BEGOÑA IBARROLA: DIRIGIR Y EDUCAR CON INTELIGENCIA EMOCIONAL

Begoña Ibarrola nació en Bilbao en 1954, aunque reside en Madrid desde hace muchos años. Licenciada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid en 1977, ejerció como terapeuta infantil durante quince años y su trabajo ha estado siempre vinculado al mundo de las emociones. Hasta 1996 trabajó con niños y adolescentes con trastorno del desarrollo intelectual y problemas de conducta en diversos centros de la Comunidad de Madrid.

Desde 1994 realiza cursos de Educación Emocional en varios Centros de Formación de Profesores dependientes del Ministerio de Educación, y desde el año 2000 es profesora del Master de Musicoterapia e la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid.
Entre sus trabajos, destaca la colección Cuentos para sentir, donde la autora recorre en sus historias las diferentes emociones que experimenta el niño en el camino de la madurez, ya sea alegría, tristeza, orgullo, envidia, vergüenza, culpa, etc. Biografía de Begoña Ibarrola.
A continuación compartimos con fines únicamente educativos la Ponencia del VII Congreso de Educación y Gestión de la especialista en Inteligencia Emocional Begoña ibarrola L. De Davalillo publicada en el portal de la Universidad Nacional de Educación a Distancia. Esperamos que el siguiente material sea de utilidad para la comunidad Docente.
Dirigir y educar con Inteligencia Emocional
1. ¿ Qué es la Inteligencia Emocional?
La sociedad actual, sociedad de la información y del conocimiento, se caracteriza por la complejidad del mundo industrial y tecnológico, y por una tendencia a la mundialización económica y cultural. Por ello, exige el uso de todas nuestras capacidades y de nuevas competencias personales, sociales y profesionales para poder conseguir un desempeño efectivo y afrontar los continuos cambios que se nos imponen. Sin embargo, en muchos casos, las herramientas que utilizamos para lograr estos objetivos no son las más adecuadas y solo conducen a la frustración, la ansiedad o al estrés, que nos hace comportarnos de una manera inadecuada tanto con nosotros como con los demás, creando un círculo vicioso que por desgracia transmitimos a nuestros hijos y alumnos.
Quizás, uno de los motivos por los que esto sucede tiene que ver con la poca atención que tanto padres como educadores prestan a la dimensión emocional de los niños, dimensión que debe ser educada para que las emociones y los sentimientos que tan importantes son en nuestra vida, se conviertan en aliados y no en enemigos.
Hace unos años la UNESCO publicó el Informe Delors, donde se hace referencia a los cambios de estilos de vida que vive el mundo contemporáneo, se analizan las tensiones que ello provoca y plantea soluciones y alternativas para la educación del siglo XXI.

Tras recomendar cómo debemos superar estas tensiones, el informe dice textualmente: “Eso que proponemos supone trascender la visión puramente instrumental de la educación considerada como la vía necesaria para obtener resultados (dinero, carreras, etc.) y supone cambiar para considerar la función que tiene en su globalidad la educación: la realización de la persona, que toda entera debe aprender a ser”. A continuación el informe explica los cuatro pilares de la educación, en los que se hace clara referencia al mundo emocional:

Aprender a conocer, lo que equivale a dominar los instrumentos del conocimiento. Pero asegura que los métodos que deben ser utilizados para conocer deben favorecer el placer de comprender y descubrir, es decir, factores emocionales unidos al aprendizaje que lo potencian y lo hacen estimulante.
Aprender a hacer, lo que implica adquirir una formación para poder desempeñar un trabajo y a la vez una serie de competencias personales, como trabajar en grupo, tomar decisiones, crear sinergias, etc. Estas son competencias que forman parte de la I.E. (inteligencia emocional) como veremos más adelante.
Aprender a convivir y trabajar en proyectos comunes. Este es uno de los retos para este siglo, donde la convivencia entre personas diferentes nos obliga a descubrir lo que tenemos en común y a comprender que todos somos interdependientes. Pero para descubrir al otro antes tenemos que descubrirnos a nosotros mismos. Otra vez el informe hace referencia a competencias propias de la inteligencia emocional, como el autoconocimiento, la empatía y la destreza social.
Aprender a ser, refiriéndose al desarrollo total y máximo posible de cada persona, a su proceso de autorrealización que diría Maslow. Esta referencia a la educación integral, por sí sola justificaría la necesidad de educar con inteligencia emocional.

El informe destaca asimismo el papel de las emociones haciendo hincapié en la necesidad de educar la dimensión emocional del ser humano junto a su dimensión cognitiva, tarea en la que se ha centrado tradicionalmente el entorno educativo.. Es preciso reconocer, como nos dice Goleman, que todos tenemos dos mentes: una que piensa y otra que siente, pero ¿acaso razón y emoción se oponen? Ahora sabemos que no, que son dos formas fundamentales de conocimiento que interactúan para construir nuestra vida mental. Ambas mentes tienen que ser atendidas en toda situación de la vida, no debe haber predominio ni oposición, y en todo momento se debe buscar su equilibrio, ya que los sentimientos son indispensables para la toma racional de decisiones, porque nos orientan en la dirección adecuada para sacar el mejor provecho a las posibilidades que nos ofrece la fría lógica. Por lo tanto, ambos componentes de la mente aportan recursos sinérgicos: el uno sin el otro resultan incompletos e ineficaces.
Afortunadamente la era de la información se está abriendo a un nuevo sistema de valores en que el corazón se une a la mente para trabajar juntos por el bienestar de la persona.
Todos hemos comprobado que, cuando aparecen problemas importantes en la vida, determinadas habilidades son las que nos ayudan a solucionarlos, es nuestra madurez emocional la que nos suele guiar cuando nos tenemos que enfrentar a situaciones difíciles o tareas muy importantes. Sin embargo, la educación continúa esforzándose por desarrollar la mayor cantidad de contenidos de las áreas cognitivas, no prestando suficiente atención al desarrollo de las habilidades emocionales del alumnado.
Hace 2200 años Platón decía: ”La disposición emocional del alumno determina su habilidad para aprender”. Pues bien, si el desarrollo intelectual de nuestros alumnos nos preocupa y hacemos lo posible por mejorar su nivel de aprendizaje, conviene recordar que, aún cuando el intelecto puede estar excelentemente desarrollado, el sistema de control emocional puede no estar maduro y en ocasiones logra sabotear los logros de una persona altamente inteligente. La emoción es más fuerte que el pensamiento, incluso puede llegar a anularlo. Seguramente recordamos algún momento donde esto nos ha sucedido.
Entonces podemos preguntarnos: ¿Qué estamos haciendo para desarrollar las habilidades de madurez emocional de nuestros alumnos que les permitirán potenciar su formación académica y elevar su nivel de aptitud social y emocional?
Pero ¿a qué nos referimos cuando hablamos de inteligencia emocional?
Habitualmente estamos acostumbrados a relacionar la inteligencia con la capacidad de raciocinio lógico, con las competencias que componen el cociente intelectual como son la capacidad de análisis, comprensión, retención, resolución de problemas de índole cognitivo, etc… Sin embargo, en el mundo empresarial se está empezando a tener en cuenta y a valorar más la denominada “inteligencia emocional”, que determina cómo nos manejamos con nosotros mismos y con los demás. El término surge de la siguiente manera.
En 1983 Howard Gardner desarrolló el modelo de Inteligencias Múltiples, donde proponía una nueva visión de la inteligencia como una capacidad múltiple, como un abanico de capacidades intelectuales, reconociendo que existen otros tipos de inteligencia aparte de la cognitiva. De los ocho tipos de inteligencias que definió Gardner, dos de ellas, denominadas inteligencia intrapersonal e inteligencia interpersonal llamaron la atención de Peter Salovey y John Mayer, psicólogos de dos prestigiosas universidades americanas, los cuales definieron sus competencias, presentándolas bajo el término “Inteligencia Emocional”.

Esta expresión, por lo tanto, fue acuñada por estos dos psicólogos en 1990. Salovey y Mayer la describían como “una forma de inteligencia social que implica la habilidad para dirigir los propios sentimientos y emociones y los de los demás, saber discriminar entre ellos, y usar esta información para guiar el pensamiento y la propia acción”. Sin embargo, ha sido a raíz de la publicación en 1995 del libro de Daniel Goleman, “La inteligencia emocional”, cuando ha recibido mucha más atención en los medios de comunicación y en el mundo educativo y empresarial.
La inteligencia emocional es por lo tanto un conjunto de destrezas, actitudes, habilidades y competencias que determinan la conducta de un individuo, sus reacciones, estados mentales, etc., y que puede definirse, según el propio Goleman, como la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones.
Definimos las competencias de las que hablaremos a continuación como un conjunto de conocimientos, capacidades, cualidades y comportamientos que contribuyen al éxito en un puesto de trabajo o en la ejecución de una determinada tarea.
Este término incluye como dije anteriormente, dos tipos de inteligencias, según el concepto de Inteligencias Múltiples de Howard Gardner, la Inteligencia Personal que está compuesta a su vez por una serie de competencias que determinan el modo en que nos relacionamos con nosotros mismos. Esta inteligencia comprende tres componentes:

Conciencia en uno mismo: es la capacidad de reconocer y entender en uno mismo las propias fortalezas, debilidades, estados de ánimo, emociones e impulsos, así como el efecto que éstos tienen sobre los demás y sobre el
Autorregulación o control de sí mismo: es la habilidad de controlar nuestras propias emociones e impulsos para adecuarlos a un objetivo, de responsabilizarse de los propios actos, de pensar antes de actuar y de evitar los juicios

Automotivación: es la habilidad de estar en un estado de continua búsqueda y persistencia en la consecución de los objetivos, haciendo frente a los problemas y encontrando

Y la Inteligencia Interpersonal cuyas competencias tienen que ver con el manejo social efectivo, la capacidad de relacionarse con quienes nos rodean y de crear una red de relaciones interpersonales sanas. Comprende los siguientes componentes:

Empatía: es la habilidad para entender las necesidades, sentimientos y problemas de los demás, poniéndose en su lugar, y responder correctamente a sus reacciones
Destreza social: es el talento en el manejo de las relaciones con los demás, en saber persuadir e influenciar a los demás.

Estas cinco competencias son muy útiles para cuatro áreas fundamentales de nuestra vida:

Propenden a nuestro bienestar psicológico, base para el desarrollo armónico y equilibrado de nuestra
Contribuyen a nuestra buena salud física, moderando o eliminando patrones y/o hábitos psicosomáticos dañinos o destructivos, y previniendo enfermedades producidas por desequilibrios emocionales permanentes (angustia, miedo, ansiedad, ira, irritabilidad, etc.).
Favorecen nuestro entusiasmo y motivación. Gran parte de nuestra motivación en distintas áreas de la vida está basada en estímulos
Permiten un mejor desarrollo de nuestras relaciones con las personas, en el área familiar-afectiva, social y laboral-profesional.

Recientemente Daniel Goleman sobre la base de las últimas investigaciones realizadas ha propuesto un nuevo modelo donde se reducen a cuatro las dimensiones de la inteligencia emocional: conciencia de uno mismo, autogestión, competencia social y gestión de las relaciones. Mas adelante hablaremos de ellas con más profundidad.
Conviene señalar que estas competencias no son cualidades innatas, sino habilidades aprendidas, cada una de las cuales aporta una herramienta básica para potenciar la eficacia .La carencia de las aptitudes anteriores se denomina actualmente analfabetismo emocional.

ES NECESARIO COMPRENDER QUE LA BASE DE LA EDUCACIÓN EMOCIONAL SE FORMA DENTRO DE LA FAMILIA Y NO ÚNICAMENTE DESDE LA ESCUELA

2. Educar con Inteligencia Emocional en los centros educativos  
Las características socio-económicas del siglo XXI (donde la tecnología constituye una base importante) obligan en forma insoslayable a las organizaciones a desarrollar un proceso educativo que procure el desarrollo integral de los recursos humanos. El desarrollo intelectual deberá compartir su importancia, en el proceso educativo, con otros aspectos de la persona como son el cuidado de su salud física y mental, su desarrollo emocional y el desarrollo de sus valores. Todo esto se enfrenta con el fin de que la persona -y la organización como sistema formado por personas- pueda sobrevivir y crecer en un mundo cada vez más complejo y competitivo.
Muchos centros educativos recogen en su ideario de forma expresa o tácita la importancia del desarrollo de la dimensión socio-emocional de los alumnos o hace referencia a su educación integral. Pero el reto consiste en encontrar la manera de traducir estas palabras en acciones concretas que desarrollen estos objetivos.
Si dentro de la misión educativa se encuentra reflejado el Interés por el desarrollo emocional del alumno es importante comprender que no basta con un contenido teórico, que por otra parte es tambien necesario, sino que debemos prepararnos para desarrollar actividades y cultura organizacional que promueva el crecimiento emocional de nuestros alumnos, de los docentes y de toda la comunidad educativa.
Uno de los requisitos para que el profesorado asuma la misión de desarrollar la I.E. de sus alumnos es que se comprometa a desarrollar su propia inteligencia emocional.
Respecto al uso de la propia inteligencia emocional los educadores deberán ser capaces de:

Expresar adecuadamente sus sentimientos en la relación con los
Utilizar la metodología de planificación en función de metas y de resolución de
Poner en práctica estrategias de automotivación.
Controlar sus estados de ánimo negativos y gestionar adecuadamente sus
Manifestar su empatía y capacidad de
Desarrollar conductas asertivas, manejando adecuadamente los conflictos que se produzcan en el

