visión nueva de la escuela y un ambiente de aprendizaje donde todos, alumnos y profesores, enseñen y aprendan.
Los estudios sobre el mundo laboral nos dicen que el director tradicional tiene sus días contados. En esta nueva era la jerarquía ya no sirve para dirigir a la gente y obtener resultados, es preciso proporcionar el rumbo, la inspiración y el sentido que el centro educativo necesita. Y es necesario que esa visión capture la imaginación y la ilusión de la gente.
El liderazgo no puede apoyarse ya en la autoridad sino en la excelencia en el arte de las relaciones, una singular habilidad, muy necesaria en quien tiene que mediar entre padres, profesores, alumnos y personal del centro.
El líder emocionalmente inteligente genera un clima de entusiasmo y flexibilidad en el que las personas se sienten estimuladas para ser más creativos y dar lo mejor de sí mismos. Esto no significa que las tareas principales del líder sean generar excitación, optimismo, pasión por el trabajo, sino alentar un clima de cooperación y confianza que solo es posible mediante la inteligencia emocional.
Una investigación realizada en la Universidad de Yale ha descubierto que la alegría y la cordialidad de los integrantes de un equipo se transmiten más rápidamente que la irritabilidad y la depresión. Esta mayor velocidad de transmisión tiene implicaciones muy directas para el funcionamiento de una organización porque parece ser que el estado de ánimo es el que condiciona, en gran medida, la eficacia laboral. El optimismo alienta la cooperación, la imparcialidad y el rendimiento.
La risa parece ser un buen termómetro en un grupo de trabajo y proporciona una medida inequívoca del grado de conexión existente entre los corazones y las mentes de sus miembros.
No es tanto lo que hace el líder, sino el modo en que lo hace. No es tanto lo que dice sino el modo en que lo dice. Las razones que explican esta afirmación se asientan en la misma estructura del cerebro humano. El sistema límbico, lugar del cerebro donde se procesan las emociones, es un sistema abierto según los científicos. Los sistemas cerrados, por ejemplo, el circulatorio, son autorregulados, cada persona tiene el suyo independiente de los demás. Sin embargo, los sistemas abiertos se hallan en gran medida condicionados externamente. Por eso nuestra estabilidad emocional depende en parte de las relaciones que establezcamos con los demás. Este sistema opera de manera inconsciente. De ahí la existencia del “contagio emocional” y de la sincronización. Este circuito abierto constituye un sistema de regulación límbico interpersonal.
Por ello es de suma importancia el papel que desempeña el líder en el clima emocional colectivo del centro educativo.
Cuando las emociones se orientan en una dirección positiva como el entusiasmo por compartir una tarea común, la creatividad, el optimismo, el funcionamiento del grupo puede alcanzar cotas muy elevadas. Sin embargo, cuando se inclina en la dirección del resentimiento, el miedo o la ansiedad, encamina al grupo hacia su desintegración, lo que pone de relieve otro aspecto esencial del liderazgo: su efecto trasciende el mero hecho de llevar a cabo un buen trabajo.
Para funcionar de forma adecuada en el campo sembrado de minas que es el mundo de las relaciones humanas, la sensibilidad emocional se revela como un factor de suma importancia. El líder la necesita para percibir tres aspectos fundamentales de sus colaboradores, inherentes al buen funcionamiento del equipo:

Las características específicas de la personalidad de cada uno de ellos, y la mejor forma de aprovechar su
Cualquier problema interno que pueda estar mermando el desarrollo de dicho potencial. Los líderes deben de convertirse en sismógrafos muy sensibles, capaces de detectar cualquier movimiento del equipo que trabaja con él.
Las verdaderas y profundas necesidades de cada uno de sus

