EL TDAH ES UN SÍNDROME MUY MAL DIAGNOSTICADO EN EL SENTIDO DE QUE SE CONFUNDE CON OTROS SÍNDROMES

Autor y ensayista español, Francisco Mora se licenció y doctoró en Medicina en la Universidad de Granada, y se doctoró en Neurociencias en la Universidad de Oxford. Mora es catedrático de Fisiología en la Universidad Complutense de Madrid y profesor adscrito de Fisiología Molecular y Biofísica en la Universidad de Iowa, en Estados Unidos.
Escribió numerosos artículos y libros profesionales y de libros más divulgativos sobre el cerebro y la memoria, de entre los qe habría que destacar algunos tan conocidos como El sueño de la inmortalidad, Cómo funciona el cerebro, El científico curioso: la ciencia del cerebro día a día, o El dios de cada uno.

Según Mora, el docente (“el primer vigilante en la educación escolar de los niños”) puede ser (y ojalá sea) un “maestro especializado” en neuroeducación; él tendrá la ventaja de unir los conocimientos pedagógicos con las neurociencias; de esta manera podrá detectar tempranamente las deficiencias del aprendizaje, permitiendo las “intervenciones tempranas”. Ante un cerebro que se modifica constantemente, cuanto más temprano se descubra la hiperactividad, la hipermotilidad, el autismo, la dislexia, …, se desterrarán los fármacos, y se acudirá a la aplicación de test y/o la derivación a un “neuroeducador”. LA EMOCIÓN DEL PROFESOR ES EL INGREDIENTE FUNDAMENTAL PARA PODER ENSEÑAR. 

LA EMOCIÓN DEL PROFESOR ES EL INGREDIENTE FUNDAMENTAL PARA PODER ENSEÑAR

A continuación compartimos con fines educativos la entrevista realizada a Francisco Mora por Ana Soteras para el portal EFE: Salud, en donde el Doctor en Medicina por la Universidad de Granada y doctor en Neurociencia por la Universidad de Oxford, en Inglaterra, resalta que “Necesitamos utilizar todo nuestro cerebro” y que el TDAH es un síndrome muy mal diagnosticado. Esperamos que la siguiente entrevista sea de utilidad para la comunidad docente.

¿Por qué sentimos esa atracción por el cerebro? Eso no pasa con otros órganos
Porque el cerebro representa una parte importante de lo que somos, pero no lo que somos. El cerebro no soy yo, el cerebro es un órgano más de mi cuerpo. Nuestro cerebro es un órgano que funciona solo adecuadamente en conexión con el resto de los órganos, está alimentado por sustancias que liberan el hígado, páncreas , riñón…y modulan sobre todo la parte que controla las emociones. Y eso lo que constituye en nosotros lo que yo llamo persona. El cerebro no aprende, no sueña…lo hace cada uno de nosotros. Genes, cuerpo y medioambiente nos hace seres únicos.
Critica el uso desmedido y a veces erróneo del prefijo “neuro”
Sí, y se llega al ridículo. El prefijo neuro ha sido un valor para subclasificar el mundo de la ciencia, pero se ha extrapolado hasta tal punto de valor de marketing que se llega a anteponer el neuro a todo…¡hasta neuroutopía!

LA EMOCIÓN DEL PROFESOR ES EL INGREDIENTE FUNDAMENTAL PARA PODER ENSEÑAR

También algunas pseudociencias utilizan ese prefijo para darle más empaque científico a la terapia alternativa
Ante los que dicen que determinadas pseudoterapias sirven para curar el cáncer, hay quien tiende a sentir el calor emocional y la protección, a pesar de que hay evidencias transparentes de que no sirven para nada. Tenemos una construcción emocional sentimental tan profunda y una necesidad del otro ante situaciones de angustia que tendemos al pensamiento mágico, lo opuesto a la causa-efecto. Dicen que esas pseudoterapias le hacen efecto, y eso científicamente no se sostiene pero les da igual, ese posicionamiento tan fuerte es emocional y la emoción es lo que mueve el mundo y no la razón. Somos seres emocionales en el 90% de lo que somos.
Uno de los mitos más extendidos es que no utilizamos todo el cerebro
Si eso fuera cierto estamos llamando estúpida y obsoleta a la evolución biológica después de que el cerebro del astralopitecus pesara 450 gramos y hoy llegue a los 1.450 gramos, algo que ha costado construir 4 millones de años. Decir que el 90% del cerebro no sirve es opuesto al pensamiento científico. Hoy sabemos que todo pensamiento se distribuye por todas la áreas del cerebro, necesitamos todo nuestro cerebro para todo lo que hacemos las 24 horas, bien es verdad que no todo al mismo tiempo.

FRANCISCO MORA: “UN MAESTRO TRANSFORMA LA FISIOLOGÍA DEL NIÑO”

Entonces depende de nuestro aprendizaje potenciar el uso del cerebro
Aprender y memorizar es el gran código de la naturaleza antes que comer, de beber, de la sexualidad, del sueño… antes de todo eso aprendemos a aprender y a memorizar porque la supervivencia depende de eso. El cambio a mejor del cerebro, lo que se llama plasticidad, está en que lo que aprendes y memorizas. Eso cambia la estructura anatómica de las neuronas y de sus conexiones.

El TDHA y el bilingüismo, según Francisco Mora
En su libro habla de la controversia que existe en relación al síndrome de TDAH
Es un tema caliente y complicado. El TDAH o Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad es un síndrome muy mal diagnosticado en el sentido de que se confunde con otros síndromes como el de Tourette, el de desobediencia a la autoridad… El problema es la medicación que se da al niño, el metilfenidato, un derivado de la anfetamina, que es bastante efectivo en un niño muy hiperactivo, pero no con los niños mal diagnosticados. Estamos haciendo barbaridades terapéuticas.
Habla del bilingüismo como un beneficio cognitivo
Creemos que tiene consecuencias para lo que llamamos reserva cognitiva, es beneficioso de cara a un deterioro cognitivo junto con el ejercicio físico aeróbico y las relaciones sociales.
Bilingüismo simultáneo es que el se aprende de padre y madre (cada uno un idioma); bilingüismo secuencial  es de una persona que vive en un país diferente al de la lengua materna y paterna, en casa habla dos idiomas y un tercero en la calle). Pero también es bilingüismo simultáneo el del joven que se va a vivir a otro país y, aunque el acento no lo pierda nunca, hace una inmersión completa. Creemos que es bueno para frenar el deterioro cognitivo propio de la edad, porque el bilingüismo bien entendido donde más efectos estamos encontrando es en las personas mayores, en especial en la la capacidad de memoria y de atención ejecutiva del bilingüe tanto en niños como en personas mayores.

SI HAY QUE APRENDER BIEN, HAY QUE HACERLO CON ALEGRÍA, QUE ES CUANDO SE APRENDE, ES CUANDO TE DA GUSTO

El beneficio no es tanto por el bilingüismo en sí, por las lenguas como tales, sino por el duro aprendizaje que constituye aprender una lengua.
Algunos de los neuromitos más universales
1. Sólo utilizamos el 10% de nuestro cerebro
“Si de un cerebro de 1.450 gramos no utilizamos el 90% es llamar estúpida y obsoleta a la evolución biológica”, subraya Francisco Mora, quien afirma: “Necesitamos todo nuestro cerebro para todas nuestras actividades durante 24 horas, aunque es cierto que no todo el cerebro se utiliza al mismo tiempo”.
2. El mito de los tres primeros años
No hay evidencia científica que avale que en ese periodo de gran transformación en el cerebro del niño, hasta los tres años, absorba todo tipo de estímulos más allá de lo sensorial y emocional.
“Traemos códigos programados que se expresan o no en función del medioambiente, de la cultura y los estímulos que recibimos. Pero el niño hasta los tres años tiene que aprender lo sensorial y lo motor a través del juego. El juego es el disfraz del aprendizaje y eso es lo que hay que potenciar en casa, no hacer deberes”.
3. El efecto Mozart
Un estudio publicado hace 25 años en la revista científica “Nature” asociaba una mejora de las funciones cognitivas en universitarios que habían escuchado una sonata para piano de Mozart frente a otros que hicieron actividades diferentes. Algo que se convirtió en un fenómeno, el “efecto Mozart” se asoció a mejorar la inteligencia.
“Cualquier tipo de estímulo ligeramente excitante comparado con la monotonía del silencio sería capaz de producir un “efecto Mozart” pasajero, tanto incluso como lo pudiera hacer, señalan algunos autores, una buena taza de café. El efecto Mozart es mito”, explica Francisco Mora en su libro quien sí precisa: tocar un instrumento musical sí produce un alto beneficio en los niños.
4. El mito de la percepción extrasensorial
Telepatía o lectura de la mente de otra persona; clarividencia o capacidad de ver lo oculto y precognición o capacidad de adivinar eventos o sucesos son algunas de las percepciones extrasensoriales que algunas personas dicen poseer.
“Otro mito, tales capacidades no existen. Todas ellas nacen del pensamiento mágico, del miedo y del engaño”, señala el experto quien apunta que no existen evidencias científicas y alude al azar como parte de la explicación.
Este contenido ha sido publicado originalmente por EFE: Salud en la siguiente dirección: efesalud.com

MAR ROMERA: EL DOCENTE DEL SIGLO XXI TIENE QUE SER UN DOCENTE CULTO, QUE LEE MUCHO, QUE DOMINA LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN…

Mar Romera es Maestra, licenciada en pedagogía y en psicopedagogía. Especialista en Inteligencia emocional y autora de diversos de libros dedicados a la escuela, la infancia y la didáctica activa. Es Presidenta de la Asociación Pedagógica Francesco Tonucci (APFRATO) y en la actualidad asesora pedagógica en la implementación de programas de innovación en diferentes centros de nuestro país.