Educar con I.E. implica que el profesorado sepa identificar sus sentimientos y emociones, sepa controlar su expresión, no reprimirla sino ofrecer modelos adecuados de expresión sobre todo cuando se trata de emociones negativas que suelen ser más difíciles de comunicar de una forma respetuosa.
Evidentemente la educación de las emociones requiere una formación inicial pero también una formación permanente. Este tipo de educación es además importante porque puede convertirse en una prevención inespecífica, -prevención de estrés, de la depresión, de los conflictos interpersonales-, y a la vez potencia su desarrollo como persona.
Se ha comprobado que la inteligencia emocional del profesor es una de las variables que está presente en la creación de un clima de aula emocionalmente saludable, donde se gestionan de forma correcta las emociones y donde se pueden expresar sin miedo a ser juzgados o ridiculizados.
Todo educador debería enseñar un amplio vocabulario emocional, o como dice Goleman debería prestar atención a la alfabetización emocional de sus alumnos. Y procurar ayudar a sus alumnos a mirar en su interior a menudo para descubrir cuáles son sus estados emocionales y por qué están provocados.
Es importante que el alumnado comprenda que las emociones son una parte fundamental del ser humano, determinan nuestro comportamiento, manifestándose a través del ajuste social, el bienestar y la salud del individuo.
Con el programa escolar atiborrado por la proliferación de nuevos temas y agendas, algunos profesores que, comprensiblemente, se sienten sobrecargados, se resisten a sustraer más tiempo a los contenidos básicos para enseñar estas habilidades, de manera que una estrategia alternativa para impartir educación emocional, no es crear una nueva clase, sino integrar las clases sobre sentimientos y relaciones personales a otros temas ya enseñados.
Las lecciones sobre las emociones pueden surgir naturalmente en la clase de lectura y escritura, de lengua, de ciencias, de estudios sociales, así como en el resto de las asignaturas. Los modelos de intervención son muy variados, desde la acción tutorial a la integración curricular de los contenidos que desarrollan la inteligencia emocional.
Por otra parte no hay que olvidar que muchos de los docentes en ejercicio recibieron una formación pensada para la escuela de mediados del siglo XX y nuestra sociedad ha cambiado vertiginosamente, de manera que la formación permanente que nuestra sociedad actual impone a sus ciudadanos, también resulta indispensable para el profesorado de todos los niveles educativos.
Dado que cada vez más niños no reciben en la vida familiar un apoyo seguro para transitar por la vida, y que muchos padres no pueden ser modelos de inteligencia emocional para sus hijos, las escuelas pasan a ser el único lugar hacia donde pueden volverse las comunidades en busca de pautas para superar las deficiencias de los niños en la aptitud social y emocional. Esto no significa
que la escuela, por sí sola, pueda suplantar a todas las instituciones sociales pero, desde el momento en que prácticamente todos los niños concurren a la escuela, esta ofrece un ámbito donde se les puede brindar lecciones de vida que no podrían recibir en ninguna parte. Esta tarea exige dos cambios importantes: que el profesorado comprenda que educar es mucho más que transmitir conocimientos y, que la familia y los miembros de la comunidad se involucren más profundamente con la actividad escolar.
Todos los centros educativos deberían estar preparados para desarrollar esta función. La I.E. debe promoverse a través de la práctica docente pero no existe un libro de recetas sino pistas, señales que nos marcan el camino. Numerosas investigaciones sobre el tema nos pueden brindar una ayuda más que necesaria a la hora de abordarla. Afortunadamente estas investigaciones nos dicen que es posible estudiar la I.E. de un modo formal y nos señalan cuáles son sus principales competencias, alrededor de las cuales giran una serie de habilidades que se pueden desarrollar en el aula de un modo práctico mediante actividades diseñadas expresamente para tal fin.

Hoy en día existen varios programas de desarrollo de la I.E. que están siendo aplicados con mucho éxito en nuestro país y que están recogidos en la bibliografía.
Se ha comprobado que los programas de alfabetización emocional mejoran las calificaciones académicas y el desempeño escolar. Este no es un descubrimiento aislado: aparece una y otra vez en diferentes estudios. En un momento en que demasiados niños parecen carecer de la capacidad de manejar sus problemas, de prestar atención o de concentrarse, de controlar sus impulsos, de sentirse responsables por su trabajo o de interesarse en su aprendizaje, cualquier cosa que sostenga estas habilidades ayudará a su educación. En este sentido, la alfabetización emocional mejora la capacidad de la escuela para enseñar.
Todos los investigadores coinciden en las características de los alumnos emocionalmente inteligentes, que, a modo de resumen, son las siguientes:

Poseen un buen nivel de autoestima
Aprenden más y mejor
Presentan menos problemas de conducta
Se sienten bien consigo mismos
Son personas positivas y optimistas
Tienen la capacidad de entender los sentimientos de los demás
Resisten mejor la presión de sus compañeros
Superan sin dificultad las frustraciones
Resuelven bien los conflictos
Son más felices, saludables y tienen más éxito

Otro argumento que justifica la necesidad de educar con I.E. se basa en los estudios realizados para determinar la incidencia de las emociones en el proceso de aprendizaje, los cuales han puesto de manifiesto que no basta con un elevado CI para superar los exámenes o concluir con éxito los diferentes ciclos del proceso educativo. Es necesario desarrollar programas que enseñen a los alumnos a tomar conciencia del mundo de los sentimientos, a saber hablar sobre ellos, a descubrir las conexiones entre pensamientos, emociones y reacciones, y a manejar adecuadamente el enfado, la tristeza, la ansiedad, etc.
Según las investigaciones de un experto en fracaso escolar, Lautrey, “los fracasos escolares masivos se deben con frecuencia a factores afectivos, emocionales o relacionales frente a los cuales el análisis de los procesos cognitivos equivale a la realización de un bordado inglés sobre tela de saco”.
Y es también Goleman quien nos dice que los alumnos con bajo rendimiento escolar presentan claras deficiencias en su inteligencia emocional.
El panorama actual y futuro permite inferir la necesidad de una alfabetización emocional de los niños y jóvenes que hoy se encuentran en nuestros centros, futuros trabajadores del conocimiento.
Además, si son ciertas las aportaciones de Maturana, Salovey y Mayer, Góleman, Marina, Bisquerra, y cuantos defienden la importancia de lo emocional en la construcción personal, profesional
y social, no debería existir un solo centro educativo en el que no apareciera entre sus finalidades de centro y objetivos de aula la explícita alusión a la educación emocional.
En un mundo perfecto todos los niños aprenderían este tipo de habilidades en casa pero, si tales habilidades no se adquieren en casa, la escuela del siglo XXI tendrá la responsabilidad de educar las emociones de sus alumnos tanto o más que la propia familia. Como dice, Fernández Berrocal, experto en esta materia: “el profesor ideal de este nuevo siglo tendrá que ser capaz de enseñar la aritmética del corazón y la gramática de las relaciones sociales. Si la escuela y la administración asumen este reto, la convivencia en este milenio puede ser más fácil para todos”.

BEGOÑA IBARROLA: CONSEJOS PARA QUE UN NIÑO CREZCA SEGURO Y FELIZ

3. Dirigir con Inteligencia Emocional: el director como líder                                                       
La educación crea el futuro, por eso el concepto de “mejora continua de calidad” es apropiado para la planificación educativa.
Los centros educativos no son organizaciones rígidas, previsibles, que funcionan como un mecanismo de relojería. Si lo fueran la dirección del centro haría las veces del director de orquesta que marca a cada uno de sus miembros cuándo y cómo debe actuar. Se parecen más bien al modelo orgánico, basado en la naturaleza, caracterizado por la flexibilidad, los cambios, la incertidumbre, la complejidad, pues trabaja con personas al servicio de personas.
En este contexto los profesores se convierten el facilitadores del aprendizaje y los directores o gestores se convierten en líderes garantes del buen funcionamiento de su centro y dispuestos a servir a sus miembros e impulsar su desarrollo.
El director se convierte en líder y su trabajo consiste en hacer que toda la comunidad educativa colabore para crear una visión nueva de la escuela y un ambiente de aprendizaje donde todos, alumnos y profesores, enseñen y aprendan.
Los estudios sobre el mundo laboral nos dicen que el director tradicional tiene sus días contados. En esta nueva era la jerarquía ya no sirve para dirigir a la gente y obtener resultados, es preciso proporcionar el rumbo, la inspiración y el sentido que el centro educativo necesita. Y es necesario que esa visión capture la imaginación y la ilusión de la gente.
El liderazgo no puede apoyarse ya en la autoridad sino en la excelencia en el arte de las relaciones, una singular habilidad, muy necesaria en quien tiene que mediar entre padres, profesores, alumnos y personal del centro.
El líder emocionalmente inteligente genera un clima de entusiasmo y flexibilidad en el que las personas se sienten estimuladas para ser más creativos y dar lo mejor de sí mismos. Esto no significa que las tareas principales del líder sean generar excitación, optimismo, pasión por el trabajo, sino alentar un clima de cooperación y confianza que solo es posible mediante la inteligencia emocional.
Una investigación realizada en la Universidad de Yale ha descubierto que la alegría y la cordialidad de los integrantes de un equipo se transmiten más rápidamente que la irritabilidad y la depresión. Esta mayor velocidad de transmisión tiene implicaciones muy directas para el funcionamiento de una organización porque parece ser que el estado de ánimo es el que condiciona, en gran medida, la eficacia laboral. El optimismo alienta la cooperación, la imparcialidad y el rendimiento.
La risa parece ser un buen termómetro en un grupo de trabajo y proporciona una medida inequívoca del grado de conexión existente entre los corazones y las mentes de sus miembros.
No es tanto lo que hace el líder, sino el modo en que lo hace. No es tanto lo que dice sino el modo en que lo dice. Las razones que explican esta afirmación se asientan en la misma estructura del cerebro humano. El sistema límbico, lugar del cerebro donde se procesan las emociones, es un sistema abierto según los científicos. Los sistemas cerrados, por ejemplo, el circulatorio, son autorregulados, cada persona tiene el suyo independiente de los demás. Sin embargo, los sistemas abiertos se hallan en gran medida condicionados externamente. Por eso nuestra estabilidad emocional depende en parte de las relaciones que establezcamos con los demás. Este sistema opera de manera inconsciente. De ahí la existencia del “contagio emocional” y de la sincronización. Este circuito abierto constituye un sistema de regulación límbico interpersonal.
Por ello es de suma importancia el papel que desempeña el líder en el clima emocional colectivo del centro educativo.
Cuando las emociones se orientan en una dirección positiva como el entusiasmo por compartir una tarea común, la creatividad, el optimismo, el funcionamiento del grupo puede alcanzar cotas muy elevadas. Sin embargo, cuando se inclina en la dirección del resentimiento, el miedo o la ansiedad, encamina al grupo hacia su desintegración, lo que pone de relieve otro aspecto esencial del liderazgo: su efecto trasciende el mero hecho de llevar a cabo un buen trabajo.
Para funcionar de forma adecuada en el campo sembrado de minas que es el mundo de las relaciones humanas, la sensibilidad emocional se revela como un factor de suma importancia. El líder la necesita para percibir tres aspectos fundamentales de sus colaboradores, inherentes al buen funcionamiento del equipo:

Las características específicas de la personalidad de cada uno de ellos, y la mejor forma de aprovechar su
Cualquier problema interno que pueda estar mermando el desarrollo de dicho potencial. Los líderes deben de convertirse en sismógrafos muy sensibles, capaces de detectar cualquier movimiento del equipo que trabaja con él.
Las verdaderas y profundas necesidades de cada uno de sus

En ocasiones es normal una cierta ansiedad que puede ayudar a centrar la atención y energía del líder, pero el estrés prolongado reduce las capacidades del cerebro para procesar la información y responder eficazmente. Se ha demostrado que el estrés acaba disminuyendo el rendimiento y dificultando las relaciones. En cambio, la risa y el optimismo suelen consolidar las habilidades neuronales básicas, necesarias para desempeñar cualquier tipo de trabajo.
Ninguna criatura puede volar con una sola ala. El líder emocional combina adecuadamente el corazón y la cabeza, el pensamiento y el sentimiento. George Sand decía: “La inteligencia busca pero quien encuentra es el corazón”.
La verdadera I.E. consiste en ser capaz de utilizar adecuadamente la información del centro emocional del cerebro (sistema límbico), y equilibrarla con la información del centro racional del cerebro (neocortex).
En el mundo de las organizaciones se habla a menudo del coeficiente emocional CE. La existencia de un equivalente emocional al cociente intelectual fue apuntada por primera vez por Keith Beasley, miembro de la Asociación mundial que agrupa a las personas intelectualmente superdotadas. Él fundó dentro de la organización el llamado “Grupo de intereses especiales de los sensibles”. Su idea fue acogida con entusiasmo y cambió de nombre pasando a llamarse “Grupo de intereses de corazones y mentes”. El mismo Beasley decía:
“ En el pasado el hecho de ser emotivo se contemplaba invariablemente como una debilidad, pero ahora empezamos a comprender que solo mediante el reconocimiento y la utilización de la sensibilidad que es inherente a nuestra naturaleza puede la vida alcanzar un significado superior. Solo a través del desarrollo de la empatía con nuestros semejantes, con la Tierra y con todo lo que nos rodea podremos entender lo que está ocurriendo en la sociedad (…) y así contribuir a encauzarla de nuevo hacia un rumbo positivo y creativo.
 Basados en diversos estudios recientes, los expertos creen ahora que el CI, o inteligencia general, no contribuye en más del 25% al éxito global de una persona. La competencia técnica y la preparación contribuye a un 10-20%. Podemos sumar también algunos pocos puntos si contemplamos la suerte o las oportunidades como otros factores que intervienen, pero el elemento clave, el que más peso específico tiene es, sin duda, el CE, de un 60% a un 70%.
Parece pues una tarea urgente elevar el coeficiente emocional, sobre todo de aquellas personas sobre las que recae la gran tarea de educar, desde los padres a los profesores y a los directores.
En esta línea encontramos en Inglaterra un claro ejemplo de esta urgencia, el gobierno ha decidido instruir a todos los directores de colegios del país para hacerles más inteligentes emocionalmente hablando. Los cursos se están realizando en todos los centros de educación primaria, secundaria y especial del Reino Unido. Afectan a 3500 directores al año y son impartidos por instructores elegidos mediante concurso público. Los cursos, que ya se han impartido en noventa centros con excelentes resultados, tienen una duración de cuatro días.
El objetivo fundamental es aumentar el nivel educativo de los estudiantes ingleses. La idea es que la aplicación de la inteligencia emocional de los directores en sus respectivos centros educativos revierta en la actitud del alumnado e incremente su nivel académico.