En ocasiones es normal una cierta ansiedad que puede ayudar a centrar la atención y energía del líder, pero el estrés prolongado reduce las capacidades del cerebro para procesar la información y responder eficazmente. Se ha demostrado que el estrés acaba disminuyendo el rendimiento y dificultando las relaciones. En cambio, la risa y el optimismo suelen consolidar las habilidades neuronales básicas, necesarias para desempeñar cualquier tipo de trabajo.
Ninguna criatura puede volar con una sola ala. El líder emocional combina adecuadamente el corazón y la cabeza, el pensamiento y el sentimiento. George Sand decía: “La inteligencia busca pero quien encuentra es el corazón”.
La verdadera I.E. consiste en ser capaz de utilizar adecuadamente la información del centro emocional del cerebro (sistema límbico), y equilibrarla con la información del centro racional del cerebro (neocortex).
En el mundo de las organizaciones se habla a menudo del coeficiente emocional CE. La existencia de un equivalente emocional al cociente intelectual fue apuntada por primera vez por Keith Beasley, miembro de la Asociación mundial que agrupa a las personas intelectualmente superdotadas. Él fundó dentro de la organización el llamado “Grupo de intereses especiales de los sensibles”. Su idea fue acogida con entusiasmo y cambió de nombre pasando a llamarse “Grupo de intereses de corazones y mentes”. El mismo Beasley decía:
“ En el pasado el hecho de ser emotivo se contemplaba invariablemente como una debilidad, pero ahora empezamos a comprender que solo mediante el reconocimiento y la utilización de la sensibilidad que es inherente a nuestra naturaleza puede la vida alcanzar un significado superior. Solo a través del desarrollo de la empatía con nuestros semejantes, con la Tierra y con todo lo que nos rodea podremos entender lo que está ocurriendo en la sociedad (…) y así contribuir a encauzarla de nuevo hacia un rumbo positivo y creativo.
 Basados en diversos estudios recientes, los expertos creen ahora que el CI, o inteligencia general, no contribuye en más del 25% al éxito global de una persona. La competencia técnica y la preparación contribuye a un 10-20%. Podemos sumar también algunos pocos puntos si contemplamos la suerte o las oportunidades como otros factores que intervienen, pero el elemento clave, el que más peso específico tiene es, sin duda, el CE, de un 60% a un 70%.
Parece pues una tarea urgente elevar el coeficiente emocional, sobre todo de aquellas personas sobre las que recae la gran tarea de educar, desde los padres a los profesores y a los directores.
En esta línea encontramos en Inglaterra un claro ejemplo de esta urgencia, el gobierno ha decidido instruir a todos los directores de colegios del país para hacerles más inteligentes emocionalmente hablando. Los cursos se están realizando en todos los centros de educación primaria, secundaria y especial del Reino Unido. Afectan a 3500 directores al año y son impartidos por instructores elegidos mediante concurso público. Los cursos, que ya se han impartido en noventa centros con excelentes resultados, tienen una duración de cuatro días.
El objetivo fundamental es aumentar el nivel educativo de los estudiantes ingleses. La idea es que la aplicación de la inteligencia emocional de los directores en sus respectivos centros educativos revierta en la actitud del alumnado e incremente su nivel académico.

LA EDUCACIÓN EMOCIONAL EN EL DOCENTE

4. Características y competencias de los líderes emocionalmente inteligentes
Los líderes emocionalmente inteligentes deben comenzar mirando en su interior y prestando atención a lo que piensan, sienten y experimentan con respecto a su centro educativo. Saben activar las emociones positivas y movilizar a las personas articulando una aspiración común que fomenta el optimismo, la compasión y la sensación de pertenencia y conexión, emociones todas ellas que aseguran una mayor implicación en el proyecto de centro.
Los directores emocionalmente inteligentes saben gestionar sus emociones perturbadoras para poder mantener la atención y seguir pensando con claridad aún en medio de una situación crítica. La ansiedad reduce la capacidad para comprender y responder; cuando el miedo o una tensión excesiva atenaza a un director, le impide tomar decisiones y esto puede hacer que todo el centro se tambalee.
Las competencias de la I.E. no son cualidades innatas sino habilidades aprendidas, cada una de las cuales aporta una herramienta básica para potenciar la resonancia y en consecuencia la eficacia de los líderes. Los líderes más eficaces poseen al menos unas seis o siete de estas herramientas, o al menos una competencia de cada uno de los cuatro dominios fundamentales de la I.E.
¿Cuáles son esas competencias necesarias para dirigir con inteligencia emocional?: Fruto del más ambicioso estudio sobre las características personales que predicen el éxito, la
Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional identificó las siguientes competencias. En un 80% se trata de competencias emocionales:

Habilidad para detectar y aprovechar
Iniciativa o capacidad de desarrollar nuevos servicios anticipándose a la demanda
Perseverancia y resistencia al desánimo ante los obstáculos.
Interés por realizar un trabajo de
Esfuerzo, dedicación y sacrificio para alcanzar los objetivos
Búsqueda de la
Autoconfianza para enfrentarse a los retos y asertividad en las relaciones con los demás.
Capacidad de persuasión y utilización de estrategias de
Reconocimiento de la importancia de las relaciones
Seguimiento y supervisión estrecha del trabajo para garantizar que las cosas se hagan correctamente.