Autora y coordinadora del modelo pedagógico “Educar con tres Cs: capacidades, competencias y corazón”. y colaboradora en formación permanente del profesorado en las diferentes comunidades autónomas de nuestro país en colaboración con las diferentes Consejerías de educación.
Compartimos con fines educativos una parte de la entrevista a Mar Romera realizada por Adrián Cordellat para el portal El País (España),  en donde la especialista en pedagogía y psicopedagogía hace hincapié en la necesidad de transformar la educación con los niños y no para los niños.

Le le interesa leer la entrevista completa, puede hacerlo en el siguiente enlace: Mar Romera: “Nadie defiende 12 horas de trabajo, pero sí se las exigimos a los niños”.
Pregunta. Me ha sorprendido mucho la analogía que haces en el primer capítulo del libro entre educación y dos campos tan dispares como el fútbol o la alta cocina. ¿Qué debe aprender la educación de ellos?
 Primero a estar de moda y segundo a considerarse importante. Al final, cuando yo me planteé este paralelismo fue porque vi que cuando hablamos de fútbol da igual los malos resultados que tenga nuestro equipo que siempre tendremos ilusión y esperanza.
Lo que es seguro que debe aprender del fútbol es a conseguir una presencia tan brutal en los medios. ¿Qué debe hacer la educación, la escuela, para acaparar esa atención mediática?
Entender que cuando hablamos de infancia no estamos hablando de futuro, sino de presente. Ese es el problema por el que la educación no tiene una trascendencia. Cuando hablamos de educación y de infancia nunca esperamos que las medidas y soluciones sean mañana, siempre hablamos de proyectos o programas a medio y largo plazo. Este problema lo arrastran nuestros políticos y todo cambiaría mucho si empezásemos a ver a los niños y niñas como ciudadanos del presente y no del futuro. 
Hay quien a ese dar protagonismo a los niños lo llama sobreprotección o consentimiento.
No estoy hablando de permisividad, de sobreprotección, de capricho. Absolutamente lo contrario. Es que no tenemos en cuenta a los niños porque los vemos como ciudadanos del futuro que no son rentables hoy. Así que como hoy ellos no tienen tarjeta de crédito y no pagan, no me interesan. Como tampoco votan, no me interesan. Todo sería totalmente diferente si el protagonista del sistema fuese el niño. El niño tiene derecho a participar en los aspectos que la afectan, a existir como persona, no como proyecto de persona.
“La escuela que quiero es una escuela CON la infancia y no PARA la infancia”, escribes precisamente.
En esta sociedad rápida, de consumo y neoliberal en la que jugamos, todas las estructuras que han entendido que la infancia puede ser un gran sector de consumo se han puesto a diseñar para ellos. Te voy a poner un ejemplo, las estanterías con chuches que suele haber en las cajas de los supermercados: ¿las hemos colocado ahí CON los niños o PARA los niños? Yo creo que está bastante claro. Pues ahora llevemos este ejemplo tan de simple a la escuela. Cuándo hablamos del modelo de evaluación, de las asignaturas, de horarios, de pruebas externas, ¿lo hacemos PARA la infancia o CON la infancia? Siempre lo hacemos para ellos como elemento último de la cadena de consumo, pero nunca los tenemos en cuenta.
Entre las cosas que la escuela que quieres debería potenciar está el juego, pero también otras como la autonomía. Siempre me da esa sensación de que en España acostumbramos a llenarnos la boca hablando de autonomía pero no se lo ponemos nada fácil a los niños para ser autónomos…
Se lo ponemos imposible. Además, a cualquier tropezón que da un niño en el patio y se hace una rozadura nos falta llamar al Tribunal Superior de Justicia. No te dejo solo, no te suelto, no te dejo hacer… No les dejamos respirar, caerse, equivocarse.

 Hablas también de la necesidad de aprender a elegir, del trabajo en equipo, del respeto y los valores. ¿Estamos aún lejos de afianzar esos pilares fundamentales de la escuela que quiere Mar Romera?
No puedo generalizar. Hay escuelas y profesorado alucinantes, con movimientos espectaculares, que se atreven a mirar de frente a la estructura normativa para tunearla desde los ojos del niño. Y hay coles que son la antítesis. Y sobre todo tengo que decir que lo que hay es un sector del profesorado que de forma individual, casi como francotiradores, están haciendo un trabajo maravilloso.
Justo quería acabar la entrevista hablando del profesorado. No dudas en afirmar que todo lo anterior es importante, “pero las personas, el profesorado, es lo imprescindible, lo diferente, lo genial. Si esto está bien, todo lo demás será mejorable, pero la escuela estará bien”. Y añades, como docente que eres, “el alumnado no aprende lo que le enseñamos, nos aprende a nosotros”. ¿Cómo es el profesor de la escuela que quieres?
Pues para empezar ese profesor debería tener una formación inicial importante que le haga plantearse si de verdad esta es su profesión o no. El docente del siglo XXI tiene que ser un docente culto, una persona que lee mucho, que domina los medios de comunicación, que va al cine, que escucha música, que va al teatro, que viaja, que prueba todo tipo de comidas… Alguien con una mente abierta y permeable, porque eso es lo que el alumnado tiene que aprender. Y por otra parte tiene que ser alguien que conozca la historia de la pedagogía, de la educación, de los avances científicos en la materia. Hay que formarse mucho psicopedagógicamente, no dejar de estudiar y de prepararse nunca, ya que esta profesión requiere de una transformación y de una evolución personal continua. De la misma manera tiene que ser alguien que crezca en habilidades intrapersonales como el autocontrol, el autoconocimiento, la autodisciplina, la autoevaluación, la reflexión… Todo esto es una parte fundamental en un ser humano que está expuesto a que lo aprendan otros niños para los que va a ser su referente. Y lo mismo con las habilidades de comunicación como la capacidad de escucha, de mediación, de resolución de conflictos, de resiliencia… todo aquello que le lleva a ser un agente transformador del núcleo social en el que trabaja. La escuela del siglo XXI, y el profesor del siglo XXI, no es la que enseña, sino la que aprende, la que escucha, la que respeta y la que permite que los niños y niñas sean agentes de cambio en el futuro.
Este contenido ha sido publicado originalmente por El País (España) en la siguiente dirección: elpais.com

XAVIER MELGAREJO: SI LOS PADRES Y PROFESORES NO DOMINAN LA LECTURA ¿CÓMO LA VAN A ENSEÑAR?

La especialización en la formación del profesorado y sus estudios en Finlandia, son dos de las razones por las que consideramos que puede ser muy provechoso visualizar el video del licenciado en Psicología y doctor en Pedagogía Xavier Melgarejo (1963 – 2017), laureado el año 2014 por el presidente de la República de Finlandia, Sauli Niinistö, con la condecoración de Caballero de la Rosa Blanca de Finlandia. “¿Por qué Finlandia es líder en comprensión lectora?” ha sido colgada en YouTube por Supertics, y lo compartimos fines únicamente educativos – pastorales.

Si bien el video nos trae una reflexión muy autorizada, de quien vivió 14 años estudiando la educación finlandesa y analiza (en voz alta) el porqué de los logros en las competencias lectoras de sus estudiantes, consideramos que nunca debemos olvidar que es de sabios aprender de otros, o como dijo Voltaire: “hay alguien tan inteligente que aprende de la experiencia de los demás“. Ojalá se puedan dejar algunos prejuicios como: “siempre hablando de Finlandia”, “es otra realidad social”, “ellos tiene otra infraestructura y cultura”, “allá se les paga mejor a los profesores”, “no es bueno “copiar”, … y nos dispongamos a escuchar, reflexionar, dialogar y ver qué nos pude servir para mejorar nuestro servicio educativo, como aconseja el refrán popular: “no existe nadie tan sabio que no pueda aprender algo nuevo, como tampoco hombre tan pobre que no tenga algo por enseñar”.

Desde esta perspectiva de aprender de los que más saben, permitámonos buscar (dentro de nuestra apretada tarea diaria) un espacio de 28´26” (con muy buenos beneficios para nuestra tarea docente) para escuchar al profesor Melgarejo, quien nos cuenta que, en una primera experiencia mundial sobre comprensión lectora, aplicada a unos 250,000 niños de todo el mundo a los 9 y a los14 años, Finlandia y Japón ocuparon los primeros lugares. ¿Cómo es posible si en Finlandia se empieza a leer a los siete años y es el país que menos horas tenía de lectura en su sistema curricular? ¿cómo logra ese nivel? ¿Qué ocurre en Finlandia?

El licenciado español, considera, después de hacer comparaciones y estudios con otros países nórdicos (Suecia, Dinamarca, Noruega) de similar realidad, que se puede afirmar que no es fundamental las horas curriculares para alcanzar ese alto nivel de competencia lectora; sino que, en educación tienen que encajar tres grandes piezas: la familia, la escuela y las estructuras socio culturales que apoyen la lectura. Las tres deben estar entrelazadas en la estructura del sistema, ya que los estudiantes no pueden estar “entrando y saliendo del sistema”.
Es notorio y evidente que en Finlandia las familias leen mucho. Los padres van a la biblioteca periódicamente, solos o en familia. Los padres no enseñan a leer a los hijos, solo los acompañan y dan ejemplo del hábito de la lectura. Por otro lado, los programas de televisión siempre son transmitidos en la lengua original, y tienen subtítulos, de allí que los niños al principio sólo ven figuras, imágenes, pero cuando pueden leer, están motivados porque comienzan a entender los dibujos animados (por ejemplo). Y como los subtítulos pasan aprisa, cada vez se entrenan a leer a mayor velocidad. Este es un factor socio cultural muy importante para este logro.
También la Iglesia Luterana, juega un papel importante en la competencia lectora, porque ella enseña que “Usted sólo se salva si sabe leer la Biblia”. Y cuenta una anécdota sobre las gestiones de los pastores luteranos, en el siglo XIX, ante el Zar de Rusia, para lograr que los niños ciegos pudieran leer “para salvarse”.
¿Porqué en la escuela se aprende a leer a los siete años? porque creen que el cerebro está preparado a esa edad. Para enseñar a leer, los directores escogen los mejores profesores, porque tienen la tarea de ayudar a estructurar la lengua y el pensamiento. La mayor riqueza del país son los niños y deben estar en manos de los mejores educadores. La excelencia en comprensión lectora, es uno de los aspectos en la selección de los maestros para ser un país culturalmente fuerte, y es por ello, que el país se preocupa por brindar la mejor formación a los futuros profesores.
¿Cómo se aprende a leer en Finlandia? ¿tienen algún secreto?, pues no, asegura Melgarejo. Ellos creen que el aprendizaje “debe envolverse con belleza”, y para ello utilizan la música, dibujos, el arte, … que unido al apoyo de la familia y de la sociedad, permite adquirir esa competencia lectora. Los tres factores en una sintonía plena.