LA EDUCACIÓN EMOCIONAL EN EL DOCENTE

4. Características y competencias de los líderes emocionalmente inteligentes
Los líderes emocionalmente inteligentes deben comenzar mirando en su interior y prestando atención a lo que piensan, sienten y experimentan con respecto a su centro educativo. Saben activar las emociones positivas y movilizar a las personas articulando una aspiración común que fomenta el optimismo, la compasión y la sensación de pertenencia y conexión, emociones todas ellas que aseguran una mayor implicación en el proyecto de centro.
Los directores emocionalmente inteligentes saben gestionar sus emociones perturbadoras para poder mantener la atención y seguir pensando con claridad aún en medio de una situación crítica. La ansiedad reduce la capacidad para comprender y responder; cuando el miedo o una tensión excesiva atenaza a un director, le impide tomar decisiones y esto puede hacer que todo el centro se tambalee.
Las competencias de la I.E. no son cualidades innatas sino habilidades aprendidas, cada una de las cuales aporta una herramienta básica para potenciar la resonancia y en consecuencia la eficacia de los líderes. Los líderes más eficaces poseen al menos unas seis o siete de estas herramientas, o al menos una competencia de cada uno de los cuatro dominios fundamentales de la I.E.
¿Cuáles son esas competencias necesarias para dirigir con inteligencia emocional?: Fruto del más ambicioso estudio sobre las características personales que predicen el éxito, la
Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional identificó las siguientes competencias. En un 80% se trata de competencias emocionales:

Habilidad para detectar y aprovechar
Iniciativa o capacidad de desarrollar nuevos servicios anticipándose a la demanda
Perseverancia y resistencia al desánimo ante los obstáculos.
Interés por realizar un trabajo de
Esfuerzo, dedicación y sacrificio para alcanzar los objetivos
Búsqueda de la
Autoconfianza para enfrentarse a los retos y asertividad en las relaciones con los demás.
Capacidad de persuasión y utilización de estrategias de
Reconocimiento de la importancia de las relaciones
Seguimiento y supervisión estrecha del trabajo para garantizar que las cosas se hagan correctamente.

En un 20% eran competencias cognitivas:

Capacidad de resolución de problemas e innovación, de generar nuevas ideas y aportar soluciones
Análisis de alternativas, anticipación a los obstáculos y planificación sistemática de

Más recientemente, Daniel Goleman ha presentado los resultados de sus investigaciones, en los que hace referencia a cuatro competencias:

Conciencia emocional de uno mismo: Comprensión de las reacciones emocionales propias y reconocimiento de las fortalezas y limitaciones, sin perder la confianza en uno mismo. Las personas con esta competencia suelen encontrar tiempo para reflexionar en silencio, lo que les permite responder de un modo más ponderado y menos impulsivo. Los líderes que poseen esta conciencia están en contacto con sus señales interiores y reconocen el modo en que sus sentimientos les afectan y acaban influyendo en su rendimiento laboral. Decía Galileo “La mayor sabiduría que existe es conocerse a uno mismo.” Y como dice el refrán: “si no sabes hacia donde te diriges, cualquier camino sirve“, lo que significa que, cuanto menos conscientes seamos de lo que realmente nos apasiona, más perdidos nos hallaremos. Y este ir a la deriva puede llegar incluso a dañar seriamente nuestra salud. Tal vez sea por esto por lo que las personas que sienten que su trabajo no les permite aprovechar sus potencialidades o que sienten que su actividad es rutinaria y aburrida, corren un mayor riesgo de experimentar dolencias cardiacas. La conciencia de nosotros mismos nos proporciona, pues, una brújula segura para armonizar nuestras decisiones con nuestros valores más profundos.Al ser consciente de sí mismo, el líder puede decidir a dónde y cómo quiere conducir su vida.
Gestión de uno mismo o autorregulación: Capacidad de controlar y encauzar adecuadamente las emociones e impulsos perturbadores. Se refleja en el autocontrol, la adaptabilidad ante situaciones cambiantes y la coherencia de nuestras acciones con los valores y compromisos asumidos. Esta competencia le proporciona al líder la serenidad y la lucidez necesarias para afrontar situaciones estresantes y le ayuda a mantenerse imperturbable ante situaciones críticas. Las emociones descontroladas pueden convertir en estúpida a la gente más inteligente. Además los líderes que se ven desbordados por las emociones negativas no pueden movilizar adecuadamente las emociones positivas de la gente que trabaja con ellos. Un sorprendente descubrimiento, extraído de los estudios sobre el cerebro de personas que se hallan sometidas a situaciones estresantes, pone en evidencia que la actividad del cerebro emocional socava algunas de las funciones de los lóbulos prefrontrales de la corteza cerebral, el centro ejecutivo que se halla inmediatamente detrás de la frente. Los lóbulos prefrontrales constituyen el asiento de la memoria operativa, es decir, de la capacidad para prestar atención y recordar la información sobresaliente, una instancia esencial para la comprensión, el entendimiento, la planificación, la toma de decisiones, el razonamiento y el aprendizaje. Cuando la mente permanece en calma, el rendimiento de la memoria operativa es óptimo, pero cuando tiene lugar una urgencia, el funcionamiento del cerebro cambia a una modalidad autodefensiva centrada en la supervivencia, consumiendo recursos de la memoria operativa y transfiriéndolos a otras localizaciones cerebrales que le permiten mantener los sentidos en estado de hipervigilancia. En la medida en que nos hallemos preocupados por pensamientos movilizados por nuestras emociones, la memoria operativa dispondrá de mucho menos espacio atencional. Un día nefasto en el centro no implica ningún problema, pero un conflicto persistente con algún compañero o con la dirección es una circunstancia lo suficientemente estresante como para acabar minando nuestra resistencia inmunológica. Goleman contempla también dentro de esta competencia la iniciativa y la flexibilidad para responder a los cambios. Quien posee un alto sentido de la eficacia suele ser excelente en esta competencia. Es un líder que no espera que las oportunidades se le presenten, sino que las busca o las crea. Y también el optimismo. Los líderes optimistas saben afrontar las circunstancias adversas, considerándolas más como una oportunidad que como una amenaza. Contemplan los aspectos positivos de los demás y esperan lo mejor de ellos.
Conciencia social: Capacidad de entender los sentimientos y comportamientos de los demás, es decir, empatía. Los líderes empáticos son capaces de conectar con un amplio abanico de señales emocionales, lo que les permite experimentar las emociones de las personas que trabajan con Saben escuchar con atención, se expresan asertivamente y comprenden la perspectiva de los demás, aunque no compartan sus ideas. La empatía es la condición sine qua non de la eficacia social de la vida laboral. El líder que comprende los sentimientos y puede asumir los puntos de vista de los demás posee una especie de brújula emocional que le ayuda tanto a encontrar las palabras como las acciones más adecuadas y de un radar que le permite recibir las señales que los otros emiten. Supone también saber generar un clima emocional adecuado para establecer buenas relaciones con los miembros de la organización y con los clientes, en nuestro caso las familias que nos confían la misión de educar a sus hijos.
Gestión de las relaciones: Son todas aquellas capacidades que nos ayudan a cooperar y ejercer una influencia positiva sobre los demás. Se asienta en la autenticidad. Cuando el líder sabe inspirar a los demás, es capaz de movilizar a su equipo en torno a una visión común o a un objetivo compartido. Su ejemplo resulta inspirador y convierte el trabajo en algo estimulante y

El líder que posee esta cualidad es capaz de reconocer la necesidad de hacer cambios, y se sitúa en la vanguardia con ideas creativas, encontrando estrategias para superar las barreras que obstaculizan esos cambios. Es capaz de sacar partido de todas las situaciones, comprender los distintos puntos de vista y buscar soluciones que satisfagan a todos. El líder se convierte en catalizador del cambio.
Numerosas investigaciones y estudios vienen a confirmar que es precisamente este tipo de inteligencia, la emocional, un valor en alza que permite a un director ajustar su comportamiento a las necesidades de su entorno, utilizando sus emociones y motivaciones para generar sinergias, impulsar acuerdos, motivar al profesorado, negociar, gestionar los conflictos, y, en definitiva, liderar.
Contar con una educación eficiente, eficaz, relevante y equitativa, requiere de la transformación del modo tradicional de organizar y gestionar los centros. Por ello, el fortalecimiento de la función del director para ejercer un liderazgo responsable, el aumento en la confianza en sus recursos personales, en sus conocimientos técnicos y en su inteligencia emocional incrementarán las posibilidades de éxito del centro educativo.
Voy a terminar mi intervención con una frase de Goethe: “No basta saber, se debe también aplicar. No es suficiente querer, se debe también hacer”. Pues bien, esta ha sido mi pequeña aportación al “saber”, pero ustedes son los que ahora deben “querer, aplicar y hacer”. Gracias a todos por su atención.
5. Bibliografía Inteligencia Emocional   

Gardner, H.: Inteligencias múltiples. Ed. Paidós
Goleman, : Inteligencia Emocional. Ed.Kairós
Goleman,D. La práctica de la inteligencia emocional. Kairós
Goleman D. La inteligencia emocional en la empresa. Ed
Goleman, D., Boyatzis,R. y McKee, : El líder resonante crea más. Ed.Debolsillo
Sterret,E.A.: Guía del directivo para la Inteligencia Emocional. Centro de Estudios Ramón Areces S.A.
Bisquerra, R.: Educación Emocional y Bienestar. Praxis, Barcelona 2000
López, Elia: Educación Emocional. Programa para 3-6 años. Praxis
Alvarez , M (coord.): Diseño y evaluación de programas de educación emocional. Praxis.
Pascual,V. y Cuadrado,M: Educación Emocional: Programa de actividades para S.O. Ed.Praxis (Adolescentes)
Güell, M. y Muñoz,J.: Desconócete a ti mismo. Programa de alfabetización emociona Ed. Paidós (Adolescentes)
Ibarrola, B. y E.Delfo: Sentir y Pensar. Programa de Inteligencia Emocional para niños de 3-5 años. Ed. SM
Ibarrola, B. y E.Delfo: Sentir y Pensar. Programa de Inteligencia Emocional para niños de 6 a 8 años. Ed. SM
Ibarrola, B.: Cuentos para sentir. Educar las emociones. Ed. SM
Ibarrola, B.: Cuentos para sentir (2ª parte). Educar los sentimientos. Ed. SM
Vallés, A. y Vallés,C. : Inteligencia emocional: aplicaciones educativas” Ed.EOS (Referencias sobre numerosos programas de E.)
Vallés Arándiga, A.: Desarrollando la inteligencia emocional (I, II, III, IV y V). EOS
Elias, M., Tobías y Friedlander,B.: Educar con Inteligencia Emocional. Plaza y Janés
Fernández, P. y Ramos, :Corazones inteligentes. Ed. Kairós
Bolivar, : Los centros educativos como organizaciones que aprenden. Ed. La Muralla
Informe de la UNESCO. Delors: La educación encierra un tesoro. Santillana

Este contenido ha sido publicado originalmente por Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) en la siguiente dirección: extension.uned.es
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CUANTOS MENOS POLÍTICOS SE IMPLIQUEN EN TEMAS EDUCATIVOS, MAYOR LA OPORTUNIDAD DE QUE PARTICIPEN ALUMNOS, PADRES Y PROFESORES

El estadístico e investigador alemán en el área de la educación. Andreas Schleicher (Hamburgo, Alemania, 1964), estudió Física en Hamburgo, matemáticas en la Universidad de Deakin en Australia, donde se graduó con una Maestría en Ciencias (1992). Actualmente es director de Educación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y propulsor del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA). En cuestión de política educativa a nivel internacional, ha acompañado a los responsables de la educación de más de 70 países en la tarea de diseñar e implantar políticas y prácticas progresistas.

En un mundo en el que el tipo de cosas que resulta fácil enseñar y evaluar también se han vuelto fáciles de digitalizar y automatizar, habrán de ser nuestra imaginación, nuestra concienciación y nuestro sentido de la responsabilidad los que nos permitan aprovechar las oportunidades que el siglo XXI brinda de conformar un mundo mejor. Schleicher opina que los centros educativos del futuro tendrán que ayudar a los estudiantes a pensar por sí mismos y a cooperar con los demás, mostrando empatía, tanto en el ámbito laboral como en el cívico. Asimismo, deberemos apoyarlos para que desarrollen un sentido sólido del bien y del mal y la sensibilidad hacia las peticiones de otras personas.