En un 20% eran competencias cognitivas:

Capacidad de resolución de problemas e innovación, de generar nuevas ideas y aportar soluciones
Análisis de alternativas, anticipación a los obstáculos y planificación sistemática de

Más recientemente, Daniel Goleman ha presentado los resultados de sus investigaciones, en los que hace referencia a cuatro competencias:

Conciencia emocional de uno mismo: Comprensión de las reacciones emocionales propias y reconocimiento de las fortalezas y limitaciones, sin perder la confianza en uno mismo. Las personas con esta competencia suelen encontrar tiempo para reflexionar en silencio, lo que les permite responder de un modo más ponderado y menos impulsivo. Los líderes que poseen esta conciencia están en contacto con sus señales interiores y reconocen el modo en que sus sentimientos les afectan y acaban influyendo en su rendimiento laboral. Decía Galileo “La mayor sabiduría que existe es conocerse a uno mismo.” Y como dice el refrán: “si no sabes hacia donde te diriges, cualquier camino sirve“, lo que significa que, cuanto menos conscientes seamos de lo que realmente nos apasiona, más perdidos nos hallaremos. Y este ir a la deriva puede llegar incluso a dañar seriamente nuestra salud. Tal vez sea por esto por lo que las personas que sienten que su trabajo no les permite aprovechar sus potencialidades o que sienten que su actividad es rutinaria y aburrida, corren un mayor riesgo de experimentar dolencias cardiacas. La conciencia de nosotros mismos nos proporciona, pues, una brújula segura para armonizar nuestras decisiones con nuestros valores más profundos.Al ser consciente de sí mismo, el líder puede decidir a dónde y cómo quiere conducir su vida.
Gestión de uno mismo o autorregulación: Capacidad de controlar y encauzar adecuadamente las emociones e impulsos perturbadores. Se refleja en el autocontrol, la adaptabilidad ante situaciones cambiantes y la coherencia de nuestras acciones con los valores y compromisos asumidos. Esta competencia le proporciona al líder la serenidad y la lucidez necesarias para afrontar situaciones estresantes y le ayuda a mantenerse imperturbable ante situaciones críticas. Las emociones descontroladas pueden convertir en estúpida a la gente más inteligente. Además los líderes que se ven desbordados por las emociones negativas no pueden movilizar adecuadamente las emociones positivas de la gente que trabaja con ellos. Un sorprendente descubrimiento, extraído de los estudios sobre el cerebro de personas que se hallan sometidas a situaciones estresantes, pone en evidencia que la actividad del cerebro emocional socava algunas de las funciones de los lóbulos prefrontrales de la corteza cerebral, el centro ejecutivo que se halla inmediatamente detrás de la frente. Los lóbulos prefrontrales constituyen el asiento de la memoria operativa, es decir, de la capacidad para prestar atención y recordar la información sobresaliente, una instancia esencial para la comprensión, el entendimiento, la planificación, la toma de decisiones, el razonamiento y el aprendizaje. Cuando la mente permanece en calma, el rendimiento de la memoria operativa es óptimo, pero cuando tiene lugar una urgencia, el funcionamiento del cerebro cambia a una modalidad autodefensiva centrada en la supervivencia, consumiendo recursos de la memoria operativa y transfiriéndolos a otras localizaciones cerebrales que le permiten mantener los sentidos en estado de hipervigilancia. En la medida en que nos hallemos preocupados por pensamientos movilizados por nuestras emociones, la memoria operativa dispondrá de mucho menos espacio atencional. Un día nefasto en el centro no implica ningún problema, pero un conflicto persistente con algún compañero o con la dirección es una circunstancia lo suficientemente estresante como para acabar minando nuestra resistencia inmunológica. Goleman contempla también dentro de esta competencia la iniciativa y la flexibilidad para responder a los cambios. Quien posee un alto sentido de la eficacia suele ser excelente en esta competencia. Es un líder que no espera que las oportunidades se le presenten, sino que las busca o las crea. Y también el optimismo. Los líderes optimistas saben afrontar las circunstancias adversas, considerándolas más como una oportunidad que como una amenaza. Contemplan los aspectos positivos de los demás y esperan lo mejor de ellos.
Conciencia social: Capacidad de entender los sentimientos y comportamientos de los demás, es decir, empatía. Los líderes empáticos son capaces de conectar con un amplio abanico de señales emocionales, lo que les permite experimentar las emociones de las personas que trabajan con Saben escuchar con atención, se expresan asertivamente y comprenden la perspectiva de los demás, aunque no compartan sus ideas. La empatía es la condición sine qua non de la eficacia social de la vida laboral. El líder que comprende los sentimientos y puede asumir los puntos de vista de los demás posee una especie de brújula emocional que le ayuda tanto a encontrar las palabras como las acciones más adecuadas y de un radar que le permite recibir las señales que los otros emiten. Supone también saber generar un clima emocional adecuado para establecer buenas relaciones con los miembros de la organización y con los clientes, en nuestro caso las familias que nos confían la misión de educar a sus hijos.
Gestión de las relaciones: Son todas aquellas capacidades que nos ayudan a cooperar y ejercer una influencia positiva sobre los demás. Se asienta en la autenticidad. Cuando el líder sabe inspirar a los demás, es capaz de movilizar a su equipo en torno a una visión común o a un objetivo compartido. Su ejemplo resulta inspirador y convierte el trabajo en algo estimulante y