¿Qué propuesta hace? (para España y según nuestra realidad, para nosotros). Que exista un pacto social para que todos emitan los programas de televisión en la lengua original, que permita aprender otro idioma y practicar la lectura (al estar subtitulado); que las familias lean con sus hijos, no decirles que lean, sino que les enseñen a disfrutar de la lectura; propiciar en las escuelas el “cuenta cuentos” con las personas mayores; no olvidar a aquellos que no tienen recursos o tienen dificultades o trastornos o necesidades especiales, ellos deben ser los primeros que deben ser atendidos (de su educación inicial depende el que superen esas limitaciones). Además, las planificaciones para mejorar la comprensión lectora no pueden, ni deben depender de la voluntad de los administradores, sino de la autonomía de los directores, quienes deben ser expertos en manejar un diseño curricular descentralizado.
Y todo esto debe tener como principio una mejor formación del magisterio, porque el país confía en los maestros.
¿Mucho soñar?… puede ser, pero los profesores tenemos que soñar, tener ilusiones, utopías, …, la vocación docente, viene con el don de ser creativos para mejorar la comprensión lectora de nuestros estudiantes. Este es un desafío educativo permanente, en unos países más que en otros. Escuchar la experiencia del profesor Melgarejo, nos resultará iluminadora, si recordamos que cuando preguntamos “a las personas creativas cómo hicieron algo, [ellas] se sienten un poco culpables, porque en realidad no lo hicieron, simplemente vieron algo. Algo que después de algún tiempo, les pareció obvio” (Steve Jobs).
El pianista estadounidense Charles Mingus dijo que “la creatividad es algo más que ser diferente. Cualquiera puede pensar de forma extraña; eso es fácil. Lo difícil es ser tan sencillo como Bach. Hacer lo sencillo, asombrosamente sencillo, eso es creatividad“, y parangonando a Albert Einstein podemos afirmar que la creatividad pedagógica es contagiosa.
Les animamos a ver el video ¿POR QUÉ FINLANDIA ES LÍDER EN COMPRENSIÓN LECTORA?”, colgado por Supertics, una metodología online de refuerzo escolar en comprensión lectora.
REDACCIÓN WEB DEL MAESTRO CMF

INGER ENKVIST: NO HAY EJEMPLOS DE QUE LOS SISTEMAS QUE DAN MUCHA ‘AUTONOMÍA’ A LOS ALUMNOS SEAN EXITOSOS NI INTELECTUAL NI SOCIALMENTE

Licenciada en filología francesa, empezó a trabajar en la enseñanza primaria, secundaria y media de Suecia como profesora de francés y luego también de inglés. Posteriormente hizo su tesis sobre literatura española, doctorándose en Letras por la Universidad de Gotemburgo. Tradujo varios autores y publicó estudios sobre Miguel de Unamuno, José Ortega y Gasset, María Zambrano, Fernando Savater, Eugenio Trías, Mario Vargas Llosa y Juan Goytisolo. Ha traducido la obra de Mario Vargas Llosa y de Juan Goytisolo y ha organizado el Simposio internacional sobre la obra de Tzvetan Todorov (Lund 2004) y el Simposio Internacional Aprender a Pensar (Universidad de Lund, 2005).

Aparte de artículos, ha publicado ensayos sobre los males de la educación y la enseñanza en la Europa contemporánea. Expresa su desacuerdo con la nueva pedagogía que pone más peso en la iniciativa y autonomía del alumno al considerar que infantiliza y degrada su formación al desestructurar y fragmentar su conocimiento sobre el mundo e impedirle desarrollar hábitos sistemáticos de trabajo. Es lo que llama «espontaneísmo pedagógico» o «angelismo escolar», que incluye ideas como que «todos los niños son buenos, todos los alumnos quieren aprender, si se les deja en paz aprenden solos, los adultos más bien molestan». Para Enkvist, la mayoría de los sistemas educativos actuales carecen de objetivos claros que no se encuentren dispersos y no ofrece modelos ni pone retos a superar, impidiendo la creación de un horizonte al alumno como individuo y a la sociedad de que es miembro:

Lo curioso de los famosos pedagogos del siglo XX es que la mayoría son románticos y no son amigos de la escuela, de la lectura o de los profesores. Tampoco tienen mucho que decir sobre por qué se debe aprender algo. En lugar de esto, hablan de qué método se debe usar para aprender.

A continuación compartimos con fines educativos la publicación del portal informativo Infobae en donde Maximiliano Fernandez entrevista a la experta sueca en pedagogía Inger Enkvist. Esperamos que la siguiente publicación sirva para reflexionar sobre el tema Autonomía. Si desea leer la entrevista completa, podrá hacerlo en el siguiente enlace: Se necesitan maestros con más autoridad que no acepten perder el tiempo en tonterías en el aula.
“Se necesitan maestros con más autoridad que no acepten perder el tiempo en tonterías en el aula”
Son épocas en las que se habla y pondera la innovación en el aula. Se habla de la tecnología aplicada para mejorar los aprendizajes, de trayectos personalizados, de que los alumnos no deben aprender lo mismo. Se repite que ya no tiene sentido memorizar, que para qué aprender de memoria las capitales o las tablas de multiplicar si para eso está Google. Se habla también de que el alumno necesita autonomía.
En ese contexto, Inger Enkvist, una de las más prestigiosas pedagogas, escritoras, investigadoras, catedráticas suecas sostiene volver a las bases de una pedagogía más tradicional, una corriente que empieza a tomar fuerza nuevamente entre los académicos.

En diálogo con Infobae, fue contundente: “No hay ejemplos de que los sistemas que dan mucha ‘autonomía’ a los alumnos sean exitosos ni intelectual ni socialmente – y menos a largo plazo. Los alumnos no logran motivarse a sí mismos más que por un tiempo muy breve y los primeros en cansarse son los que menos apoyo reciben en sus casas”.
¿No comparte la idea de innovación en el aula, muy boga en estos momentos?
La palabra innovación es tramposa. Lo que queremos es un buen aprendizaje. Si el aprendizaje es novedoso es lo de menos. Con el cuento de la innovación la plata de la educación ha ido a parar a los bolsillos de los “innovadores” y no a la mejora del aprendizaje. ¿De qué innovación estamos hablando si se invirtió tanta plata en la innovación y los resultados están empeorando?
¿Está de acuerdo con que se debe poner al estudiante en el centro de la enseñanza o es una idea peligrosa?
Es otro término tramposo, porque por un lado dice algo que es obvio y es que todo en educación es para que el estudiante aprenda. En ese sentido, el alumno está y ha estado siempre en el centro de la educación. La idea de “poner al alumno en el centro de la enseñanza” parece anodina, pero así empieza una fragmentación de la organización de la escuela y de los presupuestos, y empieza a bajar el resultado. Ese es uno de los muchos lemas que circulan en educación no comprobados científicamente.

“EL ÉXITO DEL SISTEMA EDUCATIVO EN FINLANDIA ES EL RESPETO AL PROFESOR“

¿Qué consecuencias tuvo esa idea?
Introdujo una serie de nociones no tan positivas como la de decir que cada alumno debe tener su propio currícula, que tiene derecho a adaptaciones y que debe tener derecho a elegir sus tareas y su ritmo de trabajo. En otras palabras, el término se utiliza para quitarle importancia a que el alumno estudie lo que está en el currículo del año. Tendrá un plan de estudio “personalizado”. La idea está también asociada a que el profesor debe motivar al alumno. No se dice que es la tarea del alumno estudiar el contenido del año. Uno puede pensar en los países del sureste asiático que lograron resultados magníficos en un tiempo récord. Y no fue tratando a cada alumno de manera diferente.
Algunos académicos piensan que el modelo finlandés es poco menos que una farsa, que cuando cambiaron empezaron a caer en las pruebas internacionales. ¿Está de acuerdo?
No es correcto. El modelo existe y es bueno, pero el gobierno finlandés tomó hace unos años decisiones en educación que son desacertadas. Se nota el factor de la “sociedad de bienestar” que hace que los jóvenes estudien algo menos, pero de ninguna manera es una farsa.
¿Hasta qué punto es bueno darle autonomía a un estudiante y hasta qué punto es contraproducente?
La autonomía es un concepto muy vago y no es raro que se traduzca como abandono porque se le deja “libre”, sin una idea clara de lo que debe hacer. Los más flojos y los menos interesados en aprender desperdician el tiempo. La autonomía más importante es la que tiene el alumno para aprender en su casa. Tiene total libertad para organizar sus estudios en casa y algunos lo hacen bien y otros no tanto.
¿Cómo se trabaja con alumnos hiperestimulados por la tecnología?
Hay que crear en la escuela zonas sin tecnología donde reinen el silencio, la concentración y el enfoque en el aprendizaje intelectual. Crear entusiasmo por el aprendizaje colectivo del grupo y a veces el aprendizaje individual con buenos profesores que abran el mundo del conocimiento. Es enormemente estimulante entender cosas nuevas.
Hoy se dice que con Google no vale la pena aprender de memoria, pero usted no coincide. ¿Dónde ve el valor de memorizar?
Porque no hay otro aprendizaje que el del cerebro, es decir de la memoria. La memoria es lo que posibilita nuestro desarrollo intelectual. Sin la memoria seríamos más como los animales. La memoria es nuestra faceta de seres racionales. El concepto mismo de escuela se basa en la idea de lo racional que, a su vez, necesita basarse en los conocimientos adquiridos, guardados en la memoria.