La periodista Elisa Silió de la sección Educación del diario EL PAÍS (España), entrevistó a Andreas Schleicher, con ocasión de la presentación de su libro próxima publicación en el cual podrá visualizar el video de presentación del libro “Primera Clase. Cómo construir una escuela de calidad para el siglo XXI”, en Madrid. Por motivos únicamente educativos, compartimos parte del diálogo (los resaltados en negritas son nuestros y uniendo respuestas), que consideramos podrían ser de interés general para quienes estamos en la tarea educativa. Nuestro deseo de actualizarnos permanentemente, “aprendiendo” de las experiencias de los demás como dijo Voltaire, y como ha insistido el recordado motivador mexicano Miguel Ángel Cornejo, nos hace más humildes y abiertos, para que el logro de los otros sea el inicio de un nuevo caminar educativo ajustado a la realidad personal. MIGUEL ÁNGEL CORNEJO NOS EXPLICA: ¿QUÉ ES UN PARADIGMA?
Compartimos, un video de Eje Central TV, que presenta una entrevista (en un aparte del “break”) al maestro Andreas Schleicher, durante un evento en México (2015); en la cual responde a la realidad de la educación mexicana, pero que puede sernos útil, como premisa para nuestra siguiente publicación.
ENTREVISTA CON ANDREAS SCHLEICHER, DIR. EDUCACIÓN Y HABILIDADES DE LA OCDE(6´03”)

ELISA SILIÓ: El consultor británico Ken Robinson afirmaba el otro día en este diario que en Hong Kong hay agencias que preparan a los niños de tres años para entrar en la guardería. ¿No es excesivo?
ANDREAS SCHLEICHER: “Creo que puede haber una obsesión con el conocimiento cognitivo, pero en Hong Kong hay más entornos educativos innovadores que en España. No hay que caer en estereotipos. Por supuesto, la guardería tiene que estar conectada con el desarrollo social y emocional de los niños”.
ELISA SILIÓ: Sorprende cuando afirma que la ratio de alumnos por clase no influye en el rendimiento.
ANDREAS SCHLEICHER: “Es un mito. Si uno no cambia las prácticas de docencia, da igual que tengas 20 estudiantes o 30. Obviamente las clases pequeñas son una ventaja, pero la cuestión es: si tenemos un euro de más de presupuesto, ¿lo gastamos en menor ratio, en un mejor salario para el profesor o en una carrera profesional? La solución es gastar dinero en que los profesores tengan tiempo de hablar con los padres o atender individualmente. […] En Shanghái, por ejemplo, los docentes imparten de 11 a 16 horas a la semana, [en algunos lugares] hay una estructura de trabajo muy industrial. […] Los profesores enseñan planes de estudios, pero no son dueños de su práctica, no tienen tiempo de estar con los compañeros, no pueden participar en las decisiones del centro… Es como si trabajasen en una fábrica, en una cadena de producción. Lo que tienen que ser es trabajadores que conozcan su trabajo, que sean dueños de su carrera. Hablamos mucho de la educación permanente, pero los alumnos no van a estar siempre formándose si ven que sus profesores no lo hacen”.

ELISA SILIÓ: ¿Deberes sí o no?
ANDREAS SCHLEICHER: “Son una gran oportunidad de que los alumnos se hagan responsables de su propio aprendizaje, pero nunca deberían ser un sustituto del colegio. No habría que pedir que hagan lo que no ha dado tiempo en el colegio y además que colaboren los padres”.
ELISA SILIÓ: Usted insiste mucho en la implicación de los padres.
ANDREAS SCHLEICHER: “Subestimamos el papel tan importante que juegan las familias. En los sistemas que tienen éxito están muy implicados. Hace dos años estuve en una de las zonas más pobres de China y pregunté a una profesora cómo hacía para que participasen en la escuela unos padres sin formación. Ella me dijo que les llamaba dos veces a la semana. “¿Y no es una gran carga para ti?”, le pregunté. La profesora se sorprendió y contestó: “Nunca lo había pensado. Si no tuviese su ayuda sería imposible que hiciese mi trabajo”. Ella los veía como un enorme recurso”. […] Normalmente, en todos los países se llama a los padres cuando el alumno causa un problema y siempre el padre defiende al hijo y no se soluciona nada. Falta comunicación. En Suecia, al final del curso, los profesores se reúnen con cada uno de sus alumnos y sus padres. La norma que hay que cumplir es que nadie puede quejarse del otro”.
La entrevista original y completa, que recomendamos leer, la encuentra en este enlace: “LOS PROFESORES EN ESPAÑA PARECE QUE TRABAJAN EN UNA CADENA DE PRODUCCIÓN”
Les invitamos y les recomendamos, encontrar un tiempo (tan difícil de por sí para los profesores), para leer nuestra próxima publicación en el cual podrá visualizar el video de presentación del libro “Primera Clase. Cómo construir una escuela de calidad para el siglo XXI” y el poder DESCARGAR GRATUITAMENTE el libro e – book, gracias a la Fundación Santillana.
“En la última evaluación, tres de cada cuatro profesores consideraban que sus colegios penalizaban la innovación”, [por eso es necesario] “empoderar a los docentes, incluyéndoles en el diseño del cambio, porque si no este no se producirá”.
REDACCIÓN WEB DEL MAESTRO CMF
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CARLOS BAYOD: AL NIÑO HAY QUE DESARROLLARLO EN TOTALIDAD Y SIN INFLUENCIAS DOCTRINALES

La Editorial Desclée de Brouwer fundada en Bilbao (España) en 1945, publica en su Portal una entrevista realizada por la periodista Bibiana Ripol al Doctor en Bellas Artes Carlos Bayod Serafini, impulsor de “un grupo de técnicas y herramientas destinadas principalmente a potenciar el desarrollo del mundo sensorial a partir de diferentes estímulos que permiten el crecimiento y la participación del hemisferio derecho cerebral, como motor del mundo holísitico e intuitivo”. LA SENSOLOGÍA: EL MÉTODO QUE AUMENTA NUESTRA INTELIGENCIA Y CREATIVIDAD.

Bayod, aparte de artículos y disertaciones, ha publicado libros como: “El cruzamiento de informaciones estéticas doble como base pedagógica para la educación y el desarrollo de la sensibilidad y la creatividad” (1987), “El arte de sentir” (1999) y “Sensoterapia” (2008). Y los libros digitales “Sentir es vivir”, “La felicidad inteligente” y “El nuevo paradigma en la educación del siglo XXI”. Así mismo, “ha creado un catálogo de SENSOJUEGOS, tanto lúdicos como pedagógicos, aplicables a los diferentes niveles de la enseñanza con el fin de conseguir trabajar en las diferentes materias utilizando las dos partes del cerebro; la verbal -izquierda- y la -derecha- o Sensológica”. BIOGRAFÏA DE CARLOS BAYOD SERAFINI.
Por razones únicamente educativas – pastorales, compartimos parte de la entrevista, que consideramos puede ser de interés de los educadores ya que opina sobre mecanismos y cualidades del cerebro, cuyo desarrollo puede aportar un gran beneficio a la enseñanza aplicables a todos los niveles y especialidades, tanto las artísticas como las demás materias, para un mejor aprendizaje y desarrollo integral del estudiante. Precisamos que solo compartimos parte de la entrevista y que los resaltados (en negritas) son nuestros.

BIBIANA RIPOL: ¿Pensar o sentir?
CARLOS BAYOD: “No deberían separarse. Si piensas demasiado y te olvidas de sentir, posiblemente te conviertas en un déspota sin empatía, una persona en involución. Si, por el contrario, sientes demasiado y no piensas, te puedes volver en un sentimentaloide encerrado en miedos y deseos que no aportan soluciones, solo quejas y lamentos”.
BIBIANA RIPOL: ¿Qué opinión le merecen las técnicas pedagógicas utilizadas?
CARLOS BAYOD: “En la enseñanza actual, el niño y la niña están a medio gas. En la escuela se transmiten conocimientos y también hay una cierta educación en valores (muy distinta según sea la tendencia de los legisladores). Pero, ¿nos preocupamos verdaderamente del desarrollo personal del niño? ¿De saber quién es? ¿De desarrollarlo según cada uno es? Este tipo de educación solo es posible cuando se desarrolla al niño en totalidad. En lo que “piensa” y en lo que “siente””.
BIBIANA RIPOL: ¿Cómo benefician los Sensojuegos al niño?
CARLOS BAYOD: “Los Sensojuegos son unos juegos que funcionan a través de sensaciones. Desarrollan, por tanto, esta parte del cerebro que siente, armonizándolo con la parte que piensa. El efecto “Cerebro Total” se consigue con una buena sensopedagogía y jugando con Sensojuegos tal y como muestro en ¡Juguemos a Sentir!”.

BIBIANA RIPOL: ¿Qué ha aprendido de su experiencia como pedagogo?
CARLOS BAYOD: “Como pedagogo he aprendido que al niño hay que desarrollarlo en totalidad y sin influencias doctrinales de ningún tipo. Cada niño es un ser único y tiene que descubrir, por él mismo, quién es y ser creativo para poder elegir cómo quiere que sea su vida”.
BIBIANA RIPOL: Aquí juegan un papel importante las asignaturas artísticas.
CARLOS BAYOD: “Desgraciadamente, las asignaturas artísticas (las de sentir), nunca han sido valoradas como asignaturas fundamentales. Pero estoy seguro, que después de la lectura de ¡Juguemos a Sentir!, no habrá ningún pedagogo que se precie, que no tome dichas asignaturas como fundamentales”.
BIBIANA RIPOL: ¿Qué puede aportar de esta experiencia?
CARLOS BAYOD: “De mi experiencia como pedagogo, investigador curioso y pintor, ha salido este libro y dos más que se publicaron hace algunos años. El que se ha publicado ahora, ¡Juguemos a Sentir! es la culminación de los dos anteriores aplicado a los niños”.
BIBIANA RIPOL: ¿Qué primer sensojuego propones para realizar con los niños?
CARLOS BAYOD: “Se empieza con lo que podría ser una sensogimnasia o gimnasia de las sensaciones para que, posteriormente, esté capacitado a sentirse, sentir a los demás, sentir el entorno, sentir las asignaturas y sentir el arte. Todo ello en un proceso progresivo”.
BIBIANA RIPOL: ¿Por ejemplo?
CARLOS BAYOD: “Expresar las dos sensaciones táctiles del cristal y la lana con dos sonidos de voz. Los demás deben acertar qué sonido corresponde a cada tacto. De esta forma, el adulto que dirige el juego, no tiene que aprobar o suspender pues son los propios alumnos los que determinan el acierto o desacierto en la realización del juego”.
La publicación completa de la Editorial Desclée de Brouwer, que recomendamos leer, la encuentra en este enlace: ENTREVISTA CON CARLES BAYOD AUTOR DE ¡JUGUEMOS A SENTIR!
“El alumno, para aprender a crear, primero tiene que aprender a sentir, pues es a través de un juego de sensaciones llamado “sinestesia” que producirá los fenómenos creativos y de comunicación con él mismo”.
REDACCIÓN WEB DEL MAESTRO CMF
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¿QUIERE HACERLE UN FAVOR A SU HIJO? QUE VAYA AL COLEGIO SOLO Y JUEGUE SOLO, CON POCOS JUGUETES Y CON AMIGOS

Francesco Tonucci (Fano, 1940) también conocido por el seudónimo “Frato“, es un pensador, psicopedagogo y dibujante italiano. Es autor de numerosos libros sobre el papel de los niños en el ecosistema urbano y de artículos en revistas italianas y extranjeras.
Realizó estudios de pedagogía en la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Milán. Con 28 años recibió una distinción en ese campo y empezó a satirizar la realidad de la escuela a través del nombre de “Frato”, nombre que surge al fusionar las primeras sílabas de su nombre.

Compartimos la publicación de FARO DE VIGO con motivos educativos – pastorales, creemos que Francesco Tonucci es un pedagogo actual con unas ideas y propuestas muy interesantes para los docentes y padres de familia.
¿QUIERE HACERLE UN FAVOR A SU HIJO? QUE VAYA AL COLEGIO SOLO Y JUEGUE SOLO, CON POCOS JUGUETES Y CON AMIGOS
“Todas las tonterías que no han podido hacer las unirán para la adolescencia, y ahí sí habrá peligro”.
Francesco Tonucci Psicopedagogo, pensador y dibujante: “¿Quiere hacerle un favor a su hijo? Deje que vaya al colegio solo y que juegue solo, con pocos juguetes y con amigos”. Es el mensaje que transmitió ayer en Pontevedra Francesco Tonucci, invitado a participar en las segundas Xornadas “Infancia e Cidade” que organiza el Concello en colaboración con el Ministerio de Medio Ambiente.
Sin ir más lejos, en mi generación ibas solo al colegio y a los 7 años cuidabas de los primos ¿qué nos pasa que tiene que venir usted a impartir una conferencia para explicar lo evidente?
Es una pregunta aparentemente muy simple pero que no tiene una respuesta clara, porque efectivamente no ha pasado nada que justifique esto, hoy la gente tiene miedo, y tiene miedo a pesar de que no pasa nada. Porque si me dice, es que como atropellan a muchos niños tenemos miedo de dejarlos en la calle, como los raptan y violan en la calle pues tenemos miedo a dejarlos en la calle, esto sería coherente, pero no es así, la gente tiene miedo a pesar de que no pasa nada. Cuando les pregunto de qué tienen miedo me dicen de la violencia, de los pedófilos, y les pregunto si ocurrió muchas veces, siempre responden que no, que en su pueblo nunca, pero por qué tienen miedo, porque lo vio en la televisión.

¿A quién hay que responsabilizar de este miedo infundado?
Creo que tiene mucha responsabilidad la política y vosotros, los medios. No se puede aceptar que un hecho puntual de violencia contra niños sea motivo para hacer 10, 20 retransmisiones de televisión en un horario de gran audiencia porque con ese énfasis empieza a pensar que esto es muy frecuente, hasta probable, y a partir de ahí yo como padre pienso que no puedo dejar salir a mi hijo.
¿Esta protección mal entendida no está desresponsabilizando a los niños?
Totalmente, estamos creando problemas enormes, uno es que no le damos la posibilidad de construir los sutiles para enfrentarse con el mundo, que significa desresponsabilizarlo, no le damos la posibilidad de jugar y esto es muy grave, la gente no se da cuenta porque el juego parece una cosa así, de niños, que se hace hasta que no hay cosas más importantes, cuando empieza la escuela ya le dicen basta de jugar, pero los que estudiamos el desarrollo de los niños sabemos que el juego es, con seguridad, la actividad más importante en la vida de una mujer y de un hombre, no de los niños, porque ahí se ponen las bases.
Decía Albert Camus que todo lo que sabía de ética lo aprendió jugando al fútbol
¿Ve? ¿Y por qué le digo que ahora los niños no pueden jugar? Porque la gente me dice lo contrario, me dicen “ahora los niños juegan mucho más, tienen muchos más juguetes y los llevamos al parque todos los días”, bueno, son dos ejemplos que no tienen casi nada que ver con el juego, para jugar es muy importante tener pocos juguetes, con lo cual sería deseable que las familias ahorraran dinero y en lugar de juguetes regalasen tiempo libre a los niños y la posibilidad de encontrarse con amigos. Y la otra clave es que no se puede acompañar a un hijo a jugar, el verbo jugar no se conjuga con el verbo acompañar, la experiencia del juego es una experiencia de libertad. Y el otro aspecto es a nivel físico: si los niños no pueden salir y jugar libremente no pueden descargar las energías que necesitan, todo el tema de la obesidad infantil, que es un problema enorme y lo será más en adelante, está muy conectado con el hecho de que los niños salen poco solos, si salen de la mano con nosotros pero no con la experiencia del movimiento. Y por último, los niños no pueden vivir la experiencia del riesgo y el riesgo es fundamental para el desarrollo, riesgo significa ponerse a prueba con los compañeros y consigo mismo, a ver si hoy consigo hacer lo que ayer no pude.
Habrá quien le diga que los niños buscan el peligro, que hay que frenarles en esta búsqueda del riesgo…
Se equivocan, los niños en esto son perfectos en la elección del riesgo, nunca van buscando el peligro, no buscan el peligro por un afán suicida sino por el placer, y no poderlo experimentar hará que lo retrasen a la adolescencia, llegarán a ella con unas ganas enormes de riesgo que se expresará demasiado tarde y con peligro, ahí sí, todas las tonterías que no han podido hacer en la medida que lo necesitaban las unirán y compactarán en la adolescencia, y ahí si que habrá peligro.
¿De las faldas de la madre al botellón?
Exactamente.