El líder que posee esta cualidad es capaz de reconocer la necesidad de hacer cambios, y se sitúa en la vanguardia con ideas creativas, encontrando estrategias para superar las barreras que obstaculizan esos cambios. Es capaz de sacar partido de todas las situaciones, comprender los distintos puntos de vista y buscar soluciones que satisfagan a todos. El líder se convierte en catalizador del cambio.
Numerosas investigaciones y estudios vienen a confirmar que es precisamente este tipo de inteligencia, la emocional, un valor en alza que permite a un director ajustar su comportamiento a las necesidades de su entorno, utilizando sus emociones y motivaciones para generar sinergias, impulsar acuerdos, motivar al profesorado, negociar, gestionar los conflictos, y, en definitiva, liderar.
Contar con una educación eficiente, eficaz, relevante y equitativa, requiere de la transformación del modo tradicional de organizar y gestionar los centros. Por ello, el fortalecimiento de la función del director para ejercer un liderazgo responsable, el aumento en la confianza en sus recursos personales, en sus conocimientos técnicos y en su inteligencia emocional incrementarán las posibilidades de éxito del centro educativo.
Voy a terminar mi intervención con una frase de Goethe: “No basta saber, se debe también aplicar. No es suficiente querer, se debe también hacer”. Pues bien, esta ha sido mi pequeña aportación al “saber”, pero ustedes son los que ahora deben “querer, aplicar y hacer”. Gracias a todos por su atención.
5. Bibliografía Inteligencia Emocional   

Gardner, H.: Inteligencias múltiples. Ed. Paidós
Goleman, : Inteligencia Emocional. Ed.Kairós
Goleman,D. La práctica de la inteligencia emocional. Kairós
Goleman D. La inteligencia emocional en la empresa. Ed
Goleman, D., Boyatzis,R. y McKee, : El líder resonante crea más. Ed.Debolsillo
Sterret,E.A.: Guía del directivo para la Inteligencia Emocional. Centro de Estudios Ramón Areces S.A.
Bisquerra, R.: Educación Emocional y Bienestar. Praxis, Barcelona 2000
López, Elia: Educación Emocional. Programa para 3-6 años. Praxis
Alvarez , M (coord.): Diseño y evaluación de programas de educación emocional. Praxis.
Pascual,V. y Cuadrado,M: Educación Emocional: Programa de actividades para S.O. Ed.Praxis (Adolescentes)
Güell, M. y Muñoz,J.: Desconócete a ti mismo. Programa de alfabetización emociona Ed. Paidós (Adolescentes)
Ibarrola, B. y E.Delfo: Sentir y Pensar. Programa de Inteligencia Emocional para niños de 3-5 años. Ed. SM
Ibarrola, B. y E.Delfo: Sentir y Pensar. Programa de Inteligencia Emocional para niños de 6 a 8 años. Ed. SM
Ibarrola, B.: Cuentos para sentir. Educar las emociones. Ed. SM
Ibarrola, B.: Cuentos para sentir (2ª parte). Educar los sentimientos. Ed. SM
Vallés, A. y Vallés,C. : Inteligencia emocional: aplicaciones educativas” Ed.EOS (Referencias sobre numerosos programas de E.)
Vallés Arándiga, A.: Desarrollando la inteligencia emocional (I, II, III, IV y V). EOS
Elias, M., Tobías y Friedlander,B.: Educar con Inteligencia Emocional. Plaza y Janés
Fernández, P. y Ramos, :Corazones inteligentes. Ed. Kairós
Bolivar, : Los centros educativos como organizaciones que aprenden. Ed. La Muralla
Informe de la UNESCO. Delors: La educación encierra un tesoro. Santillana

Este contenido ha sido publicado originalmente por Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) en la siguiente dirección: extension.uned.es
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EXISTE CONTAGIO EMOCIONAL POSITIVO Y EXISTE CONTAGIO EMOCIONAL NEGATIVO

El Profesor Jesús Guillén es licenciado en ciencias Físicas, Astrofísca y tiene un posgrado de neuroeducación de la Universidad de Barcelona. Ha ejercido la docencia en Secundaria durante muchos años, y últimamente se ha dedicado a la investigación de las aplicaciones educativas de las ciencias cognitivas. Trabaja en el Centro de Atención a la Diversidad Educativa (CADE) de Madrid, es Profesor de la diplomatura Neurociencias y emociones en el aprendizaje de la Universidad Nacional Villa María de Argentina, creador del blog sobre neuroeducación “Escuela con Cerebro”. Ha publicado: “Funciones ejecutivas en el aula: una nueva educación es posible”, “Gamificación en el aula”, “Trabajo cooperativo en el aula”, “¿Cuáles son las asignaturas más importantes para el cerebro?”, “Las claves de la neuroeducación”, “¿Por qué el cerebro necesita el arte?”, “Estilos de aprendizaje visual, auditivo y cinestésico. ¿Mito o realidad?”, “El lóbulo frontal: el director ejecutivo del cerebro”, “La motivación escolar: siete etapas clave”, “Neuroeducación en el aula. De la teoría a la práctica”, y es coautor de “Neuromitos en educación. El aprendizaje desde la neurociencia”.