Los exámenes también empezaron a estar mal vistos. ¿Cómo se debería evaluar a los estudiantes?
La evaluación es una parte de cómo se enseña, cómo se practica, cómo se organizan las clases. Sí, es útil tener exámenes. Da a todos la misma posibilidad de prepararse. Si hay evaluación continua, supuestamente hay menos estrés, pero también se podría hablar de un estrés continuo. La evaluación continua da más importancia al criterio del profesor, mientras que un examen normalmente es más objetivo. Algo que no se dice lo suficiente es que el valor de un examen depende también de cómo se integra en el resto del trabajo y de la inteligencia con la que se preparan las preguntas.
Este contenido ha sido publicado originalmente por Infobae en la siguiente dirección: infobae.com

JENNIFER GROFF: LITERALMENTE SE ENTRENA A LOS NIÑOS PARA NO DIRIGIR SUS PROPIAS VIDAS

Jennifer Groff, ingeniera educativa, de nacionalidad norteamericana, es también diseñadora e investigadora del Media Lab, pero sobre todo se considera una apasionada profesora, pues “recuerda que enseñaba en los alrededores de Filadelfia en sus inicios, y la experiencia en las aulas le hizo entender que lo aprendido en la universidad y lo que realmente podía enseñar, era simplemente una contradicción. A pesar de los esfuerzos, no tenían el sistema educacional que anhelaba”. Y ahora está enfocada a rediseñar espacios de aprendizaje, sistemas y experiencias mediante el uso de tecnologías, y el diseño de juegos para uso en las aulas. ¿REDISEÑAR LOS ENTORNOS EDUCACIONALES PARA CAMBIAR MENTES?
La Profesora Groff, fue nombrada, en el 2018, como una de las 100 personas más influentes en tecnología de la educación por la revista ED TECH DIGEST. Desde el 2017 es directora pedagógica de LUMIAR, organización de escuelas y tecnologías de aprendizaje creada en Brasil.
En una entrevista, publicada por la Redacción de BBC Mundo, explica por qué un número cada vez mayor de expertos defienden la llamada Enseñanza Basada en Competencias (EBC) que se enfoca en desarrollar habilidades y raciocinio en vez de memorización de contenido. Compartimos, por motivos únicamente educativos, algunas preguntas y respuestas, que pueden servirnos de motivación para ingresar a la publicación original y conocer íntegramente la opinión de la Profesora Jennifer Groff.

¿El método tradicional de enseñar atiende a las necesidades educativas de los alumnos?
JENNIFER GROFF: “Hay décadas de investigaciones científicas sobre cómo la gente aprende, y la forma en que estructuramos escuelas y otros ambientes de aprendizaje a menudo no está alineada con estos descubrimientos. Las estructuras escolares tradicionales, en realidad, llevan a los niños en el sentido opuesto a lo que hoy sabemos es la forma en que aprenden mejor. Las escuelas tradicionales ofrecen la misma orientación para todo el mundo, un tipo de aprendizaje muy lineal y descriptivo, dividiendo las clases artificialmente en materias. El currículo es muy rígido y los profesores enseñan muy rápido para cubrir todo el temario. Y con frecuencia ese contenido no tiene contexto. Y todo es en módulos: aprenda lo que tiene que aprender, haga la prueba y vaya a la siguiente tarea. Y ese tema nunca se reanuda. Durante 12 años los niños simplemente dicen: “Bueno, dime qué hacer, qué aprender, ¿a dónde voy?” Literalmente se entrena a los niños para no dirigir sus propias vidas. El método tradicional enseña que existe una respuesta única, es decir, una respuesta correcta y una equivocada. ¿Qué tipos de problemas en la vida, o en el mundo, son así? ¡Casi ninguno! Son todos complejos, multifactoriales, y las soluciones no son correctas o incorrectas, tienen pros y contras, y consecuencias. Entonces el mundo real es mucho más “desordenado” “.
Compartimos el video de la entrevista que le hiciera el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (México) en el 2018, y que ha sido colgado en YouTube por Observatorio de Innovación Educativa, con subtítulos en español.
APRENDIZAJE BASADO EN JUEGOS (8´32”)

¿Cree que el foco en disciplinas como matemáticas o idioma da a los niños habilidades que necesitan en el siglo XXI?
JENNIFER GROFF: “Por supuesto, los niños necesitan saber leer, escribir y hacer cuentas. Pero la idea de enfocarse tanto en ello en detrimento de todo lo demás está bien documentada en la ciencia como problemática. Yo digo con frecuencia a los padres: piensen en todas las cosas que los desafían en la vida real. En todos los tipos de problemas: el calentamiento global, las cuestiones de derecha e izquierda… ¿Cómo un idioma y matemáticas son suficientes para equipar a los niños para hacer frente a estas cosas? ¡Y en el trabajo! Observa las habilidades que necesitamos para todos nuestros trabajos. No se puede enseñar fuera de contexto y esperar que los niños al final entiendan todo lo demás y sean unicornios mágicos que todo lo pueden. Ellos necesitan ir adquiriendo experiencias con problemas reales a lo largo de la vida”.
¿Y cuáles son esas habilidades necesarias? Cuando se habla de competencias para el siglo 21, muchos piensan en la robótica, la programación, etc.
JENNIFER GROFF: “Hay cuatro habilidades consideradas centrales: comunicación, colaboración, creatividad y pensamiento crítico. Es obvio que se necesita esto en muchas partes de la vida. Comunicación para conversar con sus colegas en el trabajo. La colaboración es necesaria porque no trabajamos aislados. La creatividad sirve para pensar en soluciones nuevas e innovadoras. Y pensamiento crítico para lograr resolver problemas, para pensar en soluciones efectivas y significativas en el trabajo o en la vida. Pero hay mucho más allá. Cuando me preguntan: “Si pudieras cambiar el currículo en una cosa, ¿qué sería?”, Siempre digo: añadir el pensamiento sistémico que es aprender a trabajar con sistemas complejos, que no son lineales. Hay dinámicas que puedes aprender, que puedes observar y estar mejor preparado para lidiar con ellos. Nuestro mundo está hecho de muchas capas de sistemas complejos. Está también el pensamiento ético, o pensamiento con perspectiva social, que es tomar decisiones considerando cómo los otros se ven afectados. Por supuesto que se enseñan estas cosas (robótica, programación) también, pero la belleza de la Enseñanza Basada en Competencias es que el profesor no necesita ser especialista en robótica, o agricultura hidropónica, o en lo que sea el proyecto elegido para el momento. El profesor se preocupa por el desarrollo general del alumno, trae a los especialistas de la comunidad, incluso involucra a los padres”.
¿Cómo deben enseñarse estas competencias?
JENNIFER GROFF: “Nuestro modelo no es como llenar un cubo de contenido, que es como la mayoría de la gente piensa que es la educación. Los niños no guardan el contenido. Hay un famoso video en el que a estudiantes de la universidad de Harvard le dan una batería, una lámpara, un hilo y les dicen: ‘Enciéndanlo’. ¡Y ellos no consiguen realizar algo que depende de la comprensión básica de los circuitos! La mayor parte del contenido es inútil porque muchos de nosotros no recuerdan la mayor parte de las cosas que nos enseñan en la escuela. Lo que importa son las habilidades y competencias que se ganan trabajando en esos proyectos. Estamos enfocados en crear experiencias complejas para que los niños aprendan a razonar y que reflejen lo que se les exigirá en el mundo real. Entonces, si hay una discusión ideológica ocurriendo en el mundo real, debe suceder en la escuela también, sin elegir un lado, y obviamente adaptada para la edad de ellos. No estamos preocupados en recordar hechos y conocimientos, en cambio sí en tener habilidades necesarias para lidiar con el mundo complejo”.