¿Qué le parece esto de aislar el colegio de la sociedad? Los llevamos en coche de casa a la escuela, los metemos en un centro cerrado a su entorno…
Es algo equivocado, la propuesta que nosotros hacemos es que los niños vayan a la escuela solos, caminando, de manera que puedan aprovechar este recorrido para estar con amigos. Y hay que recordar que hay investigaciones científicas que demuestran que tener una actividad física antes de ir a la escuela produce un efecto positivo en el rendimiento. Yo no lo proponía por esto, pensaba solo que era una manera para recuperar autonomía, pero va más allá. Hoy tenemos problemas enormes con el tema del déficit de atención, se considera una enfermedad y en Estados Unidos, aunque ya está llegando a Europa, hay un bombardeo de medicamentos a niños para tratar el déficit de atención, pues las investigaciones demuestran que los niños que van caminando a la escuela en lugar de ir en coche con su padre tienen un nivel de atención significativamente más alto y que esa ganancia de atención se prolonga 4 horas, con lo cual la idea de una escuela cerrada es una equivocación total, para ser escuela la escuela ha de ser abierta.
Este contenido ha sido publicado originalmente por Faro de Vigo en la siguiente dirección: farodevigo.es
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EN ESTONIA LA MAYOR FORTALEZA DE SU EDUCACIÓN ES LA IGUALDAD ENTRE LOS ESTUDIANTES

Estonia, un país de Europa del Norte, limita con el mar Báltico y el golfo de Finlandia. Su capital es Tallin. Fue parte de la Unión Soviética y la introducción de Perestroika en 1987 hizo posible un proceso de restauración de la independencia. En 1994 las autoridades soviéticas reconocieron su independencia. Su población estimada es de 1.316 millones. Y deseamos compartir con Ustedes, las declaraciones de la Ministra de Educación sobre su lectura del porqué han llegado a un nivel de buenos resultados.

El sistema educativo estonio tiene establecido cuatro niveles: preescolar, básico, secundario y superior; y sus instituciones son estatales, municipales, públicas y privadas; que ofrecen acceso igualitario a varios servicios de apoyo, según las necesidades, como comidas gratuitas en la escuela, suministro de materiales didácticos, servicios de asesoramiento, además de subsidios en transporte y, a partir de la enseñanza secundaria, alojamiento. Antes de 30 años de independencia, “se ha convertido en uno de los países que la OCDE suele utilizar como ejemplo positivo a propósito de los exámenes PISA, tanto por su excelencia como por su equidad. Incluso superó a Finlandia en las pruebas de 2012, que cayó desde el puesto dos al número doce, mientras que Estonia se quedó en el once, mejorando sus marcas previas” (Héctor Barnés). “Eso significa que la pequeña república bañada por el mar Báltico tiene la mejor educación de Europa o, incluso, la mejor de Occidente”. Además, alrededor del 89% de los adultos estonios de 25 a 64 años de edad han obtenido el equivalente a un título de escuela secundaria, una de las tasas más altas en el mundo industrializado. (cf WIKIPEDIA).
Compartimos, por razones únicamente educativas, partes de la publicación de BBC News Brasil, Milán de Edison Veiga, en la cual la Ministra de Educación e Investigación de Estonia, Mailis Reps, afirma que “Los estonios realmente creen que la educación abre una amplia gama de posibilidades”, cuya población siempre ha tenido y tiene un gran aprecio por las letras y la cultura. “Un ejemplo de ello son los registros históricos de hace 150 años que muestran que ya en esa época el índice de alfabetización de la población alcanzaba el 94%.
LOS TRES PILARES DE LOS LOGROS EDUCATIVOS DE ESTONIA
El éxito obtenido –según la Ministra Reps- está en el acuerdo con la sociedad, la cual valora y es consciente de la necesidad de la educación para el desarrollo de su país, y que “los buenos resultados se ven no solo en el lugar obtenido en el ranking Pisa, sino también analizando los índices de alumnos en el nivel más bajo de aprendizaje”; priorizando el objetivo propio de “la educación y no la puntuación en pruebas”. Y estos son los tres puntales del éxito, hasta ahora obtenido:
1. LA EDUCACIÓN ES VALORADA POR LA SOCIEDAD.
La educación es un área en el que se invierte un porcentaje muy importante de su presupuesto. Porque están convencidos “que cada persona debe tener la oportunidad de desarrollar y usar su mayor potencial“. Y la valorización de la tarea docente es primordial, desde su formación inicial de cinco años hasta la capacitación permanente. “Todos los profesores deben tener maestrías en sus áreas de actuación”. Además “los candidatos a directores de escuelas son entrevistados por un consejo formado por padres, profesores y representantes del gobierno municipal. A la hora de contratar a un profesor, la responsabilidad le corresponde al director de la escuela”. “Hoy el salario base de los docentes es de 1.150 euros (US$1330). “El año que viene el piso de la categoría será de 1.250 euros, y el promedio será de 1.500 euros”.
Después de su independencia el Estado decidió invertir el 6% de su Producto Interno Bruto (PIB) en la enseñanza. En la práctica, significa que invierte unos US$7.400 por alumno al año en la enseñanza básica”. (“La media de la Unión Europea (UE) —bloque que incluye a Estonia desde 2004—, es de unos US$10.800 por alumno al año”).
2. EL ACCESO ES UNIVERSAL Y GRATUITO
Para ofrecer una educación gratuita a todos los niños y jóvenes el gobierno decidió priorizar las inversiones en educación. “Si bien es una cifra alta comparada, por ejemplo, con lo que invierten los países latinoamericanos, contrastada con los otros países europeos no impresiona. La media de la Unión Europea (UE) —bloque que incluye a Estonia desde 2004—, es de unos US$10.800 por alumno al año. “La educación básica es obligatoria de los 7 a los 17 años sin cambio de centro y la separación de itinerarios comienza a los 15” (AULAPLANETA). A todos los niños se les enseña lo básico en programación y desarrollo, desde los 7 hasta los 16 años.
El punto más fuerte del sistema educativo estonio es, ante todo, la igualdad entre los estudiantes, pocos de ellos tienen el más alto nivel comparado con otros países europeos de gran rendimiento. Es uno de los países donde menos influye el entorno socioeconómico de los estudiantes en su rendimiento. MEJOR QUE FINLANDIA: EL INCREÍBLE MILAGRO EDUCATIVO DE ESTONIA.
Como una de las características relevantes, creemos que es importante saber que “el sistema educativo del pequeño país báltico cuenta con dos aplicaciones web para escuelas: e-School y Studium. Entre estas dos plataformas los padres tienen acceso a las notas de sus hijos, las tareas que les mandaron y cuántas faltas tienen en el año.
Los chicos, por su parte, cuentan con actividades extras para practicar, bibliografía y los datos de cómo viene su cursada. Por último, los docentes aprovechan la plataforma para tener un ida y vuelta con los padres, cargar las notas y mandar la tarea a los chicos”. Todos los actores educativos participan y aprovechan en igualdad de condiciones. EL SISTEMA EDUCATIVO, LA CLAVE DE ESTONIA PARA TRANSFORMARSE EN UNA NACIÓN DIGITAL.

3. HAY AMPLIA AUTONOMÍA (DE PROFESORES Y ESCUELAS).
El gobierno decidió dar libertad a las escuelas, exigiendo de ellas, la responsabilidad en cuanto a las directrices de la enseñanza que están en el currículo nacional.” Pero cómo aplicarlas queda, en gran parte, a criterio de cada escuela”. “El currículo determina los resultados generales. La manera de alcanzarlos es elegida por los profesores“. Por ello “las escuelas y los profesores disfrutan de un alto grado de autonomía en la toma de decisiones en todos los aspectos del aprendizaje y la enseñanza”. Y “en general, las materias se enseñan de forma integrada, es decir, sin la división clásica entre las disciplinas. Las competencias más valoradas son “aprender a aprender”, ética, emprendimiento y educación digital” (Ibidem EL CONFIDENCIAL).
Sus mejores profesores se dedican a los alumnos más débiles para asegurarse de que todo el mundo tiene un nivel básico, porque están convencidos     que “ningún sistema de educación puede ser mejor que la calidad de sus profesores” (Andreas Schleicher).
“Más allá del desarrollo del currículo nacional, “la formación de los profesores se ha reorientado centrándose en prácticas más innovadoras y con un enfoque más centrado en el estudiante”, poniendo “especial hincapié en mejorar el VET (“vocational education and training”), es decir, la educación que tiene como objetivo formar profesionales, y que abarca carreras como contabilidad, medicina, enfermería, arquitectura o abogacía. Pero, sobre todo, las diferentes ingenierías”.
En cuanto al currículo y la planificación, “durante el período escolar los alumnos deben aprender idiomas y literatura estonios, primera y segunda lengua extranjera, matemáticas, biología, geografía, física, química, humanidades, historia, civismo, música, arte, artesanía, tecnología y educación física. Pero también son comunes las clases de historia de las religiones, diseño y economía.
En el contraturno (1) —período del día en que los alumnos no tienen clases— todas las escuelas ofrecen clases de deporte, música, artes y talleres de tecnologías”.

La jornada educativa se prolonga en contra turno y se desarrolla a través de la modalidad de Talleres y Deportes opcionales. Esta modalidad se sustenta en la participación activa, el constante intercambio, la construcción conjunta del conocimiento en un marco de respeto, de interacción y de cooperación. ÁREAS EDUCATIVAS.

¿QUÉ PODEMOS APRENDER DE LA EXPERIENCIA DE ESTONIA?
La Ministra Reps nos responde: “Cada país es diferente y no existe una receta o un modelo secreto que pueda ser usado solo copiando todo”. “El modelo de Estonia fue formulado considerando a un país pequeño”, con “una determina cantidad la población, problemas históricos aún no resueltos o incluso diferencias culturales”. Sin embargo, reconoce que ha sido y es muy importante su experiencia de formar alianzas entre naciones. “Finlandia es nuestro principal socio cuando tratamos de mejorar nuestras prácticas educativas, siempre hay algo que aprender de los vecinos”, remarcó.
“El futuro seguramente seguirá trayendo nuevos desafíos, principalmente con el desarrollo de nuevas tecnologías. Creemos que necesitamos aprender unos con otros y enfrentar los desafíos juntos“, concluyó.
Este sistema innovador y efectivo, según la opinión de AULAPLANETA, se debe a siete características (que resume en un interesante cuadro):

el sistema,
reformas y eficiencia,
gestión autónoma,
acceso gratuito y equidad,
profesorado formado y con libertad para innovar,
un estado comprometido con la tecnología y
una escuela comprometida con la tecnología.

Les sugerimos leer la información más amplia y ver el cuadro que está en su publicación en el siguiente enlace: LAS CLAVES DE LA EDUCACIÓN EN ESTONIA
Aunque hay una cantidad bastante importante de artículos sobre el porqué de este “milagro estonio”, y siendo su realidad histórica, social, política, cultural y educativa, en otros factores, muy diferentes de nuestras realidades; consideramos que la frase del filósofo francés Voltaire, nos viene como una razón de compartir esta experiencia educativa: “Hay alguien tan inteligente que aprende de la experiencia de los demás”. El recorrido educativo de Estonia nos puede motivar a conocer y aprender aquellas experiencias que nos ayuden a mejorar nuestra propia realidad educativa.
Santiago Do Rego en TN (TODO NOTICIAS) de Argentina, sostiene que “la revolución educativa en Estonia tiene como objetivo implementar la tecnología de manera más eficiente y efectiva en el aprendizaje y la enseñanza, para mejorar las habilidades digitales de toda la nación. [… y] Katrin Vaga, Gerente de Comunicación y Marketing de Mektory, [Universidad Tecnológica de Tallin], afirma: “Teníamos que mirar hacia el futuro y necesitábamos trabajar en nuestra educación para alcanzar las metas y para estar unidos como nación”, pues “todos los grandes proyectos que colocaron a Estonia en el mapa fueron iniciativas de nuestros estudiantes e investigadores“. EL SISTEMA EDUCATIVO, LA CLAVE DE ESTONIA PARA TRANSFORMARSE EN UNA NACIÓN DIGITAL.
La Ministra Reps coincide con algunos especialistas, que en educación la última palabra todavía no está dicha, y que aprender de la experiencia no se debe olvidar, al afirmar que “la formulación de políticas públicas en el campo de la educación estamos siempre abiertos a cambios y la innovación, pero al mismo tiempo valoramos y preservamos enfoques tradicionales que han funcionado bien”.
Este artículo podrá ser enriquecido con una próxima publicación con las declaraciones de Priit Reiska, vicerrector, investigador y docente de la Universidad de Tallin. Permítanos sugerirles conocer todas las declaraciones de la Ministra de Educación e Investigación de Estonia, Mailis Reps, y tener mayor información en nuestra Fuente:  LAS LECCIONES DE ESTONIA, EL PAÍS QUE REVOLUCIONÓ LA ESCUELA PÚBLICA Y SE CONVIRTIÓ EN EL LÍDER DE OCCIDENTE EN EL RANKING DE EDUCACIÓN.
REDACCIÓN WEB DEL MAESTRO CMF
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TENEMOS UNA EDUCACIÓN QUE EN CIERTO MODO LE ESTÁ ROBANDO A LA GENTE SU CONCIENCIA, SU TIEMPO Y SU VIDA

Claudio Benjamín Naranjo Cohen (Valparaíso, 24 de noviembre de 1932) es un reconocido psiquiatra y escritor chileno. Uno de los pioneros y máximos referentes de la psicología transpersonal.
Después de doctorarse en medicina, fue contratado por la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile para formar parte del personal de un pionero centro de estudios sobre Antropología Médica (CEAM), fundado por Franz Hoffman en 1960, al mismo tiempo que ejercía la psiquiatría en la Universidad Clínica Psiquiátrica.