Siguiendo con nuestra serie APRENDAMOS JUNTOS, PARA SUMAR POR LA EDUCACIÓN, compartimos por motivos únicamente educativos, parte de la publicación de El País (España), BBVA y Editorial Santillana, en la cual el profesor Jesús C. Guillén, responde a preguntas de profesores, orientadores educativos, madres de familia y personas interesadas en la educación. Toca temas como la neuroeducación, los mitos en la educación, el aprendizaje, el ejercicio físico, las técnicas de estudio, la memoria, el razonamiento, la creatividad, la atención y la resiliencia.
Entregamos los enlaces del video completo y el momento más destacado, así como partes del diálogo. Deseamos que esta publicación sea una invitación para ingresar al enlace que señalemos al final y tener la información completa. Hacemos presente que las letras en negritas y cursivas son nuestras.
JUAN ALFONSO: … a mí me gustaría saber si realmente existe la neuroeducación y en qué consiste.
JESÚS C. GUILLÉN: “… la neuroeducación es un campo de estudio, un enfoque integrador, transdisciplinar en el que confluyen los conocimientos suministrados por la neurociencia, muy importante. Debido al desarrollo de las tecnologías de visualización cerebral, actualmente, en vivo y en directo, podemos analizar el funcionamiento del cerebro de personas calculando, creando, cooperando, jugando, emocionándose, leyendo. Esto es importante, pero se han de integrar estos conocimientos con los que suministran, aportan, la psicología, la pedagogía. ¿El objetivo cuál es? Mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje basándonos en los conocimientos del funcionamiento del cerebro, integrando todos estos conocimientos. […] Los neurocientíficos nos están sugiriendo que los adolescentes no necesitan información, no son conscientes de las decisiones que toman. Necesitan autorregulación. Y la autorregulación se va trabajando con el paso del tiempo, con buenos programas de educación emocional. […]”.
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CRISTINA: … ¿Cómo puede la neuroeducación ayudarnos a los profesores a mejorar el aprendizaje de nuestros alumnos?
JESÚS C. GUILLÉN: “La primera pregunta que nos tendríamos que plantear es: “¿Para qué educamos? ¿Qué es lo importante en la Educación? ¿Qué es lo que queremos que realmente aprendan?” Desde el enfoque de la neuroeducación, para nosotros es imprescindible un aprendizaje desde, en y para la vida. ¿Y cuál es el factor crítico que nos sugieren las investigaciones? Tiene nombre. Se llama “funciones ejecutivas del cerebro”. Son las funciones cognitivas complejas que nos diferencias de otras especies, son las que nos permiten planificar, tomar decisiones adecuadas. Imprescindibles para un buen desempeño de la vida cotidiana, imprescindibles para el rendimiento académico del alumnado. […]”.
¿PARA QUÉ EDUCAMOS? (MOMENTO DESTACADO 6´ 31”)

ISABEL: …. ¿puede el ejercicio físico mejorar el rendimiento académico?
JESÚS C. GUILLÉN: “Los beneficios de la actividad física, del ejercicio, del deporte, parece que no se limitan al tema cardiovascular, al sistema inmunológico, sino que también hay beneficios cognitivos. […] Y también los grandes neurocientíficos, Arthur Kramer, Charles Hillman están viendo que parece que el ejercicio beneficia también las funciones ejecutivas del cerebro, sobre todo cuando hay un esfuerzo cognitivo asociado. […] Creemos que los estudiantes aprenden mejor cuando suministramos la información en su estilo de aprendizaje favorito y las evidencias empíricas sugieren lo contrario. […]”
CARMEN: … cómo podemos ayudar a nuestros hijos, a nuestros estudiantes a mejorar las técnicas de estudio.
JESÚS C. GUILLÉN: “La ciencia cognitiva ha identificado técnicas de estudio y aprendizaje muy potentes que están muchas veces en contradicción con lo que hacen nuestros hijos, nuestros estudiantes o incluso, con lo que sabemos los adultos o creemos saber los adultos o los profesores. […] El tener que pensar diferentes procedimientos de resolución parece que tiene una incidencia positiva sobre el aprendizaje, asumiendo que cada estudiante, cada hijo es diferente y tiene unas necesidades particulares que, por supuesto, hay que conocer”.
“LAS FUNCIONES EJECUTIVAS DEL CEREBRO SON IMPRESCINDIBLES PARA EL ÉXITO” (VIDEO COMPLETO 01h 11´ 41”)