¿Por qué entonces la educación más enfocada en competencias no es usada de forma más amplia?
JENNIFER GROFF: “Técnicamente, el modelo actual es del siglo 18. Hemos hecho algunos avances y cada escuela es un poco diferente de la otra. Hay algunas que todavía están en el pasado, otras más avanzadas. Mi primera tesis de maestría fue sobre eso: ¿por qué las escuelas no cambian? Y la respuesta es que hay muchas barreras en los sistemas educativos. Hay políticas estatales, municipales y federales que determinan lo que las escuelas pueden hacer, qué deben hacer, dónde pueden innovar. Pero también es una cuestión de tomar riesgos. Son niños pequeños, son los hijos de las personas. ¿Querrías arriesgar a aplicar esa innovación en ellos? Y es por eso es que en EE.UU. hay mucha inversión en investigación para entender lo que es mejor para quien está aprendiendo. Pero tener claridad de lo que es mejor no significa necesariamente que la mejora va a ser aplicada. La gente tiene resistencia al cambio. Especialmente porque los padres a menudo no entienden el proceso de aprendizaje a fondo, o cómo funciona la investigación en educación. Hay muchos factores que necesitan alinearse para permitir que la escuela cambie. Al final, lo que posibilita el cambio son recursos, y el apoyo financiero a la educación no es tan alto. No es un negocio tan grande, no da tanto dinero como Google. Pero creo que estamos en un momento de viraje. Llegamos a un punto en que el mundo ha cambiado tanto que es extremadamente claro que sólo preocuparse por aprobar exámenes no está dando resultados, y que necesitamos preparar a los niños con habilidades más amplias y profundas en un mundo tan complejo. Creo que los padres lo entienden”.
[Dado que las “escuelas charter” no son muy conocidas en algunos escenarios educativos, les sugerimos la lectura del artículo publicado en la Web del Maestro CMF en el 2016: ¿QUÉ SABEMOS DE LAS “ESCUELAS CHARTER”?
¿Cómo discutir el temario curricular y el método cuando muchas escuelas a menudo no tienen cosas básicas, como merienda y sillas?
JENNIFER GROFF Cuando este es el tema, discutir el currículo es una conversación sin sentido. Porque si no tienes alimento o abrigo, no estás preocupado por la creatividad. Esta es una discusión separada sobre el presupuesto para la educación. Pero las encuestas muestran que las “charter schools” (escuelas que reciben dinero público, pero son operadas por instituciones privadas) en Estados Unidos, que son las que están tratando de asistir a las personas en mayor fragilidad social, incluso cuando ofrecen enseñanza de inglés y matemáticas, logran beneficios, pero no tan grandes. Esta enseñanza no es suficiente para la universidad ni para el mundo real”.
La publicación original de BBC MUNDO la encuentra en: EDUCACIÓN: LA COLABORACIÓN Y EL PENSAMIENTO CRÍTICO SON MÁS IMPORTANTES EN EL SIGLO XXI QUE LAS FÓRMULAS MATEMÁTICAS, DICE UNA ESPECIALISTA DEL MIT
“Lo que me gustaría hacer en términos educativos es dejar de analizar los sistemas de arriba a abajo sino más bien, del suelo hacia arriba, desde la perspectiva de los que aprenden viendo experiencias y más experiencias que sean significativas y coherentes a través del tiempo” (2017).
REDACCIÓN WEB DEL MAESTRO CMF

JAVIER HUETE: A LOS NIÑOS SE LES MANDA AL COLEGIO A QUE LOS FORMEN, NO A QUE LOS EDUQUEN

Compartimos la entrevista Fiscal de Sala Coordinador de Menores Javier Huete realizada por Carlota Fominaya y publicada en el Diario ABC de España y en donde se les recuerda a los padres que a los niños se les manda al colegio a que los formen, pero no a que los eduquen.
Compartimos la publicación del diario ABC de España con fines únicamente Educativos – Pastorales.

A LOS NIÑOS SE LES MANDA AL COLEGIO A QUE LOS FORMEN, NO A QUE LOS EDUQUEN
Este mes de marzo que acaba, Javier Huete está de aniversario. Hace justamente un año que llegó a su despacho como Fiscal de Sala Coordinador de Menores, una atalaya privilegiada para realizar un minucioso balance de los problemas a los que se enfrentan los niños y adolescentes de nuestra sociedad. Nada más empezar, recuerda cómo su nombramiento coincidió con el terrible suicidio por acoso escolar de una chica en un instituto de Madrid, y aprovecha para lanzar una advertencia a los medios de comunicación. «Si a las puertas del centro escolar acude la prensa gráfica, la televisiva, la escrita… e invita a los niños a hablar, no permiten que se siga un cauce de apaciguamiento y sosiego. Los menores buscan notoriedad y, en esas situaciones, resultan muy vulnerables y sus reacciones pueden ser poco fundadas».
—Aquella chica que se suicidó estaba siendo acosada por sus compañeros de clase. ¿Está usted de acuerdo con que la edad penal sea de 14 años?
—Siempre que se plantea la reforma es por cuestiones mediáticas como aquel suceso: hay un hecho que tiene mucha trascendencia e, inmediatamente, se plantea que sería bueno bajarla a doce. La edad a partir de la cual la responsabilidad penal es exigible tiene que estar muy meditada y, a mi modo de ver, los 14 años es una edad que permite tener cierta conciencia.
—En 2015 la Ley orgánica de Protección de Infancia y Familia y Adolescencia recordó los derechos del menor, y por primera vez estableció deberes. ¿De verdad era necesario que se precisaran?
—Está bien que se concreten de cara a la sociedad, a la familia, al entorno. Que se les recuerde a los niños que no solamente tienen derechos, sino también responsabilidades. Todo esto, por supuesto ajustado a cada edad y a cada fase.

—En este sentido, seguro que hay algo que recordarles a los padres.
—A los padres habría que recordarles que a los niños se les manda al colegio a que los formen, pero no a que los eduquen. La educación es algo mucho más complejo, pero que tiene que aparecer desde el principio y fundamentalmente en la familia. A los niños les enviamos al colegio para que reciban una formación académica, para que aprendan a tratarse los unos a los otros. La primera educación es en el seno de la familia.
—Lo dice usted como si a la sociedad se le hubiera olvidado.
—Obviamente. El primer lugar donde se debe decir no a un niño es en la familia. Los padres no sabemos decir no a nuestros hijos. Recomiendo la charla de Carles Capdevilla, donde cuenta la historia del niño que le pide una piruleta a su padre. Este le dice que no, y el pequeño se pone amarillo, morado, verde, se le sale la lengua… hasta que el padre le acaba dando la piruleta. ¿Cómo será ese niño cuándo llegue al patio del colegio? Pues dirá: «en mi casa te tienes que jugar la vida pero al final consigues la piruleta». Por esto debemos aprender a decir no, y además, a mantenerlo en el tiempo. Un niño es una personalidad en formación pero no tiene ni un pelo de tonto. Sabe que en casa llegando a un extremo sus padres ceden, aunque pronto se dé cuenta de que socialmente no puede tensar la cuerda. Ni en el trabajo, porque te echan a la calle, ni en una facultad con el catedrático de turno. Es esencial que los chavales aprendan que «no» es «no».
—¿Qué es lo que está fallando a la hora de educar desde las familias, la falta de tiempo, de conciliación…?
—Es un cúmulo de circunstancias. El que se atreva a apuntar un factor determinante se equivoca. Primero, esta es una sociedad que cada vez se vuelve más inhóspita, porque exige de ambos padres unas jornadas que no son compatibles con los horarios académicos o familiares de sus hijos. Además, es una sociedad que es muy competitiva. Estas últimas generaciones están siempre necesitadas de formación complementaria, lo que nos lleva a sobrecargarles de actividades. Y los fines de semana se convierten en una tensión. Unos necesitan descansar, y otros necesitan acción. Y no hay cosa más reñida que el cansancio con la actividad frenética que necesitan unos niños pequeños.
—Las nuevas tecnologías no ayudan mucho a educar.
—Esto también tiene una traducción: no estamos, no hablamos, no conversamos, no hacemos cosas juntos y nos refugiamos en las tecnologías. Los niños de hoy están delante de las pantallas continuamente, ya sean los móviles, las tablets, el ordenador o la televisión. El colmo son ya las comidas con el teléfono encima de la mesa. Ahí de nuevo falla el «no». ¿Cuál es la norma? No se come con los móviles encima de la mesa. Pero el primero que lo tiene que poner en práctica es el padre, que no debería siquiera tenerlo en el bolsillo. Si estás comiendo, estás comiendo y si suena, no se coge.
—Esta es la primera generación de padres con hijos «millenials», y muchos llevan una vida exclusivamente virtual. ¿Qué puede hacer la familia?
—Cuando son más pequeños, crearles actividades distintas a las que requieren el uso de las pantallas. Entre otras cosas, porque se van a quedar sin olfato. Sin vista, seguro, y sin oído, también. Como no existe esa relación personal, el tacto se les va a reducir a los pulgares. No van a tener esas percepciones y sensaciones que son esenciales para el ser humano. Muchas de las relaciones personales se basan en la química, pero esa información hay que aprender a manejarla, y la están perdiendo.
—Por contra, hay muchos padres superados por la técnica.
—Es cierto, pero por este motivo, es fundamental explicarle qué conducta tienen que tener en internet. Es nuestra obligación enseñárselo. Decirles: «no te oculto en la red vas a encontrar lo que quieras, pero debes saber por qué no hay que hacer o entrar en según qué páginas. Primero, porque para que tú veas esas imágenes, han violentado a una mujer, o a un niño, o maltratado a un mendigo, o fomentado el odio hacia el distinto. Y, segundo, porque puedes ser objeto de una persecución legal». Hay valores que tienen que adquirirse previamente como propios, porque son los de tu entorno y los de una sociedad democrática. Los menores tienen que saber que internet no es un mundo de yuppies. Es un mundo paralelo y, aun existiendo, no se debe entrar. No por miedo a que te descubran, que ya sería un miedo suficiente, sino porque lo que hay de trasfondo es muchísimo más grave de lo que se pudieran imaginar.