Compartimos con fines educativos – pastorales la publicación del Blog Creadess en donde comparten la entrevista del chileno Claudio Naranjo.
LA EDUCACIÓN QUE TENEMOS ROBA A LOS JÓVENES LA CONCIENCIA, EL TIEMPO Y LA VIDA
Cuando uno escucha a este psiquiatra chileno de 75 años da la sensación de estar frente al Jean-Jacques Rousseau de nuestro tiempo.
Cuenta que estaba bastante dormido hasta que en los años 60 se fue a vivir a EE.UU., allí fue discípulo de Fritz Perls, uno de los grandes terapeutas del siglo XX y formó parte del equipo del Instituto Esalen en California. Allí tuvo grandes experiencias en el mundo terapéutico y en el mundo espiritual. Contactó con el sufismo y se convirtió en uno de los introductores de Eneagrama en occidente. También bebió del budismo tibetano y el zen.
Claudio Naranjo ha dedicado su vida a la investigación y a la docencia en Universidades como Hardvard y Berkeley. Ha fundado el programa SAT, una integración de la terapia Gestalt, el Eneagrama y la Meditación para enriquecer la formación de profesores. En este momento está lanzando un aviso muy contundente: o cambiamos la educación o este mundo se va a pique.
Dices que para cambiar el mundo hay que cambiar la educación ¿cuál es la problemática de la educación y cuál es tu propuesta?
La problemática en la educación no es de ninguna manera la que a los educadores les parece que es. Creen que los estudiantes ya no quieren lo que se les ofrece. A la gente se le quiere forzar a una educación irrelevante y se defiende con trastornos de la atención, con desmotivación. Yo pienso que la educación no está al servicio de la evolución humana sino de la producción o más bien de la socialización. Esta educación sirve para domesticar a la gente de generación en generación para que sigan siendo unos corderitos manipulables por los medios de comunicación. Esto es socialmente un gran daño. Se quiere usar la educación como una manera de meter en la cabeza de la gente una manera de ver las cosas que le conviene al sistema, a la burocracia. Nuestra mayor necesidad es la de una educación para evolucionar, para que la gente sea lo que podría ser.
La crisis de la educación no es una crisis más entre las muchas crisis que tenemos, sino que la educación está en el centro del problema. El mundo está en una crisis profunda porque no tenemos una educación para la conciencia. Tenemos una educación que en cierto modo le está robando a la gente su conciencia, su tiempo y su vida.
El modelo de desarrollo económico de hoy ha eclipsado el desarrollo de la persona.
¿Cómo sería una educación para que seamos seres completos?
La educación enseña a la gente a pasar exámenes, no a pensar por si misma. En un examen no se mide la comprensión, se mide la capacidad de repetir. ¡Es ridículo, se pierde una cantidad tan grande de energía! En lugar de una educación para la información, se necesitaría una educación que se ocupe del aspecto emocional y una educación de la mente profunda. A mi me parece que estamos presos entre una alternativa idiota, que es la educación laica y una educación autoritaria que es la educación religiosa tradicional. Está bien separar Estado e Iglesia pero, por ejemplo en España, han echado por la borda el espíritu como si religión y espíritu fueran la misma cosa. Necesitamos que la educación atienda también a la mente profunda.
¿Cuándo hablas de espiritualidad y de mente profunda a qué te refieres exactamente?
Tiene que ver con la conciencia misma. Tiene que ver con aquella parte de la mente de la que depende el sentido de la vida. Se está educando a la gente sin ese sentido. Tampoco es la educación de valores porque la educación de valores es demasiado retórica e intelectual. Los valores deberían ser cultivados a través de un proceso de transformación de la persona y esta transformación está muy lejos de la educación actual.
La educación también tiene que incluir un aspecto terapéutico. Desarrollarse como persona no se puede separar del crecimiento emocional. Los jóvenes están muy dañados afectiva y emocionalmente por el hecho de que el mercado laboral se traga a los padres y ya no tienen disponibilidad para los hijos. Hay mucha carencia amorosa y muchos desequilibrios en los niños. No puede aprender intelectualmente una persona que está dañada emocionalmente.

Lo terapéutico tiene mucho que ver con devolverle a la persona la libertad, la espontaneidad y la capacidad de conocer sus propios deseos. El mundo civilizado es un mundo domesticado y la enseñanza y la crianza son instrumentos de esa domesticación. Tenemos una civilización enferma, los artistas se dieron cuenta hace mucho tiempo y ahora cada vez más los pensadores.
A la educación parece solo interesarle desarrollar la parte racional de la gente ¿Qué otras cosas podrían desarrollarse?
Yo pongo énfasis en que somos seres con tres cerebros: tenemos cabeza (cerebro intelectual), corazón (cerebro emocional) y tripas (cerebro visceral o instintivo). La civilización está íntimamente ligada por la toma de poder por el cerebro racional. Con el momento en que los hombres predominaron en el dominio político, unos 6000 años atrás, se instaura esto que llamamos civilización. Y no es solamente el dominio masculino ni el dominio de la razón sino también de la razón instrumental y práctica, que se asocia con la tecnología; es este predominio de la razón instrumental sobre el afecto y sobre la sabiduría instintiva lo que nos tiene tan empobrecidos. La plenitud la puede vivir sólo una persona que tiene sus tres cerebros en orden y coordinados. Desde mi punto de vista necesitamos una educación para seres tri-cerebrados. Una educación que se podría llamar holística o integral. Si vamos a educar a toda la persona, hemos de tener en cuenta que la persona no es solo razón.
Al sistema le conviene que uno no esté tanto en contacto consigo mismo ni que piense por sí mismo. Por mucho que se levante la bandera de la democracia, se le tiene mucho miedo a que la gente tenga voz y tenga conciencia.
La clase política no está dispuesta a apostar por la educación.
La educación nos sumerge en un mar de conceptos que nos separan de la realidad y nos aprisiona en nuestra propia mente ¿Cómo se puede salir de esa prisión?
Es una gran pregunta y es una pregunta necesaria en el mundo educacional. La idea de que lo conceptual sea una prisión requiere una cierta experiencia de que la vida es más que eso. Para uno que ya tiene el interés en salir de la prisión de lo intelectual, es muy importante la disciplina de detener la mente, la disciplina del silencio, como se practica en todas las tradiciones espirituales: cristianismo, budismo, yoga, chamanismo… Parar los diálogos internos en todas las tradiciones de desarrollo humano ha sido visto como algo muy importante. La persona necesita alimentarse de otra cosa que conceptos. La educación quiere encerrar a la persona en un lugar donde se la somete a una educación conceptual forzada, como si no hubiera otra cosa en la vida. Es muy importante, por ejemplo, la belleza. La capacidad de reverencia, de asombro, de veneración, de devoción. No tiene que ver necesariamente con una religión o con un sistema de creencias. Es una parte importante de la vida interior que se está perdiendo de la misma manera en que se están perdiendo los espacios bellos de la superficie de la Tierra, a medida que se construye y se urbaniza.
Precisamente quería preguntarte tu opinión sobre la crisis ecológica que vivimos.
Es una crisis muy evidente, es la amenaza más tangible de todas. Se puede prever fácilmente que con el calentamiento de la Tierra, con el envenenamiento de los océanos y otros desastres que están pasando, no vamos a poder sobrevivir tantas personas como las que somos ahora.
Estamos viviendo gracias al petróleo y consumimos más recursos de los que la tierra produce. Es una cuenta atrás. Cuando se nos acabe el combustible será un desastre para el mundo tecnológico que tenemos.
La gente a la que llamamos más primitiva como los indígenas tienen una forma de tratar a la naturaleza que no viene del sentido utilitario. En la ecología como en la economía y otras cosas, hemos querido prescindir de la conciencia y funcionar sólo con argumentos racionales y eso nos está llevando al desastre. La crisis ecológica sólo puede pararse con un cambio de corazón, verdadera transformación, que sólo la puede dar un proceso educativo. Por eso no tengo mucha fe ni en las terapias ni en las religiones. Solo una educación holística podría prevenir el deterioro de la mente y del planeta.
¿Podríamos decir que has encontrado un equilibrio en tu vida a esas alturas?
Yo diría que cada vez más, aunque no he terminado el viaje. Soy una persona que tiene mucha satisfacción, la satisfacción de estar ayudando al mundo en el que estoy. Vivo feliz, si se puede ser feliz en esa situación trágica en la que estamos todos.
Desde tu experiencia, tu trayectoria y tu madurez, ¿cómo procesas el hecho de la muerte?
En todas las tradiciones espirituales se aconseja vivir con la muerte al lado. Hay que hacerse a esa evidencia de que somos mortales y creo que el que toma la muerte en serio no será tan vano. No tienes tanto miedo a cosas pequeñas cuando hay una cosa grande de la cual preocuparte más. Yo creo que la muerte sólo puede superarla uno que en cierto modo muere antes de morir. Uno tiene que morir a la parte mortal, a la parte intrascendente. Los que tienen suficiente tiempo y vocación y que llegan suficientemente lejos en este viaje interior se encuentran tarde o temprano con su verdadero ser. Y ese ser interior o ese ser lo que uno es, es algo que no tiene tiempo y que le da a una persona una cierta paz o un sentido de invulnerabilidad. Estamos muy absortos en nuestra vida cotidiana, en nuestros pensamientos de alegría, tristeza, etc… No estamos en nosotros, no estamos atentos a quien somos. Para eso necesitamos estar muy en sintonía a nuestra experiencia del momento. Esta es la condición humana, estamos viviendo hacia el pasado y el futuro, el aspecto horizontal de nuestra vida. Pero poco atentos a la dimensión vertical de nuestra vida, el aspecto más alto y más profundo, eso es el espíritu y es nuestro ser y la llave para acceder es el aquí y ahora.
A veces vamos en busca del ser y a veces nos confundimos en la búsqueda de otras cosas menos importantes como la gloria.

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LA MAESTRA QUE LOGRA QUE SUS ALUMNOS LEAN 40 LIBROS AL AÑO

Nancie Atwell es la profesora estadounidense que se convirtió en la primera ganadora del Global Teacher Prize (2015) y lleva 40 años transmitiendo su pasión por la lectura y la escritura con innovadores métodos de enseñanza.

A Nancie Atwell sus más de 40 años de experiencia como profesora no le han «quemado» ni sus energías ni su ilusión. «Me encantan los desafíos y me encanta mi vida como profesora. Espero poder transmitir a los jóvenes que la educación es un privilegio», asegura esta maestra estadounidense que ha sido galardonada con el primer Global Teacher Prize, el premio dotado con un millón de dólares (unos 950.000 euros) que quiere convertirse en el «Nobel de la enseñanza».
La Fundación Varkey, impulsora de este premio al que se presentaron 5.000 aspirantes de todo el mundo, cree que Atwell «representa todo lo que hace a alguien ser un excelente maestro» por su «constante innovación en sus más de 40 años de enseñanza, tratando de formar ciudadanos del mundo en el aula» y por ser «un líder en el campo de la educación». Su trabajo, subraya la fundación, beneficia «no sólo a sus estudiantes, sino también a otros maestros, a su comunidad y al mundo».
«He aprendido y sigo aprendiendo cómo hacer que una escuela sea un lugar de felicidad y sabiduría para mis estudiantes y para mí», dijo Atwell durante su discurso de aceptación del premio.
Profesora desde 1973, Atwell fundó en 1990 el Centro para la Enseñanza y el Aprendizaje (CTL) en Edgecomb (Maine), donde lleva a la práctica y comparte sus ideas para mejorar la enseñanza de la lectura y la escritura. Atwell, que descubrió su pasión por la lectura cuando una fiebre reumática la postró en la cama siendo niña, presume con orgullo de que sus alumnos leen unos 40 libros al año, frente a los seis u ocho que leen la mayoría de los estudiantes de séptimo y octavo grado. ¿Cómo lo consigue? El secreto, dice, es dejar que el niño elija los libros que quiere leer y los temas sobre los que quiere escribir.