ELENA: … qué solución propone o qué soluciones propone la neuroeducación para la atención a la diversidad que encontramos dentro del aula.
JESÚS C. GUILLÉN: “Uno de los grandes retos educativos. Hemos hablado que la neurociencia nos dice que cada cerebro es único y singular y, entre comillas, anormal. ¿Se tiene en cuenta esto en la educación? ¿Qué creéis, debería tenerse en cuenta? ¿Sí y no? Pero, ¿qué es lo que ocurre? Que, si enseñamos de forma permanente, si evaluamos siempre de la misma forma a los estudiantes, va a ser complicado realmente atender la diversidad en el aula. Asumimos que, por supuesto, no existen soluciones únicas. […] No hay mejor estructura o estrategia cooperativa que los proyectos APS. Y qué importante, también se ha visto, el poder de la tutoría entre iguales. Lo hemos sabido siempre en el aula. […] desde la perspectiva de la neuroeducación, la escuela tiene que ser inclusiva y tienen que aprender juntos estudiantes totalmente diferentes porque así es la vida real […]Todos somos diferentes y eso hay que tenerlo en cuenta en Educación, asumiendo por supuesto que no existen soluciones únicas y que cada contexto es diferente. Pero hay que hacer el intento. […]”.

JUANA: … Has hecho referencia a la resiliencia anteriormente y me gustaría saber qué es exactamente.
JESÚS C. GUILLÉN: “[…] La resiliencia podríamos decir que es esa capacidad que nos permite a los seres humanos resistir. No somos responsables de los problemas que nos surgen, pero sí de cómo los afrontamos. Ante las situaciones cotidianas que nos pueden provocar un dolor, salir reforzados. […] La resiliencia es un elemento muy, muy importante. Se habla mucho de autoestima, pero ¿y resiliencia? […] Y hay muy buenos programas como el americano, el Penn, de los que se han analizado y se han visto realmente sus implicaciones pedagógicas, que son potentísimas. […]”.
La transcripción completa de este conversatorio la puede Usted leer aquí: ¿PARA QUÉ EDUCAMOS?
Esta publicación corresponde a SERIE DE VIDEOS: APRENDAMOS JUNTOS, PARA SUMAR POR LA EDUCACIÓN
“El rol del profesor en los tiempos actuales ha cambiado. Ha dejado de ser un transmisor de conocimientos para convertirse en un gestor que acompaña el proceso de aprendizaje del alumno y su evolución personal, fomentando su autonomía a través del conocimiento de sus intereses y ayudándole a ser un protagonista activo” (Debats D´educació).
REDACCIÓN WEB DEL MAESTRO CMF
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SE APRENDE MÁS DE LOS ERRORES QUE DE LOS LOGROS SENCILLOS

La Profesora Carol S. Dweck (1946), estudió en el Barnard College (1967) y obtuvo un Ph.D. en Universidad Yale (USA, 1972). Enseñó en las universidades de Columbia, Harvard e Illinois, Actualmente está a cargo de la cátedra Lewis and Virginia Eaton de Psicología social en la Universidad Stanford (USA). Es conocida por sus trabajos en el llamado mindset psicológico, que “se define como la capacidad humana de aceptar los defectos, debilidades y otros aspectos negativos del ser humano, y creer que es posible un cambio con la única finalidad de crecer, avanzar y alcanzar el éxito”. ¿QUÉ ES EL MINDSET Y POR QUÉ TODOS DEBEMOS DESARROLLARLO?

Siguiendo con nuestra serie APRENDAMOS JUNTOS, PARA SUMAR POR LA EDUCACIÓN, compartimos por motivos únicamente educativos, parte de la publicación de El País (España), BBVA y Editorial Santillana, en la cual la profesora Carol Dweck dialoga con Zuberoa Marcos, reconocida científica que trabaja como guionista en programas de divulgación, escribe para Muy Interesante y para el suplemento de ciencia y tecnología, Tercer Milenio, del El Heraldo de Aragón (España). Ha recibido el premio de Periodismo de la Fundación Elhuyar y el premio Boehringer Ingelheim 2007. Tocan temas como el esfuerzo, las capacidades, importancia de reconocer el error, actitudes frente a los resultados de la evaluación escolar, las metodologías de los profesores para motivar desde el error o bajo rendimiento, la evaluación de los candidatos para ser profesores, inteligencia emocional y otros temas que consideramos están explicados desde la sabiduría de la experiencia docente.
Entregamos los enlaces del video completo y el momento más destacado (doblado y subtitulado en español), así como partes del diálogo. Deseamos que esta publicación sea una invitación para ingresar al enlace que señalemos al final y tener la información completa. Hacemos presente que las letras en negritas y cursivas son nuestras.
ZUBEROA MARCOS:  … ¿cada persona tiene una mentalidad más dominante que la otra?
CAROL DWECK: “Sí. Y en nuestra investigación hemos medido qué mentalidad es más dominante en una persona y luego lo usamos para predecir si llevará bien un desafío como un examen de matemáticas, por ejemplo; si superará las dificultades. Así que sí, medimos cuál es más dominante que la otra y luego predecimos cómo actuará en una situación desafiante”.
ZUBEROA MARCOS: … Tengo entendido que, cuando un niño se bloquea en algo que le ha dedicado mucho esfuerzo, no le tienes que decir que siga intentándolo, porque es continuar con una estrategia ineficiente, no le funciona. Me gustaría que nos contara más de esta idea.
CAROL DWECK: “[…] Al principio nos centramos mucho en el esfuerzo, establecimos estrategias y todo eso, pero nos centrábamos en el esfuerzo; luego, nos dimos cuenta de que la gente se lo tomaba demasiado en serio. Se pensaban que la mentalidad de crecimiento solo consistía en esforzarse, que lo importante era que el niño se esforzara al máximo, tuviera éxito …[…] Es el proceso lo que importa, no solo el esfuerzo. […] Ese proceso desde luego que incluye esfuerzo, pero si no tiene las estrategias necesarias, que se esfuerce más no servirá de nada y se frustrará por ello. […]”.
LA MENTALIDAD QUE PUEDE CAMBIAR LA VIDA DE UN NIÑO (MOMENTO DESTACADO 6´ 16”)