—El juez Calatayud señala siempre que los niños no deberían tener móvil antes de los 14 años, pero muchos menores reciben un smartphone como regalo de Primera Comunión, con apenas 9 o 10 años.
—No nos damos cuenta de que lo que le estamos dando a un niño de diez años no es un teléfono únicamente para hacer o recibir llamadas. Le estamos dando un ordenador con conexión de datos. Desde un paquete más o menos amplio, hasta llegar al ridículo de regalarle literalmente una tarifa plana. Esto es impensable. Porque con diez años no se está en condiciones de tener una herramienta de la potencialidad y el riesgo que eso comporta. Esto es un error y sería lo primero que habríamos de corregir.
—Muchos discuten con la frase de «es que todos lo tienen».
—Ese argumento no me vale. Habrá que empezar a decir «pues este no lo tiene». Porque también hay que tener en cuenta que con esto empiezan la competición: a ver quién sube más fotos a Instagram, a ver quién tiene más amigos en Facebook, a ver quién tiene más seguidores en Twitter, o en Tuenti. Al final es un concurso en el que todo es superficial.
—Los padres, ¿somos conscientes de la responsabilidad que tenemos?
—Desgraciadamente, muchas veces no. Tenemos una obligación de vigilancia y de cuidado a nuestros hijos por responsabilidad civil, es cierto, pero no somos muy conscientes de que nuestra responsabilidad es anterior: familiar y ante la sociedad. Porque nuestros hijos no nos pidieron venir al mundo. Los trajimos porque fue consciente y voluntariamente nuestra decisión como padres. Eso, que parece de cajón de madera de pino, conlleva unas exigencias de educación, de formación, de seguridad, de estabilidad… No se trata solamente del estricto cumplimiento de leyes. Es algo más. Es tratar a un niño como lo que es, una personalidad en formación que está a nuestro cuidado y que nosotros tenemos obligación de que se desarrolle de manera que luego pueda vivir de forma autónoma en sociedad.
Este contenido ha sido publicado originalmente por ABC (España) en la siguiente dirección: abc.es
La entrada JAVIER HUETE: A LOS NIÑOS SE LES MANDA AL COLEGIO A QUE LOS FORMEN, NO A QUE LOS EDUQUEN se publicó primero en WEB DEL MAESTRO CMF.

JORGE NORO: NO HAY EDUCACIÓN SIN FORMACIÓN DE ACTITUDES, SIN CONTENIDOS ACTITUDINALES

Enfrentar una crisis o un problema con perspectiva positiva, sabiendo que es una oportunidad oculta que, si se toma con buena actitud, será más fácil olvidar e incluso agradecer que ocurriese. Es lo mejor que nos puede pasar. La norteamericana Mary Engelbreit dice:
“Si no te gusta algo, cámbialo; si no lo puedes cambiar, cambia la forma en que piensas sobre ello”, eso pone a prueba el espíritu de amor propio, la confianza en uno mismo, la capacidad personal para superar los obstáculos, la seguridad que esa es la meta que se quiere alcanzar. Algunas veces nos reclamará necesidad de poner todo “en el asador” para salir adelante, porque son signos de una actitud positiva, y esa es la forma de responder mejor a la autoestima y los procedimientos aprendidos para lograr lo que uno se proponga, ya que “las dificultades dominadas son oportunidades ganadas” y esa actitud “es una pequeña cosa que marca una gran diferencia” (Winston Churchill).

El escritor estadounidense sobre autoayuda y superación, Napoleón Hill, en su libro Actitud Mental Positiva, afirma que “la Actitud lo es todo”, y su compatriota Lou Holtz dice que “virtualmente nada es imposible en este mundo si pones tu mente en ello y mantienes una actitud positiva”, porque “la única diferencia entre un buen y mal día es tu actitud” (Dennis S. Brown). Es también muy importante saber que es sabio tener en cuenta que es imposible tenerlo todo bajo control, que cada uno verá qué aprendizaje saca de una experiencia, si busca o no apoyo y que las situaciones negativas y desagradables suelen pasar; y se requiere la sabiduría para saber “qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar” (Bertrand Russell). Y una buena actitud se caracteriza por tener sabiduría y prudencia, porque pose la ciencia de la reflexión (Prov 8,12).

El profesor argentino Jorge Eduardo Noro dedicado a la enseñanza de la Filosofía y Rector del Instituto Superior de Formación Docente y Técnica Nº 127, relaciona el hábito y la actitud como fundamento del proceso enseñanza – aprendizaje. Él afirma que “La escuela tiene un propósito netamente educativo, y educar es fundamentalmente desarrollar hábitos. […] Los hábitos vuelven estable la conducta y, por sobre los hechos circunstanciales, predisponen a enfrentar al mundo, a la realidad, al obrar y a las personas de un modo determinado: es lo que denominamos actitudes. ¿Qué son las actitudes? Son pre-disposiciones del obrar; se muestran en el individuo “dispuesto y preparado para”, “abierto de manera permanente a”, “habituado voluntariamente”, “interesado en”. […] La actitud es una conducta que se torna habitual y para ello requiere en su progresiva constitución, una iluminación intelectiva y una decisión volitiva. Es un tipo particular de hábitos que se concentra en los aspectos fundamentales de la persona y en sus relaciones con los demás. Las actitudes constituyen un sistema relativamente estable de percepciones y evaluaciones, de sentimientos y emociones, de tendencias a la acción, organizado en relación a una situación significativa o con un objeto propuesto. Engloban elementos perceptivos, interpretativos y valorativos, y una disposición a la acción interior o exterior. […]
En la escuela, la formación de hábitos y de actitudes, y la apertura a los valores está directamente relacionada con la mediación cultural. La escuela tiene como misión social específica: la de educar a través de la transmisión sistemática, critica y creativa de la cultura vigente. La formación educativa básica (hábitos, actitudes, valores) no constituye un fin en sí́ mismo, sino que es condición de posibilidad para el ingreso del sujeto en el medio social y cultural. La formación de actitudes no es exclusividad de la escuela, sino tarea de diversos agentes educativos.
Con la feroz circulación de la información y en el torbellino de la sociedad postmoderna, fueron partiendo de la escuela los conocimientos significativos y quedaron solamente los conocimientos repetitivos y vacíos, luego fueron escapándose los procedimientos, y finalmente nos quedamos sin actitudes. Los alumnos pueden o no aprender, pueden o no hacer… pero en definitiva muchos de ellos, a medida que pasan los años, se van vaciando de interés, conciencia, compromiso y terminan por desnaturalizar la tarea de los educadores y el funcionamiento mismo de la escuela. Unos y otros (asociados a un sistema cómplice) montan una gran escena y en ella desempeñan teatralmente roles en los que cada uno finge creer y actuar lo que en definitiva no es ni hace.
Esta situación (que podemos observarla, padecerla relativizarla o negarla) no se resuelve solamente devolviendo conocimientos, predicando la significatividad de los mismos, conectando el aula con la realidad, tirando abajo los muros, poblando los espacios escolares de recursos mediáticos y virtuales, multiplicando quehaceres e imaginando aprendizajes repletos de transferencias y de aplicaciones, aturdiendo a docentes y alumnos con multitud de proyectos especiales…sino abriendo las puertas de la escuela con el picaporte de las actitudes y de los valores. Si se desarrollan las actitudes tiene sentido recurrir a la riqueza de la transformación enunciada…
Sin actitudes, sin una radical apertura al valor no hay posibilidad de aprendizaje, sino simulación, mero simulacro: el docente habla, explica, desarrolla, propone… y los alumnos memorizan, copian, transcriben, suman hojas, cumplen, zafan, aprueban, olvidan y tiran… Solamente la presencia de actitudes favorables permite descubrir el valor de la cultura, del aprendizaje, del conocimiento, de la duda, el paso de la ignorancia y el error a la certeza y a la verdad; en el contexto del valor y el interés, el conocimiento se re-vela, se de-vela, se hace manifiesto…
Pero, ¿de qué actitudes básicas estamos hablando? Nos permitiremos enunciar algunas porque la reflexión debería llevarnos a ampliar creativamente el elenco:

INTERÉS POR LO ESPECÍFICO DE LA ESCUELA, por la cultura en sus más vastas y disímiles manifestaciones; interés por aquello que socialmente constituye a la escuela: acceder al saber, estudiar, aprender, adquirir los instrumentos de civilización.
Descubrimiento, respeto, aprecio por el conocimiento y por el saber: el histórico, el ajeno, el propio; el que se recuerda, se co-relaciona, se registra, se critica, se recrea.
VALORIZACIÓN DE LOS INSTRUMENTOS DE LA CULTURA: los libros, los materiales de trabajo, las propias producciones y creaciones, el resultado del empeño diario, los instrumentos audiovisuales y los de soporte informáticos.
RECONOCIMIENTO DEL VALOR DE UNO MISMO como sujeto de aprendizaje: asumirse como alguien que tiene predisposición y capacidad de aprender, de perfeccionarse, de crecer.
RECONOCIMIENTO DEL VALOR DEL SUJETO QUE ENSEÑA: respeto a la función social del docente, de su saber, de su profesión y de su vocación, de su entusiasmo y de su apasionamiento por disciplinas, temas o desarrollos.
RECONOCIMIENTO DEL VALOR DEL OTRO QUE APRENDE, del compañero de aprendizaje. El amigo o compañero de la escuela no es el objeto principal de la presencia en la misma, sino que su valor deviene y de fortificar porque es alguien que comparte la aventura de aprender (así́ como en otros órdenes comparte otras aventuras).
SENTIDO DE LA UBICACIÓN EN EL ESPACIO Y EN EL TIEMPO ESCOLAR: la posibilidad de entender y ejercitar el silencio, el uso de la palabra, el trabajo personal, el trabajo grupal, la participación general, la atención, la espera.
SENTIDO DE LA AUTORIDAD DEL QUE DIRIGE Y EDUCA Y SENTIDO DE LA OBEDIENCIA: un contrato social en el que hay una relación asimétrica que exige re-conocimiento del rol específico del otro en un clima de respeto mutuo.
VALORIZACIÓN DEL ESFUERZO, DEL CUMPLIMIENTO, DE LA VOLUNTAD, DEL TRABAJO, DE LOS APRENDIZAJES Y DE LOS ÉXITOS ESCOLARES. Es necesario romper con una cultura de la improvisación, la postergación, la copia, la sujeción a principios hedónicos, la desacreditación de los resultados de la escuela, principalmente desterrando la tradicional “condena social” a quienes se dedican a ella con responsabilidad y esmero.
DESCUBRIMIENTO Y AMOR POR LA VERDAD a través de la práctica de la sinceridad en el humilde reconocimiento de las propias virtudes y fragilidades ante uno mismo y ante los demás.
SENTIDO CRÍTICO E INTERROGANTE: la capacidad de manifestar los disensos, las otras versiones o visiones, los propios y fundamentados puntos de vista.
DESPERTAR DE LA CURIOSIDAD que mueve y que inquieta, que nos inserta en la búsqueda (para aprender y para enseñar). Lo fundamental es que profesor y alumnos adopten una actitud dialógica, abierta, curiosa, indagadora. Lo que importa es que ambos se asuman como seres epistemológicamente curiosos.
APRECIO POR UN CÓDIGO COMÚN CONSENSUADO Y RESPETADO: pautas de comportamiento que traducen en normas explícitas o implícitas la manera de convivir en el ámbito de la escuela. Actitudes de respeto que no buscan la excepción o la justificación, sino que simplemente se ciñen a lo pautado.
VISIÓN REALISTA Y CONFIADA FRENTE AL FUTURO que se construye también desde la escuela: el porvenir no aparece como un horizonte lejano e inasible, sino próximo y sujeto a las propias decisiones. Un futuro que compromete el trabajo personal en la construcción o recreación de la cultura, en la configuración de lo real.