«Cada año, mis alumnos de séptimo y octavo grado eligen y leen entre 30 y 100 títulos. Devoran los libros porque la biblioteca de la clase está llena de historias interesantes de escritores serios, porque tienen tiempo para leer en el colegio, porque esperan poder leer cada noche en su casa y porque 35 años de experiencia me han enseñado que mi trabajo es leer, disfrutar y recomendar literatura para jóvenes a los jóvenes a los que enseño», explicaba la propia Nancie en un artículo en 2010.
En el CTL, donde acuden unos 75 estudiantes, las clases son pequeñas (de 16 a 18 estudiantes) y disponen de decenas de miles de libros para elegir, según señalan en su web.
Un niño sentado en una habitación tranquila con un buen libro «no es un método de enseñanza llamativo o comercial», pero es la manera de que alguien se convierta en un lector, destaca Atwell, aunque avisa de que tampoco el taller de lectura es una sala de lectura silenciosa prolongada. Hay lectura en voz alta, explicaciones sobre lo que se lee, se explica el significado de palabras desconocidas, la entonación de las frases… «El taller de lectura es una de las cosas más simples y más difíciles que hacemos. Es también el más valioso», añade.
Su meta es que los estudiantes se conviertan en «apasionados, habituales y críticos lectores» y que la lectura les convierta en personas «más inteligentes, más felices, más justas, y más compasivas, debido a los mundos que experimentan dentro de esos cientos de miles de líneas de impresión».
«La nuestra no es una población privilegiada de los estudiantes», advierten en el centro, entre cuyos alumnos también hay niños con TDAH, problemas de aprendizaje o dislexia. Es un objetivo «posible» convertir a los niños en lectores, asegura.
Leer es también el camino para escribir bien, todo un arte que requiere de tiempo, según defiende la fundadora de esta innovadora escuela a la que han acudido más de 600 profesores a lo largo de estos años para aprender métodos de enseñanza más eficaces. En sus talleres de escritura, los estudiantes pueden desarrollar sus propios temas, escribir en distintos géneros, consultar sus borradores con sus maestros y compartir sus ideas. Algunas de las reseñas de los libros que han leído los alumnos del taller se publican en la web del centro y los propios niños confeccionan sus listas de recomendaciones.
La propia Atwell es una autora consagrada, con nueve libros publicados sobre educación. Del más conocido, «In the Middle», ha vendido medio millón de ejemplares y va por su tercera edición. Obra de referencia para los profesores anglosajones, contiene procedimientos detallados, mini lecciones reproducibles, técnicas y estrategias para inculcar la pasión por los libros.
«Estoy convencida de que la enseñanza de las artes del lenguaje es una de las grandes carreras: exige tiempo y energía, pero está llena de significado, vale la pena y es interesante. (…) ¿Qué trabajo podría ser más satisfactorio?», dice Nancie Atwell.

César Bona, el único profesor español entre los 50 finalistas al Global Teacher Prize, destaca en su Facebook una frase de Atwell en la ceremonia de entrega en Dubai: «Innové sin permiso». A veces suele ser el único camino, pero hay que probarlo», dice el maestro del colegio público Puerta de Sancho de Zaragoza.
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EL TRABAJO EDUCATIVO ES DIDÁCTICO, ENSEÑA A PONERSE EN CONTACTO CON LA REALIDAD

Así es como opina el profesor José Francisco Romo Adanero, Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología, en Filosofía y Letras, Doctor en Humanidades (Sociología de la Educación), al ser entrevistado por la Licenciada en Periodismo Carlota Fominaya para el ABC (España).

En este amplio diálogo, que compartimos con fines únicamente educativos – pastorales, se abordan temas muy importantes sobre la educación (no sólo para España), sino para todo educador en busca conocer otras experiencias y opiniones, para elegir entre pluralidad de métodos y corrientes, aunque a veces dominan las modas.
En esta conversación se aborda la importancia de la escucha en la educación, el sentido del profesor en un mundo lleno de instrumentos conectados a internet, el error de responder a las preguntas de los estudiantes, en lugar de acompañarles a que descubran la respuesta ellos, la curiosidad, el pensamiento crítico y algunos consejos a los padres de familia, para elegir (donde es posible) el centro educativo para sus hijos.
¿Cómo conseguir, por le educación, hacer emerger toda la capacidad que la persona tiene dentro? ¿Cree Usted que el gran drama de la sociedad es que no escucha?
Francisco Romo: «Solo es posible educar si partimos de nuestras preguntas. El drama es que no se escucha hoy»
Fundación Botín reanuda el ciclo de Conferencias «La educación que queremos.
«Si hay algo que define la relación del hombre con el mundo es su capacidad de preguntar, de mantener viva la curiosidad y estupor frente a las cosas. Esto es lo único que nos libra de todas las respuestas parciales e ideológicas», afirma Francisco Romo, director del Colegio San Ignacio de Loyola de Torrelodones. Y por eso también para este doctor Humanidades y licenciado en Sociología y Filosofía, «solo es posible educar si partimos de nuestras preguntas, porque expresan el interés del hombre por lo real y la posibilidad de encontrar una respuesta satisfactoria».
Romo ha sido el encargado de dar el pistoletazo de salida al Ciclo de Conferencias que Fundación Botín 2017. Esta organización celebra por segunda vez estas jornadas que buscan convertirse en un espacio para pensar y debatir sobre la Educación, en mayúsculas. Tras una primera cita en 2016, donde se pusieron en valor la figura del profesor, la del alumno y de su entorno, y algunos de los contenidos que pueden formar parte de la educación que la sociedad está buscando, «este año es el turno de trabajar con otros valiosos ingredientes como el arte, la curiosidad, el silencio, el entusiasmo y el fracaso, entre otros. Porque estamos convencidos de que la educación que queremos es posible hoy», afirman.
—Usted asegura que la educación hoy está sometida al pragmatismo. ¿Qué quiere decir con esto?
—Parece que hoy lo importante, a la hora de educar a los niños, es hacer muchas cosas. Y en muchas ocasiones ni se pregunta el sentido de por qué las hacen, lo cual es terrible, como si fuera el mero hecho de hacer lo que le da sentido, cuando siempre es al revés. El hombre, si no piensa antes lo que hace, está perdido, porque termina pensando según hace. O peor aún, siendo borrego de los que han decidido lo que tenemos que hacer.
—¿Qué le parece el momento actual en la educación y cuál es el mayor reto al que nos enfrentamos?
—Estamos en un momento interesantísimo para educar, donde se hace cada vez más evidente que el centro es la persona. La tentación es reducir la educación a futuro, a preparar a los niños para el mercado de trabajo, que evidentemente hay que hacerlo, o reducir la educación a la socialización, a hacer buenos ciudadanos, que es otra de las tentaciones. Cuando el verdadero centro de la educación es hacer emerger toda la capacidad que la persona tiene dentro. Y esto es lo fundamental. El tema es cómo se consigue. Cuáles son los distintos métodos que se pueden promover. Lo bueno ahora mismo es hay una pluralidad de métodos donde elegir, aunque también es verdad que dominan las modas. Se pone de moda las inteligencias múltiples, todo el mundo las trabaja. Luego se pone de moda la inteligencia emocional, y todo el mundo trabaja la inteligencia emocional… En parte todo tiene algún valor, como decía Chesterton, que apuntaba que toda mentira tiene una parte de verdad. Pero hay que saber sacar la verdad de las cosas.
—¿Cuál es el sentido del profesor en un mundo lleno de instrumentos conectados a internet?
—Debemos saber que la persona crece cuando tiene delante a alguien que tiene una conciencia grande de la realidad, y del significado de la vida. Yo tenía un maestro estupendísimo en la escuela en la que estaba, que decía: «El maestro es uno, que viene de lejos, y va lejísimos». El profesor «viene de lejos» porque tiene una tradición potente, que es otra de las medias verdades de este mundo: Que el niño se hace a él mismo. Es importante construir sobre espaldas de gigante, que decía Goethe. El individuo necesita de una relación para crecer. Lo primero del hombre es la escucha para poder crecer. Y esta es la gran debilidad del hombre, de la cultura y de la educación.

—Se escucha poco, por lo general.
—Como si no pudiéramos aprender nada de nadie. Yo tengo alumnos que por principios dicen: «No me interesan las cosas, esta asignatura no me interesa. El título no me gusta. Matemáticas no me gusta, Religión no me gusta, Historia no me gusta, Social no me gusta. Es que no me interesa». Yo les digo: «¿Las conoces? ¿Conoces algo de esas asignaturas? ¿No ves que es terrible decir eso? ¿Tú sabes lo que significa la palabra interés? Inter-ese, la relación entre el «inter» (yo) y el «ese». Si tú no te abres, ¿cómo te va a interesar la realidad? Han decidido previamente que no se abren y que, por tanto, no escuchan. En efecto, el gran drama de la sociedad es que no escucha. Qué van a preguntar, si han cerrado la ventana. La razón es la pregunta. Y esa es, en realidad, la esencia de la historia de la filosofía.
—La razón es la pregunta, lo que define al hombre, como usted dice. ¿Cómo podemos potenciarla en nuestros educandos?
—El niño que tiene grandes personas a su alrededor, se expresa cómo pregunta. Lo voy a explicar con «El Principito»: Se trata de la pregunta ante el misterio de la realidad. El piloto que se acerca al niño y empieza esa maravillosa relación ante el misterio. El niño no quiere quedarse ante la apariencia de las cosas. No le vale que le pinte un cordero o una serpiente boa de cualquier manera. El niño no quiere quedarse ante la apariencia de las cosas, y el piloto entiende que ante una pregunta seria y profunda no se puede dar cualquier respuesta. Este es otro de los dramas de nuestra cultura hoy en día, que antes casi de que el niño nos está haciendo una pregunta, ya le estamos dando la respuesta, en vez de acompañarle a que descubra la respuesta él. Y en eso debe consistir la figura del educador.
—En casa… ¿Cómo podemos regar esa curiosidad de nuestros hijos?
—No aplastando la pregunta del niño. La madre o el padre que cansados del trabajo le dicen «para ya», «no me hagas otra pregunta», «no puedo más» «es que tengo que hacer otras cosas, porque me falta terminar una cosa del trabajo»… Está aplastando esa curiosidad, no hace diálogo. El niño piensa que a la gente no le interesa lo que él pregunta, y decide que es mejor no preguntar. Mantener la pregunta en un niño, en un joven, en un hombre, en un anciano… Da dignidad al hombre. Pero se suele pensar que es mejor no pensar. Es absurda la cultura hoy, porque no pone en el centro el valor de la persona, que se expresa en preguntas. La pregunta nace del deseo del hombre de ser verdadero, feliz, justo. Que son deseos que todos tenemos, seamos de derechas, de izquierdas o de centro…
—Debemos fomentar la escucha, la pregunta, y… ¿dónde queda el pensamiento crítico…?
—Veamos. ¿De dónde nace el pensamiento crítico? De cribar, como en los pueblos, la paja del grano. De quedarte con lo bueno, con lo interesante, y apartar lo que no lo es. La educación tiene que favorecer que emerja ese criterio que les permita poder ser críticos. Una persona crítica es una persona que va al fondo de las cosas, que es capaz de valorar, de sacar los factores en juego más importantes de lo que se está hablando. Ahora, la sociedad, el poder… Trata de anularlo, claro. Trata de acallar las exigencias. No ayuda precisamente el que vivamos en el consumo de la inmediatez de las cosas, y esto esa algo contra lo que deben lidiar los padres de hoy.
—Ahora muchas familias se encuentran, por cierto, ante la tesitura de elegir colegio. ¿Qué consejos les daría a estos padres?
—Hoy en día el problema es la claridad del proyecto el método del colegio. Lo bueno es que las escuelas están muy inquietas, están buscando acertar. Hay cosas muy bonitas en España y hay que tener el radar puesto. Los padres deben buscar aquellos colegios que verdaderamente tengan un proyecto educativo que ponga como centro a la persona, y que desarrolle esta capacidad de pregunta sobre la verdad. El trabajo educativo es didáctico sobre todo. Es decir, que desde la Matemática, la Literatura, la Biología, la Historia… enseñan a ponerse en contacto con la realidad, enseñan a usar bien la razón, enseñan bien a argumentar… Entonces a mi el trabajo cooperativo, estupendo, el trabajo por proyectos, estupendo… pero no han inventado el Amazonas. A mi maestro en un pueblecito de Ávila ya lo hacía sacándonos a los nueve años a dar un paseo por el monte a coger grillos, lagartijas, a hacer el herbario, etc. Y a partir de ahí nos enseñaba a leer y a escribir las letras, a sumar y a restar los números.
Respondiendo a su pregunta… ¿Quién lo hace mejor? Aquella institución que tiene como interés poner a los alumnos ante la realidad. Los profesores tenemos una obligación. Que los chavales cuando llegan a la universidad «se coman la institución», y no al revés, que no les haga desaparecer… Porque eso significa que hay una madurez, una capacidad de razonamiento, que hay una capacidad de pregunta sobre las cosas grandísima. La realidad es que hay un porcentaje altísimo de alumnos que abandonan la carrera. Creo que es en parte porque no tuvieron aquellos profesores capaces de transmitirles interés por todo lo que sucede, por los problemas del mundo, por la política… El drama de la educación es que faltan adultos con falta de pasión por la vida.
Este contenido ha sido publicado originalmente por ABC (España) en la siguiente dirección: abc.es
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EL MAESTRO ESTÁ TRANSFORMANDO, EN MUCHOS CASOS QUIZÁ PARA SIEMPRE, EL CEREBRO DEL NIÑO

De ahí la enorme responsabilidad del enseñar. De ahí la enorme trascendencia para una sociedad, que tiene que determinar y seleccionar muy cuidadosamente quienes van a ser maestros y profesores.
La entrevista a Francisco Mora, que compartimos únicamente con fines educativos – pastorales. Ha sido publicada por el Blog EL EMOTIONAL , y nos ilustra sobre “Solo se puede enseñar a través de la alegría”.
¿Cree Usted que “el cerebro no está diseñado para que seamos felices? ¿Es la educación lúdica un disfraz del aprendizaje?