ZUBEROA MARCOS: …. Y también que cometer errores no es necesariamente algo malo.
CAROL DWECK:” […] Nunca los había visto así”. Pero lo son. Cuando hacemos algo muy difícil, tienes derecho a equivocarte y, a menudo, se aprende más de los errores que de los logros sencillos. Sí, los errores son inevitables y son de donde más se aprende. […] Para mucha gente no es fácil aprender a cambiar. Si has vivido siempre con miedo a los retos o creyendo que los errores te hacen menos inteligente, puede ser muy complicado aprender a cambiar, pero nunca es demasiado tarde. […] hay que centrarse en el proceso de aprendizaje y descubrimiento, sacar a los hijos de ese marco en el que se juzgan a sí mismos cada vez que creen que van a cometer errores o que parecen estúpidos, hay que sacarlos de ese marco y meterlos en uno de descubrimiento. Así, los desafíos serán interesantes y no amenazantes. […]”.
ES IMPORTANTE QUE NUESTROS HIJOS APRENDAN CON MENTALIDAD DE CRECIMIENTO (VIDEO COMPLETO 40´ 12”)

ZUBEROA MARCOS: … me gustaría que hablara acerca de las falsas mentalidades de crecimiento y de cómo diferenciarlas de las de verdad.
CAROL DWECK: “[…] La primera vez que escribí sobre la mentalidad de crecimiento y empecé a desarrollar la idea, creía que era algo muy evidente, que era una idea muy fácil de entender: la idea de que las habilidades pueden mejorarse. También creía que los docentes podían ponerlo en práctica fácilmente. Me equivoqué. Si le pedías a la gente que definiera la mentalidad de crecimiento, no pensaban que se trataba de mejorar las habilidades, sino de alabar el esfuerzo. Muchos profesores creaban una tabla en el aula: “Esto es mentalidad fija, esta es mentalidad de crecimiento”, y esperaban que los estudiantes cambiaran, aunque los profesores no cambiaran su método de enseñanza. [,…] Hay que dar importancia en las notas cuando un niño se enfrenta a un reto y sigue adelante, así nadie, ni los estudiantes más inteligentes tendrían un sobresaliente si no se lo trabajan, hay que dar importancia en las notas cuando muestran algún progreso, hay que centrarse en aprender y mejorar, hay que mostrar a los niños que estar confundidos es una parte natural del aprendizaje y cómo superarlo y centrarse en el proceso, no solo en el esfuerzo sino en las estrategias, que sepan pedir ayuda cuando sea necesaria, utilizar recursos a su alcance, apoyarse en compañeros que les ayuden a aprender. Los profesores tienen que valorar, premiar y reconocer estas cosas. […]”.