Este elenco provisorio nos obliga a un examen de las propias prácticas y de las propias instituciones, marcando nuestras fortalezas y nuestras debilidades, nuestras oportunidades y nuestras amenazas. […]
Hoy la escuela se ha secularizado como la mayoría de las instituciones de nuestra sociedad. Padece los mismos males que otras estructuras sociales que parecían haber comprado pasaporte de eternidad. Han soportado los vaivenes del tiempo y en el paisaje urbano su presencia no puede competir – salvadas honrosas y contadas excepciones – con el resto de las majestuosas construcciones. En algunas geografías las escuelas parecen imitar la fragilidad edilicia y social de sus vecinos y de sus usuarios. […]

Una sociedad abierta a los verdaderos valores, defensora de actitudes humanizadoras, formadoras de verdaderos hábitos es el marco que se requiere para respaldar las limitadas posibilidades de la educación escolar. Sin bajar los brazos y sin decrecer en nuestro esfuerzo no querríamos sentirnos como Gulliver en el país de los Gigantes, porque no siempre tenemos vocación de David para enfrentar a Goliat o la astucia de Ulises para vencer a Polifemo.”
Nuestra publicación, con textos tomados libremente y resaltados por nuestra Redacción, con fines únicamente educativos – pastorales, tiene como fuente una parte de la publicación de la Revista Iberoamericana de Educación: ACTITUDES Y VALORES PUERTA DE ENTRADA A UNA NUEVA ESCUELA SIGNIFICATIVA, escrita por profesor Jorge Eduardo Noro, que invitamos leer y puede ser descargado en PDF, AQUÍ.
REDACCIÓN WEB DEL MAESTRO CMF
La entrada JORGE NORO: NO HAY EDUCACIÓN SIN FORMACIÓN DE ACTITUDES, SIN CONTENIDOS ACTITUDINALES se publicó primero en WEB DEL MAESTRO CMF.

JOSÉ ANTONIO MARINA: LA TERNURA ES FUNDAMENTAL, PERO SIN EXIGENCIA EL CEREBRO NO APRENDE

El filósofo y pedagogo José Antonio Marina dice que se ha dedicado muchos años “a investigar sobre la inteligencia y los mecanismos de la creatividad, que se han traducido en numerosos libros y artículos acerca de Dios, la economía, la creación artística, la genealogía del derecho, los sentimientos o la Revolución Francesa, por ejemplo. […] La función principal de la inteligencia no es conocer sino alcanzar la felicidad y la dignidad”.
La entrevista (de cuatro puntuales preguntas) que compartimos, fue hecha por José Carlos Siegrist y está publicada en CRECER FELIZ de España, creemos que será de mucha utilidad. Lo hacemos con fines únicamente educativos – pastorales, y porque anteriormente hemos presentado el pensamiento de este ensayista que opina que las dificultades que enfrentan hoy los padres para educar a sus hijos, se debe a que “tienen que estar continuamente inventando porque los patrones con los que fueron educados no les sirven para educar a sus hijos, y eso les produce inseguridad y a veces impotencia”.

Debemos educar a nuestros hijos para que sepan enfrentarse a la vida

“Para educar bien a un niño necesitamos que desarrolle unos recursos fundamentales, que son los que le van a permitir enfrentarse a la vida en plena forma.”
José Carlos Siegrist

DE CARA AL FUTURO
La condición de filósofo y pedagogo de José Antonio Marina hace que sus respuestas sean didácticas, fundamentadas, cargadas de sentido y difíciles de condensar, porque no da puntada sin hilo.

¿Por qué hoy día nos resulta tan difícil educar a los hijos?
Porque la sociedad es más compleja. Antes educaban los padres y también la sociedad, que era muy coercitiva, muy jerárquica, con un sentido riguroso del deber… Ahora hay más libertad y tenemos más posibilidades, pero también grandes problemas. Los padres tienen que estar continuamente inventando porque los patrones con los que fueron educados no les sirven para educar a sus hijos, y eso les produce inseguridad y a veces impotencia, que es lo que yo he intentado remediar con esta universidad on-line.
¿Y qué guías podemos seguir?
No sabemos cómo será el mundo en el que vivirá el niño, así que para educarle bien necesitamos que desarrolle unos recursos fundamentales que le permitan enfrentarse en plena forma a lo que venga. Unos son recursos intelectuales: tiene que saber pensar bien y ha de adquirir conocimientos.
Otros son afectivos: es importante que tenga unos estilos de responder a las situaciones que sean buenos para su vida; es mejor que sea valiente a que sea cobarde, activo y no pasivo, que tenga empatía, que sea resistente a la frustración, seguro de sí mismo, alegre… Y todo esto, al menos en parte, sabemos que se puede educar. Otros son recursos volitivos: la voluntad es un hábito y hay que ayudarle a que la adquiera. Y otros son morales, porque la moral (ética, valores, bondad) es la buena solución a los problemas y la buena solución a la convivencia.
Suena muy interesante, ¿pero todo eso cómo se consigue?
Esa es la cuestión. Lo que yo intento en la UP y en mis libros sobre educación es pegarme al terreno, decir a los padres: “Mire, éste es el objetivo, vamos a ver qué métodos educativos dan mejor resultado con su hijo”. Porque ni todos los niños, ni todos los padres, ni todas las soluciones son iguales. Lo que queremos es desarrollar en los progenitores una cierta sabiduría educativa, para que conozcan unos principios generales y sepan aplicarlos a cada situación y momento. Y como se pueden apuntar desde muy prontito…

DESDE QUE NACEN
Hablando de los más pequeños, ¿cuando se les empieza a educar?
Desde que nacen. Lo que ocurre es que los padres tienen que saber qué recurso, qué parte de esa gran competencia que es la seguridad en sí mismo, deben fomentar en cada momento. Al principio la parte de seguridad básica deben darla los padres. El bebé ha de sentirse querido, cuidado, en un ambiente bien pautado… Necesita saber que el mundo es estable y acogedor. Y necesita adquirir unos rituales y unos hábitos, ya que eso le proporciona seguridad.
Ahora, también tiene que ir regulando sus propias emociones, y a su nivel sabe cómo hacerlo: ante algo amenazador, por ejemplo, retira la mirada, o se chupa el dedo, o se tranquiliza con sus juguetes o con el objeto con el que duerme… Los padres tienen que ser conscientes de que hay una edad, en torno a los 16 meses, en la que el niño ha de ir soportando cada vez mayores niveles de tensión. La ternura es fundamental, pero sin exigencia el cerebro no aprende.
Este contenido ha sido publicado originalmente por Crecer Feliz en la siguiente dirección: crecerfeliz.es
La entrada JOSÉ ANTONIO MARINA: LA TERNURA ES FUNDAMENTAL, PERO SIN EXIGENCIA EL CEREBRO NO APRENDE se publicó primero en WEB DEL MAESTRO CMF.

ANDREAS SCHLEICHER: ES FALSO QUE A LOS POBRES LE VA MAL EN LA ESCUELA

El físico alemán Andreas Schleicher (1964) propuso, ante representantes de 28 países, aplicar el rigor científico a sus políticas educativas, partiendo de la premisa que todos los alumnos pueden sacar buenas notas, al margen de su talento o de su origen. Sólo hace falta poner altas expectativas en ellos y contratar a buenos profesores. Producto de su experiencia, la OCDE y la Fundación Santillana, han publicado su libro “Primera Clase. Cómo construir una escuela de calidad para el siglo XXI”, “con el que trata de dar una visión global de qué es lo que hacen los sistemas educativos de éxito alrededor del mundo”.

En su libro, Andreas Schleicher, “analiza numerosos ejemplos de éxito de los que podemos aprender. Para ello, en lugar de copiar y pegar las soluciones de otros centros educativos o países, observa de manera rigurosa y desapasionada las buenas prácticas en nuestros propios sistemas y en otros lugares con el fin de entender qué es lo que funciona en cada contexto”; porque no es necesario que la educación pierda su cualidad de arte, sino que se asemeje más a una ciencia en constante investigación y evolución. Y para ello necesitamos profesores capaces de “ser es trabajadores que conozcan su trabajo, que sean dueños de su carrera”. “CUANTOS MENOS POLÍTICOS SE IMPLIQUEN EN TEMAS EDUCATIVOS, MAYOR LA OPORTUNIDAD DE QUE PARTICIPEN ALUMNOS, PADRES Y PROFESORES.