Francisco Mora Teruel: “Solo se puede enseñar a través de la alegría”
Nos detenemos a hablar de neuroeducación y de la emoción como base del aprendizaje con Francisco Mora Teruel, doctor en Medicina, doctor en Neurociencias y catedrático de Fisiología Humana. Y lo hacemos a partir de la lectura de su libro Neuroeducación, solo se puede aprender aquello que se ama. “La emoción es el vehículo que transporta las palabras y su significado”, nos cuenta en esta entrevista.
Solo se puede enseñar a través de la alegría”. ¡Qué gran frase!
La alegría es un sentimiento positivo del ánimo que nadie duda lleva siempre a hacer cosas. Despierta la curiosidad. Focaliza la atención. Asocia eventos y sucesos y el individuo aprende fácil. El sustrato último de esa alegría es la emoción encendida.
Los niños de temprana edad serían más felices y aprenderían más al aire libre que en las aulas, dice usted en el libro
El cerebro posee códigos tempranos de funcionamiento (sin duda, recapitulación del proceso evolutivo) que, en esos primeros años, se activan con lo sensorial directo y real del mundo, y no con ideas o abstractos. Es decir, se activan principalmente con la sensación y la percepción de lo real. Y las sensaciones, como por ejemplo qué es una hoja, y sus colores, sus tamaños, sus formas, su textura, sus detalles y olores, su crepitar diferente cuando se rompen… son lo que el niño mejor aprende y graba teniendo él mismo la realidad de la hoja en sus manos. Es más, para que el niño aprenda bien qué es una hoja, hay que enseñarle el árbol o arbusto real del que procede. Y el color, no de esa hoja aislada, sino del color y el movimiento que adquiere cuando esta en lo frondoso del árbol. Aprendiendo y viviendo de ello el género homo ha sobrevivido millones de años. Y así se han grabado esos códigos de supervivencia cuyo valor ahora esta en reconocerlos y hacerlos funcionar cuando su actividad asoma temprana en el niño en los primeros años. Y todo eso no se encuentra en las aulas, en las guarderías, sino en el campo y las montañas. ¡Y pensar que hay niños en las grandes ciudades que nunca han visto una vaca real y solo una vaca digital…!
Y finalmente, permítame decirle, que después se construyen de forma sólida, y con otros códigos cerebrales, los conceptos, esos elementos base del gran edificio que es el pensamiento humano. Y esto sí se enseña y se aprende en el aula.
Nos habla un poco del cerebro emocional y de su funcionamiento.La emoción como base del aprendizaje es una de las ideas que recalca. Seguro que esto lo experimentan cada día los profesionales de la enseñanza cuando son ellos mismos los que se emocionan enseñando.
Sí, considero la emoción como el epicentro de toda enseñanza. La emoción es el vehículo que transporta las palabras y su significado. Sin emoción no hay significado, y sin significado no se puede aprender nada (y por significado se entiende aquí placer o dolor, recompensa o castigo). Y es esa emoción que, si se maneja adecuadamente, hace despertar la curiosidad y la atención. Y con ello, el entendimiento apropiado de esas palabras. Y eso vale tanto para las humanidades como para las ciencias y matemáticas incluidas, por supuesto.

El cerebro emocional está situado estratégicamente entre las áreas de procesamiento de toda información sensorial (cuando vemos una rosa) (áreas sensoriales de la corteza cerebral) y el procesamiento de esa información hasta sus mas altos niveles abstractos (cuando elaboramos cognitivamente la idea de rosa o manzana mas allá de la forma, el color, la textura o el olor que tienen) (áreas de asociación de la corteza cerebral). Todo esto quiere decir que toda información sensorial es procesada por el cerebro emocional antes de su elaboración por el cerebro cognitivo. Cuando se contempla una rosa, o cogemos una manzana, o desciframos una formulación matemática, todos los elementos que maneja nuestro cerebro para realizar sus operaciones, esos elementos que llamamos abstractos, ideas, o conceptos, ya se encuentran bañados de emoción, de bueno o de malo, de significado en definitiva aun cuando sea de forma inconsciente. En esencia somos seres emocionales.
¿Qué conceptos básicos de neuroeducación tendría que tener aprendidos cualquier persona que se dedique a la enseñanza?
Permítame que aquí solo destaque la idea principal. Y es la idea que conduce a hacer consciente al maestro y al profesor que su enseñanza cambia la física y la química del cerebro del que aprende. Y esto se múltipla por millones cuando ese maestro enseña a niños de pocos años. El maestro está transformando, en muchos casos quizá para siempre, el cerebro del niño. De ahí la enorme responsabilidad del enseñante. De ahí la enorme trascendencia para una sociedad, que tiene que determinar y seleccionar muy cuidadosamente quienes van a ser maestros y profesores.
¿Qué deberíamos conocer de neuroeducación como padres?¿Cómo se podría implementar esta figura de asesor en neuroeducación de la que habla en el libro, que sirva de puente entre los conocimientos en esta área y los profesionales de la enseñanza?
Está todo por elaborar. Pero entiendo que el neuroeducador podría ser una nueva figura en los colegios que sirviera para encauzar solución a problemas que surgen en los niños en los colegios, sea autismo, dislexia, discalculia, lesiones cerebrales sutiles que dificulten el aprendizaje. Y desde luego a instaurar e implementar una mejor enseñanza basada en los conocimientos actuales sobre cómo funciona el cerebro.
Los padres pueden detectar de modo muy temprano, es decir, en los primeros años de vida del niño, algún déficit, siquiera sutil y casi no detectable en la guardería o el colegio. Esos años son clave para realizar intervenciones tempranas y poder solucionar de modo efectivo el problema. Y los padres en la intimidad de la familia son clave en estas primeras etapas.
¿De qué forma surgió su interés por la neuroeducación?
Llevo muchos años estudiando el cerebro. Y enseñando en la Universidad y particularmente, en Medicina, el funcionamiento del sistema nervioso central. En los últimos diez años la Neurociencia cognitiva ha dado un vuelco en lo que se refiere a entender mejor los mecanismos neuronales sustrato del aprendizaje y la enseñanza y los muchos factores que la influencian. He pensado que era ya el momento maduro de decir algo sobre ello.
¿Es feliz enseñando, ya sea en el aula o poniendo sus conocimientos en un libro?
Sí, lo soy. Y ese sentirme “feliz” lo promueve, fundamentalmente, el sentimiento de que puedo estar ayudando a la gente.
Muchas gracias.
Este contenido ha sido publicado originalmente por El Emotional en la siguiente dirección: elemotional.com | Autor: Sónia Marquès Camps
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LA VIDA EMOCIONAL DE LOS NIÑOS AFECTA LA HABILIDAD PARA APRENDER

El mindfulness se ha convertido, para algunos, en el «remedio para todo» desde la salud física y espiritual, como el objetivo en la vida, pasando inevitablemente por la educación, en la cual ha suscitado “hipótesis acerca de su utilidad o beneficio tanto para aprender y memorizar mejor, como para enseñar mejor e, incluso, realizar entrenamientos programados (…) que permitan mejorar déficits en la atención que interfieran con el aprendizaje de los niños en el colegio” (Mora, 2016, p.86). ¿En qué medida afecta o puede beneficiar ese impacto de las técnicas contemplativas, en la comunidad educativa? ¿de qué manera puede influir en el estado del niño o adulto, en las aulas?

La Doctora Deborah Schoeberlein, con más de 25 años de experiencia en el campo de la enseñanza y autora de Mindfulness para enseñar y aprender y Estrategias prácticas para maestros y educadores, afirma en el portal de la Universidad Internacional de valencia (España), que “Este planteamiento concreto de lo que es presar atención y de pulir la consciencia mejora el enfoque mental y el rendimiento académico […] La enseñanza de la atención plena en las aulas, “fomenta una comunidad pedagógica en la que los alumnos florecen en lo académico, en lo emocional y lo social, y los profesores avanzan como profesionales y como personas”. BENEFICIOS DEL MINDFULNESS (ATENCIÓN PLENA) EN EL ÁMBITO EDUCATIVO.
Alma Serra González, directora ejecutiva del I Máster de Educación Emocional e Inteligencias Múltiples de la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla, España), afirma que el mindfulness no está presente en la educación porque muchos profesores no están formados en este tema, quedando como “algo novedoso, algo de gente alternativa”, como una disciplina vinculada a personas que quieren salirse del enfoque tradicional educativo. Si difundiera un poco más seriamente los beneficios del mindfulness, los estudiantes que van a la escuela con ganas de aprender y con ilusión, encontrarían maestros y maestras que transmiten tranquilidad, lo que llevaría “a generar un clima de colegio completamente diferente”. ALMA SERRA: “EL MINDFULNESS APORTA A LOS ALUMNOS UNOS RESULTADOS ACADÉMICOS POR ENCIMA DE LA MEDIA”.
Podría ser de interés recordar la opinión de connotados especialistas sobre la aplicación de la Atención Plena en las aulas, que desarrollamos en una publicación anterior, cuya lectura o relectura la recomendamos: ¿CÓMO PODEMOS APLICAR El MINDFULNESS EN LAS AULAS? LA PRÁCTICA DEL MINDFULNESS MEJORA LA ATENCIÓN, REGULA LAS EMOCIONES Y REDUCE EL ESTRÉS.
Consideramos que el video colgado en YouTube por TEDx MAR DEL PLATA, con la conferencia de Martín Reynoso, Psicólogo graduado en la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina), va a tomarnos algo más de 15 minutos, pero nos va a ayudar a comprender la importancia de la mente, la atención y el manejo de la imaginación, en nuestras clases con nuestros estudiantes y/o hijos, desde una práctica de la Atención Plena que hace con el público del auditorio.
UN CEREBRO ATENTO ES UN CEREBRO FELIZ (15`29”)

Poniendo en claro los mitos e ideas preconcebidas respecto al mindfulness, el conocido Doctor Daniel Goleman, propulsor de la inteligencia emocional y Richard J. Davidson, catedrático de psicología y psiquiatría en la Universidad de Wisconsin (USA), han publicado el libro Los beneficios de la meditación, en el cual “destapan aquellos aspectos donde la información ha sido distorsionada para comercializar métodos de entrenamiento de la mente. Más allá de los estados de placidez que dichos ejercicios pueden producir, los verdaderos beneficios de la meditación se dan en las transformaciones de nuestros rasgos de la personalidad. que se requiere una práctica diligente, incluyendo el feedback del maestro de meditación, así como una mirada más desapegada hacia uno mismo; aspectos, en definitiva, que no se contemplan en las versiones más difundidas sobre el entrenamiento mental”. (cf Editorial Kairós).
“Toda la primera parte de Los beneficios de la meditación da cuenta de cómo el propio Goleman y su coautor, el psiquiatra y neurocientífico Richard J. Davidson, fueron convenciéndose de los beneficios que les traía esta práctica y de cómo, además, fueron diseñando experimentos que, en forma indirecta, les permitían observar a meditadores que se incluían en los grupos estudiados para medir los efectos de trastornos como el estrés o la depresión”.

Para dialogar sobre la publicación de Los beneficios de la meditación, El Tiempo de Colombia, difundió una entrevista (vía Skype) realizada por Claudia Guzmán V. a Daniel Goleman, y que compartimos, por motivos únicamente educativos, invitando a todos Ustedes a completar nuestra información, ingresando al enlace que citamos al final.
CLAUDIA GUZMÁN: ¿Qué concluyen esos datos sobre los beneficios de la meditación?​
DANIEL GOLEMAN: “Tenemos bastante data sobre los beneficios desde el comienzo de una práctica meditativa, tanto en la prestación de atención como en la reducción de estrés y en el ser más amable. Pero lo importante es que mientras más medites, más fuertes se hacen esos beneficios”. […] “parece que esta práctica afecta la parte del cerebro que se activa con el amor parental, que queda fijo y permite sobreextenderlo más allá de personas que naturalmente amas, como tus hijos, tu pareja, tu familia o tus amigos, hacia personas que no conoces. Ese es el desafío que plantea la meditación: expandir el círculo de amor. Incluso hacia quienes te hacen daño o caen mal” […]”.
CLAUDIA GUZMÁN: Además del mundo profesional, ¿hacia dónde expandiría usted ese círculo de amor?
DANIEL GOLEMAN: “A los colegios. Si puedes introducirlo en ellos, todos los niños podrán aprenderlo. Y luego todo adulto sabrá cómo hacerlo. Es un cambio para la humanidad. La infancia está llena de estrés, de desajustes emocionales. Los niños lloran, los adolescentes experimentan el mismo sufrimiento, la misma ansiedad y angustia, y mientras más secuestrado esté el cerebro por un desajuste, por una incomodidad emocional, menos podrá poner atención al colegio. La vida emocional de los niños afecta la habilidad para aprender. El mindfulness sí ayuda a manejar el estrés, que es una cosa que los estudios muestran. Meditando, las cosas no afectarán tanto tu comodidad, y cuando te desajustes emocionalmente, te recobrarás rápido. La resiliencia también incrementa”.
Podría serle útil conocer los 7 beneficios de aplicar los métodos de la Atención Plena en nuestros centros educativos: MINDFULNESS: GUÍA PRÁCTICA PARA DOCENTES Y EDUCADORES.
CLAUDIA GUZMÁN: … ¿Es el costo del avance de la ciencia y la tecnología?
DANIEL GOLEMAN: “Es más que eso, es la ciencia al servicio del negocio. Y ese no es un lindo panorama, porque la inteligencia emocional es enseñada por los padres a los niños, ellos son sus primeros profesores, y es enseñada cara a cara. Pero hoy los niños pasan más tiempo que ninguna generación en la historia observando una pantalla de video. Ellos literalmente no ven a las personas a su alrededor. Y eso los privará de tener la oportunidad de aprender habilidades humanas que son básicas”.
La publicación completa de El Tiempo la encuentra Usted en: EL GRAN IMPULSOR DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL NOS PIDE AHORA MEDITAR
“Entendemos que son muchos los factores y evidencias del beneficio de la práctica del mindfulness en las aulas. Nos encontramos en un momento decisivo para hacer frente a estas nuevas demandas y necesidades que nos suscita este nuevo “entorno” lleno de posibilidades que beneficiarán el clima de aula, y sobre todo al equilibrio emocional de nuestros alumnos y docentes” (Paula Sanjuan García, Universidad Internacional de Valencia, citado).
REDACCIÓN WEB DEL MAESTRO CMF
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