ZUBEROA MARCOS:  … ¿Cómo se puede identificar si un docente tiene mentalidad de crecimiento?
CAROL DWECK:” Bueno, hay muchos criterios a la hora de contratar a un docente, no es que la mentalidad sea el único criterio. Es recomendable observar si el candidato cree que hay estudiantes con afán de aprender y otros que no; si se centra en los listos y deja de lado a los que cree que no lo son; observar cómo reacciona cuando un niño se bloquea en un problema de matemáticas, por ejemplo; cómo los ayuda; observar cómo actúa cuando un estudiante no avanza, aunque trabaje mucho: ¿Lo acepta o le ayuda a descubrir cómo avanzar? En fin, ponerle casos prácticos para observar cómo reaccionaría. También es recomendable prestar atención a si utiliza la mentalidad de crecimiento en sus estrategias de enseñanza, si entiende que ellos son los responsables de gente que está creciendo”.
ZUBEROA MARCOS: … ¿Cuál es la relación entre la mentalidad de crecimiento de la que hemos hablado y la inteligencia emocional?
CAROL DWECK: “Mucha gente define la mentalidad de crecimiento como algo dentro de la inteligencia emocional. La inteligencia emocional es algo enorme, engloba muchas habilidades, […] Eso es la inteligencia emocional, saber lo que es apropiado. […] la gente, cuando habla de la inteligencia emocional o de la inteligencia socio-emocional, se refiere a todo lo que no está en tus habilidades cognitivas; y buscar la mentalidad de crecimiento, ponerla en práctica, es precisamente un aspecto de inteligencia socio-emocional”.
La transcripción completa de este conversatorio la puede Usted leer aquí: LA MENTALIDAD QUE PUEDE CAMBIAR LA VIDA DE UN NIÑO.
Esta publicación corresponde a SERIE DE VIDEOS: APRENDAMOS JUNTOS, PARA SUMAR POR LA EDUCACIÓN.
“…hasta hace muy poco creíamos que era fácil enseñarles a los maestros como tener una mente en crecimiento y para ellos, implementar lo que ellos aprenden y vemos que es muy difícil. Entonces eso es exactamente en lo que estamos trabajando” (El Economista, 26/12/2017).
REDACCIÓN WEB DEL MAESTRO CMF
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LA EDUCACIÓN EMOCIONAL EN EL DOCENTE

Begoña Ibarrola nació en Bilbao en 1954, aunque reside en Madrid desde hace muchos años.
Licenciada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid en 1977, ejerció como terapeuta infantil durante quince años y su trabajo ha estado siempre vinculado al mundo de las emociones. Hasta 1996 trabajó con niños y adolescentes con trastorno del desarrollo intelectual y problemas de conducta en diversos centros de la Comunidad de Madrid.

En aquel tiempo empezó a escribir cuentos con los que lograba captar la atención de pequeños y jóvenes, y se dedica desde entonces a la escritura, a la investigación y a la docencia. Lleva más de treinta años impartiendo cursos de formación al profesorado y a familias en diferentes instituciones y centros educativos, tanto públicos como privados.
Desde 1994 realiza cursos de Educación Emocional en varios Centros de Formación de Profesores dependientes del Ministerio de Educación, y desde el año 2000 es profesora del Master de Musicoterapia e la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid.
A continuación compartimos con fines únicamente educativos la participación de la conocidísima autora de cuentos infantiles y psicóloga Begoña Ibarrola en la Ponencia del VII Congreso de Educación y Gestión. Esperemos que el siguiente material sea de ayuda a la comunidad docente.
Dirigir y educar con Inteligencia Emocional
Las características socio-económicas del siglo XXI (donde la tecnología constituye una base importante) obligan en forma insoslayable a las organizaciones a desarrollar un proceso educativo que procure el desarrollo integral de los recursos humanos. El desarrollo intelectual deberá compartir su importancia, en el proceso educativo, con otros aspectos de la persona como son el cuidado de su salud física y mental, su desarrollo emocional y el desarrollo de sus valores.
Todo esto se enfrenta con el fin de que la persona -y la organización como sistema formado por personas- pueda sobrevivir y crecer en un mundo cada vez más complejo y competitivo. Muchos centros educativos recogen en su ideario de forma expresa o tácita la importancia del desarrollo de la dimensión socio-emocional de los alumnos o hace referencia a su educación integral. Pero el reto consiste en encontrar la manera de traducir estas palabras en acciones concretas que desarrollen estos objetivos.

Si dentro de la misión educativa se encuentra reflejado el Interés por el desarrollo emocional del alumno es importante comprender que no basta con un contenido teórico, que por otra parte es también necesario, sino que debemos prepararnos para desarrollar actividades y cultura organizacional que promueva el crecimiento emocional de nuestros alumnos, de los docentes y de toda la comunidad educativa.
Uno de los requisitos para que el profesorado asuma la misión de desarrollar la I.E. de sus alumnos es que se comprometa a desarrollar su propia inteligencia emocional. Respecto al uso de la propia inteligencia emocional los educadores deberán ser capaces de:

Expresar adecuadamente sus sentimientos en la relación con los alumnos.
Utilizar la metodología de planificación en función de metas y de resolución de problemas.
Poner en práctica estrategias de automotivación.
Controlar sus estados de ánimo negativos y gestionar adecuadamente sus emociones.
Manifestar su empatía y capacidad de escucha.
Desarrollar conductas asertivas, manejando adecuadamente los conflictos que se produzcan en el aula.

Usted puede leer el artículo completo en el siguiente enlace: Dirigir y educar con Inteligencia Emocional

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