“CUANTOS MENOS POLÍTICOS SE IMPLIQUEN EN TEMAS EDUCATIVOS, MAYOR LA OPORTUNIDAD DE QUE PARTICIPEN ALUMNOS, PADRES Y PROFESORES

En YouTube #EscuelaDeCalidad ha colgado el video de la presentación que hace el maestro Andreas Schleicher, en Madrid (España), de su libro: “PRIMERA CLASE. CÓMO CONSTRUIR UNA ESCUELA DE CALIDAD PARA EL SIGLO XXI”. El autor manifiesta que comenzó a escribir este libro cuando vio un niño en Shanghái “aprendiendo de los mejores profesores de la zona; en ese momento, me di cuenta de la universalidad de la educación de buena calidad. Es una meta que se puede lograr, y nuestro deber no es posible hacer posible lo imposible, sino que lo posible sea factible. Es importante desarrollar dentro de nuestras posibilidades, un futuro educativo para los millones de alumnos que actualmente no lo tienen”.

“¿Qué hará falta para que los centros educativos logren esto? Andreas Schleicher, […] toda una autoridad en cuestión de política educativa a nivel internacional, ha acompañado a los responsables de la educación de más de 70 países en la tarea de diseñar e implantar políticas y prácticas progresistas. Si bien es mucho más fácil anunciar una mejora de la educación que hacerla realidad, en este libro el autor analiza numerosos ejemplos de éxito de los que podemos aprender. Para ello, en lugar de copiar y pegar las soluciones de otros centros educativos o países, observa de manera rigurosa y desapasionada las buenas prácticas en nuestros propios sistemas y en otros lugares con el fin de entender qué es lo que funciona en cada contexto. Gracias a su formación como físico, Andreas Schleicher aporta una perspectiva única acerca de la reforma de la educación: argumenta de manera convincente que no es necesario que la educación pierda su cualidad de arte, sino que se asemeje más a una ciencia” (cf Fundación Santillana).
PRIMERA CLASE. CÓMO CONSTRUIR UNA ESCUELA DE CALIDAD PARA EL SIGLO XXI. (25´50”)

Compartimos dos opiniones respecto al libro:
“Michael Fullan, director para el liderazgo mundial de New Pedagogies for Deep Learning: «[Schleicher]… capta todas las cuestiones clave, y lo consigue prestando atención a lo que ocurre a su alrededor y buscando soluciones de forma conjunta con distintos líderes, en todos los niveles del sistema y en sociedades diversas».

Amanda Ripley, autora de The Smartest Kids in the World: «…20 años de conocimientos en una sola obra, un logro sin precedentes. Primera clase. Cómo construir una escuela de calidad para el siglo XXI debería ser lectura obligatoria para los responsables políticos y de educación, así como para cualquier persona interesada en lograr que nuestros centros educativos se adapten al mundo moderno y contribuir a que todos los niños aprendan a pensar por sí mismos». LIBRO PRIMERA CLASE. COMO CONSTRUIR UNA ESCUELA DE CALIDAD PARA EL S.XXI, DE ANDREAS SCHLEICHER #ESCUELADECALIDAD.
Si está Usted interesado en la lectura digital de esta contribución a la educación, puede DESCARGAR GRATUITAMENTE el libro en este enlace: “PRIMERA CLASE. CÓMO CONSTRUIR UNA ESCUELA DE CALIDAD PARA EL SIGLO XXI”
“Ya no vivimos en un mundo que está claramente dividido entre países ricos y bien educados, y unos mal educados y pobres”.
REDACCIÓN WEB DEL MAESTRO CMF
MATERIAL DE DESCARGA:
¡Comparte y así más docentes utilizarán estos recursos gratis! Muchas gracias.
DESCARGA: LIBRO “PRIMERA CLASE. CÓMO CONSTRUIR UNA ESCUELA DE CALIDAD PARA EL SIGLO XXI”
La entrada ANDREAS SCHLEICHER: ES FALSO QUE A LOS POBRES LE VA MAL EN LA ESCUELA se publicó primero en WEB DEL MAESTRO CMF.

ANTONIO ESCOHOTADO: ESTOY UN POCO ASUSTADO CON LA PASIVIDAD DE LA JUVENTUD ACTUAL

Quizá el video que compartimos sea corto, pero está cargados de un mensaje sobre la educación, que consideramos importante conocer y reflexionar. Es don Antonio Escohotado Espinosa (Madrid, 1941), quien como pensador, ensayista y profesor universitario, “obtuvo notoriedad pública por sus investigaciones acerca de las drogas, y son conocidas sus posiciones antiprohibicionistas. El “leitmotiv” de su obra es una afirmación de la libertad como antídoto frente al miedo o las coacciones que empujan al ser humano hacia toda clase de servidumbres” (Wikipedia).

Ojalá los educadores del hemisferio norte guarden el enlace, para cuando tengan tiempo, y los del hemisferio sur encuentren un espacio en este tiempo de receso. Deseamos, sinceramente, que “disfruten” del pensamiento de este filósofo que nos dice: “le propongo detenerse un momento a reflexionar, ya que no conocemos una cosa simplemente por padecerla en nuestra carne, sino cuando llegamos a entender de dónde nace“. Visualizar el video y leer la entrevista (completas) y escuchar las opiniones de nuestros estudiantes, padres de familia y colegas, podría enriquecer los objetivos del porqué estamos en este hermoso y fascinante (sorprendente le llama Escohotado) mundo de la educación.

Para conocer un poco (más) el pensamiento del profesor Escohotado, la que “lo mismo que para sus seguidores significa independencia de criterio o cultivo del libre pensamiento, es considerado impertinencia intelectual por sus detractores, y en ocasiones ha provocado el rechazo de ciertos círculos académicos que le han acusado de intrusismo profesional, …”. Cada uno de Ustedes haga la evaluación que crea conveniente, con estos y otros elementos de juicio a los que puedan acceder.
LA RIQUEZA ES CONOCIMIENTO (1´09”)

Compartimos por motivos únicamente educativos, algunas partes del diálogo entre la comunicadora Rebeca Queimaliños con Antonio Escohotado, “capaz de cargar contra Eric Fromm por farsante anticapitalista o reivindicar a Cristiano Ronaldo por su talento para arriesgar”. Al final damos el enlace fuente, que sugerimos leer, así como el video completo de la entrevista hecha por Televisión Española.
REBECA QUEIMALIÑOS: Es un defensor de la inteligencia artificial, tal vez esta pueda exterminar la violencia.
ANTONIO ESCOHOTADO: “Seguro. Uno de los males del ser humano son los celos. ¿De qué sirven y cuántos crímenes y dolor causan? Creo que son un remanente de la época en la que éramos neardentales. Se teme la inteligencia artificial porque nos obligaría a dar pasos irreversibles en la racionalidad, la inteligencia y la humanidad, y queremos ser igual de arbitrarios y brutos que siempre”.
REBECA QUEIMALIÑOS: Tiene hijos adultos y una hija todavía adolescente. ¿Les ha educado de forma diferente?
ANTONIO ESCOHOTADO: “Tengo una hija de 19 años que juega al baloncesto en una universidad americana. El consejo más persistente que le doy es que utilice mejor el tiempo, que no use el móvil para mirarse el ombligo y que busque respuestas a través de la tecnología”.
REBECA QUEIMALIÑOS: ¿Respuestas? Al móvil se le puede preguntar cuántos likes tiene una foto pero también sobre física cuántica.
ANTONIO ESCOHOTADO: “Ella solo se pregunta sobre la primera cuestión. Es una generación que aún no ha cortado el cordón umbilical y sigue en el útero materno. Estoy un poco asustado con la pasividad de la juventud actual. Creo que es invertebrada, consentida y que su voluntad es residual”.
REBECA QUEIMALIÑOS: ¿Es posible enseñar a pensar?
ANTONIO ESCOHOTADO: “Se puede enseñar a pensar. Esta es la fórmula: mira, no te voy a permitir que salgas en la próxima hora. Puedes sabotearme por dentro, pero yo voy a impedir que te muevas, así que tendrás que decidir si quieres perder el tiempo o invertirlo en algo útil”.
REBECA QUEIMALIÑOS: ¿Funciona?
ANTONIO ESCOHOTADO: “Sí, sí. Lo he practicado y sí”.

REBECA QUEIMALIÑOS: ¿Arriesgamos poco porque gestionamos mal la libertad?
ANTONIO ESCOHOTADO: “¿Conoces a Erich Fromm? Ese tipo era un subnormal profundo del Partido Comunista alemán que emigró a Estados Unidos y se convirtió en una especie de santurrón psiquiátrico. En ese país escribió un libro titulado El miedo a la libertad en el que defiende que libertad es situarse fuera de la esfera mercantil, es decir, que comprar y vender está mal. Pero lo que pasa con esta gente es que después te fijas en su vida privada y resulta que dedicó toda su vida a vender y comprar casas y a acumular cuentas corrientes. Vamos, mucha cara dura. Y, por cierto, el señor Erich Fromm era judío y qué raro que a una familia judía le importe la pasta…”.
Estas partes de las respuestas de Antonio Escohotado, han sido libremente tomadas de: ANTONIO ESCOHOTADO: “CRISTIANO RONALDO ES UN TIPO HUMILDE Y TRABAJADOR”.
La entrevista completa colgada en YouTube, (con un sugerente fondo musical), lo encuentra en NEGRO SOBRE BLANCO: ANTONIO ESCOHOTADO ¿TRISTES TRÓPICOS?

“Mi vocación por el estudio viene de ahí, de esa generosidad y ese cariño de mis padres. Porque fueron tan buenos conmigo -¡tan buenos!-, les quise tanto -¡les quiero tanto!-, que pensé que una forma de devolverles el amor que me daban era hacerles sentirse orgullosos de mí” (The Objetive, 16/11/2017).
REDACCIÓN WEB DEL MAESTRO CMF
La entrada ANTONIO ESCOHOTADO: ESTOY UN POCO ASUSTADO CON LA PASIVIDAD DE LA JUVENTUD ACTUAL se publicó primero en WEB DEL MAESTRO CMF.